Milei abrió el foro de la ultraderecha en Chile y atacó a los «zurdos mugrosos»

Cecilia Vergara Mattei

Javier Milei convirtió su intervención inaugural en el Foro Madrid en una defensa de la polarización política como estrategia: identificó a la izquierda como el principal adversario internacional y confundió la estabilidad de la Concertación con los “frutos” libertarios.

El reciente discurso inaugural de Javier Milei en el V Encuentro Regional de Foro Madrid en Santiago no fue una rendición de cuentas tradicional ni una alocución diplomática corriente. Detrás del repaso de los números de su gestión donde afirmó que había reducido la pobreza en Argentina 30 puntos, el mandatario argentino escenificó un  ejercicio de confrontación política, entre el bien y el mal, donde el “socialismo empobrecedor” y el progresismo -a quienes calificó de “zurdos mugrosos”– representan el mal, y el ultraconservadurismo nacional e internacional de derecha, representan el bien.

Javier Milei, V Encuentro Regional de Foro Madrid 2026
Furcio en Chile: dijo que su modelo nunca funcionó.

La intervención estuvo atravesada por una interpretación del escenario internacional donde la izquierda aparece como un actor coordinado globalmente y donde la respuesta debe ser una articulación equivalente de fuerzas políticas que defienden la libertad económica, la seguridad y valores tradicionales. El evento reúne a una red internacional de dirigentes de ultraderecha  impulsada por la Fundación Disenso, el think tank del partido español Vox que preside Santiago Abascal.

La frase con la que cerró su intervención sintetizó el tono general de su mensaje: una convocatoria a sus aliados internacionales a sostener la confrontación ideológica. La consecuencia táctica de esta división es la anulación deliberada del centro político o de cualquier postura de consenso. Al declarar que “aquel que prefiera quedarse a un costado indiferente, sepa que eso es exactamente lo que busca el bando del mal” Milei empujó de ese modo a la audiencia a una lógica de trinchera: en la política moderna, o se milita en su alianza internacional o se es cómplice de la destrucción.

Milei cometió un furcio durante su exposición y expresó que su modelo económico “nunca” funcionó. “Si analizamos con un mínimo grado de honestidad y nos comparamos con los gobiernos anteriores,está claro que nunca nuestro modelo funcionó”, dijo el mandatario argentino. De inmediato se corrigió al afirmar que “está claro que nuestro modelo funciona y que vamos por el rumbo correcto” para luego continuar con su presentación en el encuentro internacional. Luego calificó de “zurdos mugrosos negadores de la realidad”a quienes denuncian la crisis que atraviesan la mayoría de los sectores económicos en la Argentina. “Estamos en una batalla que nos excede a cada uno de nosotros y a nuestras naciones, es una batalla entre el bien y el mal”, concluyó su discurso.

Kast prepara “speech” republicano en Foro Madrid pero no calma ansiedad ...Ante dirigentes políticos, parlamentarios y referentes de la derecha internacional, el mandatario argentino planteó que el progresismo constituye una amenaza organizada a nivel regional y mundial, y llamó a construir una red internacional para enfrentarla. El presidente argentino elogió “el derrocamiento del comunista Allende” y la política económica de la dictadura en Chile.“Hoy el continente entero se está orientando hacia los valores que hicieron grande a Occidente, incluso luego de décadas de adoctrinamiento socialista. Hemos demostrado que no les tenemos miedo y que estamos dispuestos a salvar nuestra civilización y nuestro modo de vida”, añadió.

Milei insistió en sus menciones a la izquierda como “el mal”, habló en reiteradas ocasiones de la Unión Soviética y llamó a que la derecha se organice. “Esta es una batalla a nivel global”, consideró para luego pedir enfrentar al “cáncer de la izquierda”. Aprovechó para criticar al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a la Internacional Socialista, al Foro de San Pablo y al “estatismo y al comunismo”.

“Lamentablemente Europa, la cuna de nuestra civilización, está siendo gobernada en el plano nacional y supranacional por burócratas empecinados en destruir todo lo que somos”, insistió para luego apuntarle a Sánchez: “Está más sucio que una papa, y bien que se ofendió cuando él y toda la gentuza que lo rodea, cuando le dije que era un gobierno de ladrones y parece que los hechos lo confirman”.

Para Milei, el escenario actual no es una simple competencia de gestión, sino un tema “existencial”. En primer lugar saludó a Santiago Abascal, fundador del Foro Madrid -quien no estuvo presente- y destacó el carácter simbólico de realizar el encuentro en Chile, país que utilizó como ejemplo precisamente de la disputa cultural. Según afirmó, tras el gobierno de Salvador Allende Chile vivió “un periodo de estabilidad y crecimiento” de 40 años, asociado a las ideas de libertad, pero posteriormente cayó “en la farsa del socialismo del siglo XXI”, en alusión directa al expresidente Gabriel Boric.

