Messi con Trump: La pelota no se mancha, pibe

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Rubén Armendáriz

La fotografía de Donald Trump con Lionel Messi en un contexto bizarro que mezcló al fútbol con los bombardeos sangrientos en Medio Oriente y el bloqueo que hambrea al pueblo cubano, adelantó la intención del presidente estadounidense de convertir al fútbol, uno de los espectáculos deportivos más bellos y populares del mundo en un circo de propaganda bélica.

Trump ya lo usó en la puja interna de los Estados Unidos y amenazó con excluir como sedes de partidos del Mundial a dos ciudades gobernadas por la oposición, Seattle y San Francisco. “Si creemos que cualquier ciudad puede ser incluso ligeramente insegura para la Copa del Mundo, no lo permitiremos,—amenazó— ajustaremos las sedes si es necesario”. Diez grandes ciudades, entre las que se cuentan Seattle y San Francisco se declararon “ciudades santuarios” para los inmigrantes latinos que son perseguidos por la gestapo trumpista del ICE.

Este viernes, Lionel Messi ingresó al salón de la Casa Blanca como escolta de Donald Trump. Recibió aplausos y lisonjas, posó para las cámaras, le regaló al anfitrión una camiseta del Inter Miami con el número 47 y una pelota rosada. Entre tanto escuchó, en silencio, cómo el presidente de los Estados Unidos se jactaba de bombardear territorios, asesinar líderes políticos y ejecutar golpes de Estado en Irán, Venezuela y Cuba, próxima parada de su plan criminal.

El mejor jugador de fútbol del mundo ornamentó la escena junto a su equipo, posando con la media sonrisa que utiliza para vender una hojita de afeitar, señala El Destape, de Argentina.

La imagen recorrió el planeta y aterrizó en la Argentina con una explosiva carga emocional. Messi, ¿cómplice o víctima de las necesidades políticas de un presidente belicista como Trump, acosado por causas de pedofilia en plena campaña electoral? El debate se esparció viral junto a la imagen de la discordia. Una foto que, en bambalinas, esconde guerras de negocios. Varios, cruzados, y en competencia entre sí.

Trump e Infantino

En la primera reunión del Board of Peace, celebrada en Washington el 19 de febrero, estuvo presente Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) y el único participante del evento sin cargo político o gubernamental. Infantino anunció allí la contribución de la FIFA al proyecto de reconstrucción de Gaza: 75 millones de dólares destinados a construir canchas de fútbol tras el genocidio practicado por Israel y Estados Unidos.

La presencia del jefe de la FIFA en ese foro —en el que el gobierno de EEUU presentaba su visión de Gaza como “gran sitio inmobiliario”— rediseñó el tablero en el que se mueve el fútbol argentino. El mismo Infantino que concedió el ignoto “FIFA de la Paz” a Trump e integra su “Consejo de Paz” es quien tiene capacidad de arbitrar en la disputa entre el gobierno argentino y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que preside Claudio “Chiqui” Tapia, quien, hasta el jueves, parecía blindado por su vínculo con Messi y la inminencia del mundial.

Chiqui Tapia celebró la liberación de Nahuel Gallo tras el "trabajo ...
Chiqui Tapia

“Trump mata Chiqui” se entusiasmaron en el gobierno argentino, asumiendo como activo propio en su disputa con la AFA la foto que gestó Trump. Puro voluntarismo: el presidente de Estados Unidos piensa usar a Messi para fines diversos, pero en principio no tiene como objetivo prioritario interceder en la disputa por el control del fútbol argentino.

La guerra en Irán que Trump narró ante el plantel del Inter Miam sirve como hoja de ruta: es el motor que eleva el precio internacional del gas natural licuado (GNL) y convierte al yacimiento argentino de Vaca Muerta en un activo estratégico de primer orden global. El mismo conflicto que demolió el arsenal iraní en el discurso presidencial ante los futbolistas es el que dispara las cotizaciones que hacen rentable la inversión de 15.000 millones de dólares proyectada para exportar gas argentino en los próximos veinte años.

