Menú argentino de los miércoles, charlas con la Presidenta

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JUAN GUAHÁN| El pasado miércoles, por segunda vez consecutiva, la Presidenta usó ese día de la semana para sus “charlas públicas”. Reunió a su gabinete, legisladores, funcionarios provinciales y algunos “invitados especiales” para una alocución por la cadena nacional. Allí sintetizó la posición del gobierno respecto a los principales temas de la semana y aprovechó para hacer algunos anuncios que sirvieron de “disparador” a sus consideraciones. En estas charlas, además de los anuncios, se ha ratificado una modalidad que la Presidenta viene adoptando, desde hace un tiempo a esta parte. Se trata de la presentación de los temas de un modo risueño y sarcástico, tan contundente, como siempre, pero alejado de la dureza expresiva de otros tiempos.

En la charla de este miércoles fueron soslayadas cuestiones que sobrevolaron esta semana política. Pero, temas como Famatina, Malvinas, reforma constitucional, inflación e YPF y su posible reestatización, no formaron parte de su alocución en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, paradójicamente poblado casi exclusivamente por varones.

El discurso presidencial giró sobre cuestiones vinculadas a reivindicaciones muy concretas, centradas en jubilaciones, debate salarial, sistema de “créditos de micro, pequeños y medianos emprendimientos”.

El anuncio más impactante giró en torno al tema de las jubilaciones. Es sabido que por ley, dos veces por año se debe reajustar el monto del haber jubilatorio y de las pensiones no retributivas. El porcentaje se determina por diversas variables siendo el crecimiento de los ingresos estatales una de las principales. El 17,62% de aumento, anunciado esta vez, es el más alto desde que se aplica este mecanismo (año 2009).

Con esta cifra el aumento anual (de marzo a marzo) es de 37,4%. Esta cifra, claramente superior a todas las estimaciones sobre inflación (las del INDEC, las provinciales y las privadas), seguramente algunos gremios la invocarán en las discusiones de las próximas paritarias salariales. Con este incremento la jubilación mínima, recibida por casi el 75% del total de beneficiarios, asciende a $ 1.687. La Presidenta destacó que el 95,1% de las personas, en edad de jubilarse cuentan con ese beneficio, con lo cual nos colocamos –en esta materia- a la cabeza de todos los países de la región.
En lo que respecta al tema de los créditos para el sector PYMES se planteó una fórmula original.

El Banco Central actuará como garante de los créditos a esos sectores, hasta ahora bastante alejados de dicha posibilidad. Obviamente esta perspectiva no será automática, el propio Banco Central actuará como “calificadora” pero de “oportunidades” y “no de riesgos” ironizó la Presidenta, aludiendo a las “calificadoras de riesgo” a nivel internacional cuya actividad suele criticar recurrentemente. Las provincias que adhieran al mismo podrán crear un Fondo de Garantía para ayudar a quienes los soliciten y reciban una calificación positiva del Banco Central. Las provincias de Chaco, Chubut, Formosa, Mendoza, Misiones y San Juan, adhirieron –inmediatamente- a este acuerdo. Las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos ya vienen utilizando un sistema parecido, con fondos nacionales.

Las próximas paritarias y el debate salarial, con sus diversas implicancias, fue uno de los temas centrales abordados por la Presidenta. Al respecto recordó la posición asumida el mismo día que se hizo cargo del gobierno en 2007, allí manifestó: “No llegué a la presidencia para ser gendarme de la rentabilidad de las empresas ni parte de las internas del poder sindical”. De ese modo sentó el principio de la autonomía y libertad con la que deberían operar los sectores (sindical y empresario) en las discusiones paritarias. Sin embargo, a renglón seguido, incorporó una serie de recomendaciones y consideraciones que demandan “racionalidad a todos los sectores”, en ese debate.

Posiblemente sea ésta una de las razones por las cuales el gobierno no convalidó el aumento del 30% que habían firmado los productores rurales con UATRE -sindicato de los trabajadores del sector- encabezado por Gerónimo “Momo” Venegas. Para garantizar esos objetivos anuncio la creación de una Comisión, a cuyo frente colocó a la Ministra de Industria -Débora Giorgi-  para que realice un «Estudio por sectores de la evolución de la productividad, los costos laborales y la rentabilidad empresaria». Con esa información, que ya se está produciendo, la Presidenta podrá verificar si la evolución de las peticiones y acuerdos responden a planteos “racionales”.

El objetivo es evitar desbordes que pongan en riesgo al llamado “Modelo”. Los empresarios demandan que el incremento oscile entre el 15 y 17%; el gobierno insinúa el 18%; casi todos los agrupamientos gremiales están pidiendo más allá del 25%. Es lógico que, después de todos los vaivenes que veremos en las próximas semanas, los acuerdos cierren entre un 22 y 24%. Una señal clara lo estará dando el monto que se acuerde con los docentes, que solicitan el 28%.

El gobierno, ahora, no tiene a mano una paritaria que pueda actuar como “caso testigo” claro y rotundo. Ese rol lo venía desempeñando Hugo Moyano. Es posible que intente que ahora lo cumpla Gerardo Martínez y su Gremio de la Construcción. La novedad que va apareciendo es que muchos sectores plantean acordar un aumento que no sea anual, sino semestral. En ese caso en el mes de julio se volvería a debatir.