Lo que no menciona Milei es que ese período de estabilidad al que hace referencia coincidió con tres décadas en las que Chile fue gobernado por la Concertación, con ideas del progresismo. Pese a esa omisión, el mandatario argentino sostuvo que el problema no estuvo en los resultados económicos del modelo chileno, sino en la pérdida de la llamada “batalla de las ideas”. “Nosotros, en cambio, sabemos la verdad. Sabemos que el motivo por el cual el estallido era inevitable fue que por demasiado tiempo aquí descuidaron el terreno de la batalla de las ideas”, afirmó.

El presidente Javier Milei junto a Sarah Rogers, funcionaria de Donald Trump
Milei junto a Sarah Rogers, funcionaria de Donald Trump

Según Milei, la izquierda logró instalar un relato contrario al modelo económico chileno mediante su presencia en instituciones culturales, universidades y medios de comunicación. Vinculó además el estallido social de 2019 con lo que calificó como una “ola de violencia izquierdista sin precedentes”, responsabilizando a sectores de izquierda por la legitimación política de esas protestas.

Entre los presentes se encontraba el secretario general de VoxIgnacio Garriga, quien viajó en el lugar de Santiago Abascal, quien se quedó en Madrid para participar del debate en el Congreso sobre la crisis migratoria de Ceuta. También figuraron el presidente de The Heritage Foundation,Kevin Roberts, y la primera designada presidencial de Honduras, María Antonieta Mejía.

La izquierda como adversario global

El eje central del discurso estuvo puesto en la idea de que la izquierda opera mediante una coordinación internacional, frente a la cual la derecha debe construir una estructura equivalente. Milei sostuvo que la izquierda regional se reorganizó después de la caída de la Unión Soviética a través del Foro de San Pablo, instancia fundada en 1990 por partidos y movimientos progresistas y de izquierda latinoamericanos, que el mandatario argentino presentó como una herramienta para recuperar influencia política en la región.

Santiago de Chile: Karina Milei, Pablo Quirno y Sarah Rogers en la primera fila escuchando a Javier Milei
Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y Sarah Rogers en primera fila escuchando a Javier Milei

“Tras la caída de la Unión Soviética, esa izquierda se reorganizó con el Foro de San Pablo para rearmar su estrategia, tomar el poder por la vía democrática en lugar de la lucha armada”, afirmó. En su diagnóstico incluyó también a otras articulaciones políticas internacionales vinculadas a sectores progresistas, planteando que la izquierda cuenta con redes transnacionales mientras que sus adversarios no han construido una respuesta equivalente.

“Por eso la derecha también se tiene que organizar. Si ellos tuvieron su internacional socialista, nosotros tenemos que profundizar nuestros lazos de amistad en nuestra propia red internacional”, sostuvo. El Presidente argentino definió esta disputa en términos morales y civilizatorios, presentando a la izquierda radical como un adversario que busca transformar las instituciones desde dentro. “Al mal organizado se lo vence con el bien organizado, no hay otra manera”, afirmó.

“Una batalla existencial”

Durante su intervención, Milei insistió, además, en que la disputa política actual supera las fronteras nacionales y forma parte de una confrontación global. “El falso nacionalismo del que a veces hacen gala, solo oculta esta verdad, que consiste en que son un movimiento sin patria, sin futuro and condenado a hacer fracasar a los países en donde toman asiento”, señaló.

Volvió a llamar «presidiaria» a la expresidenta Cristina Kirchner al contraponer el modelo kirchnerista con el libertario y vaticinó que, de mantener el rumbo, Argentina «se va a expandir en cuatro años 20%». Además, repitió que el «mejor antídoto contra los zurdos son los datos», equiparó a la izquierda con el terrorismo y a la ultraderecha con «el bien«.

El mandatario argentino planteó que la defensa de la soberanía nacional requiere, a su juicio, abandonar las ideas de izquierda y fortalecer alianzas entre gobiernos que compartan los principios de libertad económica, seguridad y orden. Hacia el final de su discurso, profundizó ese marco de polarización al señalar que el mundo enfrenta una disputa entre “el bien y el mal”. “Estamos en una batalla que nos excede a cada uno de nosotros y a nuestras naciones, es una batalla a nivel global entre el bien y el mal”, afirmó.

Y agregó: “Mientras que el mal está encabezado por la izquierda radical y el terrorismo, cuyo objetivo es barrer con nuestros modos de vida mediante la violencia y la propaganda”.

*Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)