Mujeres solidarias, lucha colectiva y un final de película
Promovido por las “Ancianas por el Clima”, una asociación suiza que nuclea a 3.000 mujeres con una edad media de setenta y tres años, el motor de verdad y principal argumento de este juicio fue que, si bien el cambio climático afecta a todos, nadie puede negar sus efectos particularmente nocivos sobre la tercera edad. La sentencia, ciertamente relevante como precedente jurídico, sostiene que Suiza violó el Convenio Europeo de Derechos Humanos por no tomar todas las medidas necesarias para mitigar el impacto del cambio climático.
Un viaje con final “inesperado”
Justo un año más tarde de esa histórica sentencia, en abril pasado, se estrenó en Suiza alemana Trop Chaud (Demasiado calor) film documental del realizador Benjamín Weiss que tiene como coautor a Daniel Hitzig. El estreno en las salas de la Suiza francesa será en la segunda quincena de septiembre, y en las de la Suiza italiana en noviembre.
Trop Chaud, un “viaje” con la cámara que acompaña a las querellantes a lo largo del proceso jurídico, y retratando con particular rigor documental la preparación del alegato acusatorio ante el Tribunal europeo, mantiene la tensión de un verdadero thriller o, más precisamente, de un policial con un “culpable” desenmascarado de antemano. Este periplo fílmico culmina con una inesperada victoria de inmensa proporción que a partir de ahora abre las puertas a demandas y sanciones similares contra países que no hagan lo suficiente frente a la crisis climática.
En entrevista exclusiva con El Cohete a la Luna, Weiss y Hitzig, también coproductores de la película, coinciden en que su obra trata de “un viaje cuyo resultado, como a menudo pasa con muchos documentales, era incierto”. Hitzig (66 años), de larga trayectoria en el periodismo, el trabajo humanitario y la cooperación con el desarrollo, explica: “No sabíamos que las Ancianas por el Clima iban a ganar en todos los frentes en Estrasburgo, ni que Suiza se negaría a acatar la decisión”. Sin embargo, agrega, “desde el principio teníamos muy claro que queríamos contar una historia compleja: ¿cómo se produce el cambio climático?, ¿qué hay detrás de la idea de exigir medidas de protección del clima por medios legales? Y nos propusimos presentarlo de la forma más sencilla y atractiva posible”.
Benjamín Weiss, de 42 años, con una formación cinematográfica en California, Estados Unidos, explica que al elegir a quiénes entrevistar decidieron priorizar a las propias activistas de la asociación de mujeres mayores de todas las regiones del país, que se expresan en las tres lenguas nacionales (alemán, francés e italiano) y que debían ocupar el lugar más destacado en tanto protagonistas.
Además, decidieron dialogar con expertos, juristas y climatólogos. Viajando casi siempre en tren, y con un pequeño equipo de dos personas, recorrieron muchos rincones de Suiza, así como Estrasburgo, Ámsterdam, París, Hamburgo y Gran Bretaña. El riguroso carácter documental de la película explica la inclusión de una gran gama de documentos (también accesibles en Internet). Entre otros, los alegatos de ambas partes y la publicación de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, así como los debates sobre este tema que se dieron en las dos Cámaras del Parlamento helvético.

Maratón contra el tiempo y la crisis climática
Debido a la rapidez con que avanza el cambio climático, no había tiempo que perder, coinciden ambos cineastas. Por eso se lanzaron aceleradamente, y junto con las mujeres de la organización demandante, a la campaña de búsqueda de fondos con una convocatoria a la sociedad civil.
De esta manera pudieron reunir una gran parte del modesto presupuesto de base de 300.000 francos (unos 370.000 dólares). Con esa misma celeridad apuraron el trabajo de postproducción para estrenar su película el 9 de abril de este año, primer aniversario de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo.
Durante las próximas semanas se confrontan a nuevos retos como promover y acompañar la distribución de Trop Chaud en toda Suiza, incluyendo la proyección en enero de 2026 en el próximo Festival de Cine de Solothurn, Suiza. Además iniciaron el contacto con una treintena de festivales internacionales en la perspectiva de presentar el film.
Sin duda, el desafío más ambicioso para los productores es lograr que en abril de 2026, en ocasión del segundo aniversario de la victoria de las Ancianas por el Clima, pueda verse por Internet en diferentes idiomas y de forma gratuita. Una fundación ya se ha mostrado dispuesta a sostener una campaña de impacto para sostener esa difusión amplia. “Aspiramos a que esta historia sea conocida en Suiza y en el extranjero por miles, y de ser posible, por centenas de miles de personas”, comentaron los realizadores.
Multiplicar una victoria social
¿Un simple sueño, o la certeza de Weiss y Hitzig en el contenido universal de su película y su impacto sobre públicos diversos? Weiss responde: “Estamos convencidos de que el combate de esas mujeres jubiladas a favor del clima es una historia de esperanza. Prueba que juntos, las y los ciudadanos pueden lograr grandes cosas. En nuestra opinión, este mensaje merece ser escuchado y visto por el mayor número posible de gente”.
Según Hitzig, “se trata de mirar y asumir un combate colectivo con acento femenino. Una victoria jurídica sorprendente a partir de una sentencia muy bien fundamentada ante el Tribunal Europeo. Y también mostrar la actitud oficial de Suiza, que pone en cuestión el Estado de Derecho, o que lo limita, al no aceptar ni respetar una sentencia del Tribunal Europeo en su contra y que por lo tanto no le conviene”.

Una reflexión adicional no menos importante, comenta Hitzig, es que no se debesubestimar el hecho de que las Ancianas por el Clima hayan roto dos tabúes. Por una parte, estas mujeres han acusado ante un tribunal internacional a su propio país. Por otra, se han sentido con derecho, que por supuesto les corresponde legítimamente, a seguir activas políticamente como mujeres jubiladas y sin aceptar que se las desconozca porque biológicamente ya pertenezcan a la generación de las abuelas.
La conclusión compartida por Weiss y Hitzig va más allá de su propia obra y toca directamente la compleja coyuntura planetaria. El trabajo que significó Trop Chaud se inscribe en un periodo de cambios radicales y de pérdida de certezas, explican. El orden mundial basado en normas de convivencia parece hoy pertenecer al pasado. Las guerras, los conflictos y los aranceles aduaneros ocupan los grandes titulares de los medios de comunicación y, por lo tanto, preocupan mucho más que el peligro que el cambio climático representa para la humanidad.
En esta situación, acotan, “fue un privilegio trabajar en la película con tantas personas abiertas a argumentos razonables”. Sin embargo, es preocupante que, en algunos espacios y en ciertas ocasiones se les haya negado a las Ancianas por el Clima el derecho a expresarse y debatir sobre su propia visión. Y concluyen: “Como cineastas, partimos de la base de que la negación colectiva ante los grandes retos no hará avanzar a la humanidad, sino lo contrario”.
*Periodista, investigador y analista argentino, radicado en Suiza. Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)