Pausa técnica en las conversaciones nucleares EEUU‑Irán

(260217) -- GINEBRA, 17 febrero, 2026 (Xinhua) -- Imagen del 17 de febrero de 2026 del sitio de la segunda ronda de conversaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos, en Ginebra, Suiza. La segunda ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos comenzó el martes en la ciudad suiza de Ginebra, informó la agencia semioficial de noticias iraní Fars. (Xinhua/Shi Song) (jg) (ra) (vf)
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Estados Unidos e Irán han interrumpido de forma temporal sus conversaciones indirectas de este jueves en Ginebra para una pausa técnica, pero mantienen la cita para reanudarlas más tarde. Los contactos, centrados en el programa nuclear iraní y mediados por Omán en la embajada de este país en la ciudad suiza, se retomarán previsiblemente en la tarde o la noche, según la radiotelevisión pública iraní IRIB.

Las delegaciones iniciaron la jornada con una sesión matutina en la sede diplomática omaní, siguiendo el formato de rondas previas en las que no existe diálogo directo entre Washington y Teherán. El ministro de Exteriores omaní, Badr al‑Busaidi, actúa como principal intermediario y ha subrayado que ambas partes han mostrado una “apertura sin precedentes a ideas nuevas y creativas” en esta fase del proceso.

Los encuentros se producen en un contexto de elevada tensión regional y tras recientes advertencias militares de Estados Unidos, que exige mayores garantías sobre el carácter exclusivamente civil del programa nuclear de Irán. Teherán insiste en su derecho a enriquecer uranio y busca un alivio de las sanciones a cambio de aceptar límites y mecanismos de verificación reforzados por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Por el lado estadounidense, la delegación llegó a Ginebra con un paquete de condiciones más estricto que el del acuerdo de 2015, incluyendo exigencias sobre instalaciones clave y niveles de enriquecimiento de uranio. En paralelo, la Casa Blanca intenta sostener la vía diplomática mientras enfrenta presiones internas para no conceder un acuerdo que pueda interpretarse como una reedición del pacto anterior.

La breve suspensión de las conversaciones deja abiertas varias opciones para las próximas horas, desde avances discretos hasta un nuevo bloqueo en el proceso. Sin embargo, los mediadores omaníes consideran que la continuidad del formato en Ginebra mantiene viva la posibilidad de un entendimiento que reduzca el riesgo de escalada militar en Oriente Medio.

Estados Unidos exige un marco más estricto que el del acuerdo nuclear de 2015, con límites claros a los niveles de enriquecimiento de uranio y controles reforzados sobre las instalaciones sensibles. También reclama un régimen de inspecciones más intrusivo por parte del OIEA y compromisos verificables de que Irán no desviará material nuclear a fines militares.

Irán, por su parte, insiste en el levantamiento gradual pero sostenido de las sanciones financieras y energéticas, así como en garantías de que Washington no abandonará de nuevo el eventual acuerdo. Además, defiende su derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles y busca que cualquier compromiso de reducción de actividades sensibles vaya acompañado de plazos y contraprestaciones precisas.