El Destape recuerda que los cubanoestadounidenses Jorge y José Mas, los propietarios del Inter Miami, fueron los gestores de la escena . Su vínculo con la Argentina trasciende al fútbol y busca penetrar en negocios que por décadas estuvieron blindados a la crema del empresariado local. Tuvieron especial participación en la repartija de negocios durante el gobierno de Carlos  Menem.

¿SORPRESA? Se conoció dónde jugará Lionel Messi en 2026 con el objetivo ... En febrero de 2025, los hermanos viajaron a Buenos Aires y se reunieron con el presidente libertario Javier Milei durante casi una hora en la Casa Rosada, transmitiéndole su interés en invertir en un club de fútbol argentino y en el sector de infraestructura energética. Para que el mensaje llegara fuerte y claro, también se reunieron conla diputada Juliana Santillán, pareja del empresario Guillermo Toffoni, promotor de las Sociedades Anónimas Deportivas.

Los Mas son propietarios de MasTec, empresa de infraestructura con 37.000 empleados y compañía matriz de Pumpco, constructora texana de gasoductos. Pumpco integra el consorcio Pumpco–Bonatti–Contreras Hermanos que compite por la adjudicación de la obra civil del gasoducto argentino Vaca Muerta–Río Negro, el ducto de 500 kilómetros que deberá unir la formación neuquina con el Golfo San Matías para alimentar la planta flotante de licuefacción desde la que Argentina exportará GNL a Europa.

La inversión total proyectada ronda los 1.300 millones de dólares. El dueño del club de Messi es, a la vez, competidor directo del empresario argentino Paolo Rocca por uno de los contratos de infraestructura energética más grandes de la historia argentina.

El Mundial, el gran negocio

El Mundial de Fútbol, que comenzará el 11 de junio, se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, y por primera vez tendrá un formato con 48 equipos. Algunos partidos se disputarán en los estadios Lumen Field y el Levi’s Stadium, de esas dos ciudades santuario. Se calcula que cada encuentro dejará alrededor de 480 millones de dólares a cada ciudad anfitriona.FIFA

La pretensión de Trump de alterar la agenda del Mundial fue frenada por el vicepresidente de la FIFA, Victor Montagliani, quien aseguró que no se pueden modificar las 16 sedes que ya han sido designadas en los tres países, pero Trump ha demostrado que no respeta ni a sus aliados.

Nunca mostró interés por algo más que el golf, pero ante la inminencia del Mundial y la popularidad del fútbol, el jueves formó a los jugadores del Inter Miami CF —donde están los seleccionados argentinos Lionel Messi y Rodrigo De Paul—, como coro de respaldo para la promoción de su política de agresiones. No es responsabilidad de los jugadores, pero sí de su patrón y dueño del club, Jorge Más, herederos del dirigente anticastrista Mas Canosa, su padre, que con el respaldo de la CIA amasó su fortuna inicial en empresas de telecomunicación.

Además de dueño del Inter Miami, Jorge Más es promotor del secretario del Departamento de Estado Marco Rubio. Los padres de Rubio eran cubanos que emigraron a Estados Unidos, pero mucho antes de la Revolución. Sin embargo Rubio hizo carrera como si fuera un perseguido del gobierno de Fidel Castro y tiene el respaldo de gran parte de la colectividad cubana de Miami.

La frase “la pelota no se mancha” es una de las más icónicas de Diego MaradonaEn su despedida del fútbol profesional, pronunció esta frase en un homenaje en 2001, donde expresó su amor por elfútbol su integridad en el campo, pesar de sus errores personales. Esta declaración se convirtió en un símbolo de la pureza del deporte ha resonado en la cultura popular futbolística. Quizá Messi la haya escuchado de voz propia: La pelota no se mancha, pibe.

*Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)