Oxfam y la concentración de la riqueza: Pocos mucho y demasiados, nada
Maxime Doucrot
En 2025, la concentración de la riqueza alcanzó un máximo histórico con graves implicaciones para la democracia, “socavando la libertad política” y alimenta las desigualdades,. La riqueza global de los milmillonarios creció de forma acelerada desde 2020 y, en América Latina y el Caribe, lo hizo a un ritmo muy superior al crecimiento económico regional, profundizando la desigualdad y el poder político de las élites, según nuevos informes de la ONG Oxfam publicados en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.
El informe “Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios”, evidencia cómo los más ricos controlan el poder político y definen las reglas económicas y sociales en su favor, a costa de los derechos y libertades de la ciudadanía. Desde que Donald Trump fue elegido presidente en noviembre de 2024, la riqueza conjunta de los milmillonarios en todo el mundo ha crecido tres veces más rápido que en los cinco años anteriores. Aunque el mayor crecimiento corresponde a los milmillonarios estadounidenses, la riqueza de los milmillonarios de otras partes del mundo también ha experimentado incrementos de dos dígitos.
A nivel mundial, la riqueza combinada de los milmillonarios aumentó un 81 % desde 2020, hasta alcanzar los 18,3 mil millones de
dólares. Señala que la acumulación de riqueza permite a los ultrarricos asegurarse de acceder a las instituciones y comprar medios de comunicación, “socavando la libertad política y erosionando los derechos de la mayoría”. Oxfam advirtió que “los milmillonarios tienen 4.000 veces más de probabilidades de ocupar un cargo político que la gente común” .
Señaló que dicha acumulación de riqueza no se corresponde con ningún avance en la reducción de la pobreza mundial, lo que podría llevar a que un tercio de la población mundial siga viviendo en condiciones de pobreza en 2050.
En América Latina y el Caribe, la situación es aún más crítica. En el último año, la riqueza de los milmillonarios creció cerca de un 39 %, aproximadamente 16 veces más rápido que la economía regional. En los últimos 25 años, esta riqueza se ha incrementado un 443 %, con un aumento promedio de 54 millones de dólares diarios. Actualmente, la región cuenta con 109 milmillonarios, cuya riqueza conjunta asciende a 622.900 mil millones de dólares, una cifra comparable al PIB combinado de Chile y Perú.
Según el informe, el 65 % del patrimonio de los milmillonarios se concentra en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios y energía. Este escenario se desarrolla en un contexto global de retroceso democrático y restricción de libertades civiles.
Este proceso de acumulación extrema se traduce en mayor influencia política: Oxfam estima que las personas milmillonarias tienen hasta 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos públicos que la población común, debilitando la representación democrática. “Los 12 multimillonarios más ricos -con Elon Musk a la cabeza- poseen más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad”.
Si la fortuna de los superricos alcanzó un nuevo récord en 2025, y eso fue posible por las políticas de los mandatarios de extrema derecha, como Donald Trump, que “favorece los intereses de los más ricos”, con bajas de impuestos, la facilitación de prácticas monopólicas y el impulso de las empresas de inteligencia artificial.
Oxfam advirtió que la acumulación de riqueza permite a los ultrarricos asegurarse acceso a las instituciones y comprar medios de comunicación, “socavando la libertad política y erosionando los derechos de la mayoría”, en un contexto de políticas fiscales favorables y silenciamiento de voces disidentes. El informe recoge ejemplos concretos como la adquisición del Washington Post por parte de Jeff Bezos, de Twitter/X por Elon Musk, de Los Ángeles Times por Patrick Soon-Shiong y de un porcentaje considerable de las acciones del The Economist por parte de un consorcio de milmillonarios
Además, según la ONG, los medios controlados por multimillonarios “desatienden de manera sistemática” los intereses de los pobres, de las mujeres y las minorías étnicas. En América Latina, por ejemplo, solo el 3% de quienes aparecen en las noticias son indígenas, y apenas una de cada cinco es mujer, afirmó el informe. El informe menciona la adquisición del Washington Post por parte de Jeff Bezos y de X (Twitter) por Elon Musk
“Es un círculo vicioso”, afirma su director general, Amitabh Behar, quien advierte que “las desigualdades económicas y políticas pueden acelerar la erosión de los derechos y la seguridad de las personas a un ritmo alarmante”.Una de las medidas que sugieres Oxfam para limitar el poder desmedido de los superricos y favorecer la democracia es implementar una “verdadera” tributación para distribuir los fondos y prohibirles el financiamientos de campañas políticas.

La ONG señala el caso de Marcos Galperin, el hombre más rico de Argentina y “firme defensor” del presidente Javier Milei en redes sociales. “En un escenario de grandes recortes presupuestarios en Argentina, su empresa Mercado Libre (…) ha sido la principal beneficiaria de las exenciones fiscales nacionales, por valor de 247 millones de dólares en los últimos tres años”, señala el informe.
Según Oxfam, “bastaría con el 65% de la riqueza que los multimillonarios han acumulado en el último año para acabar con la pobreza en el mundo”. Para Christy Hoffman, secretaria general de la federación sindical internacional UNI Global Union, la prioridad es “reforzar la estructura del mercado laboral para que los trabajadores puedan tener voz en las decisiones”.
Hoffman critica la “presión” hacia la desregulación tecnológica y la política arancelaria “irracional” del gobierno de Trump. También reclama, en declaraciones una fiscalidad más redistributiva, mejores programas sociales y servicios públicos.
*Analista francesa, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)