Más amenazas a Irán por el desarrollo del plan nuclear

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Irán prometió hoy no retroceder ante «nada ni nadie» con su programa nuclear pese a amenazas de nuevas sanciones lanzadas por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido luego de que un informe de la ONU alimentara las sospechas de que Teherán quiere desarrollar armas atómicas.


Télam

Asimismo, la República Islámica obtuvo un apoyo clave de uno de sus aliados, Rusia, que rechazó los llamados a redoblar las sanciones contra Teherán a pesar del informe sobre Irán presentado ayer por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el organismo de control nuclear de las Naciones Unidas.

En respuesta a la difusión del informe, el gobierno israelí llamó hoy al mundo a detener las actividades atómicas de Irán, pero el comunicado no incluyó una amenaza de un ataque militar, pese a recientes declaraciones de varios funcionarios del país de que la posibilidad, aunque no deseada, no puede descartarse.

En su primera reacción al informe del OIEA, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, reiteró hoy que el programa nuclear de su país tiene fines civiles y que «nada ni nadie» podrá detener el «progreso» de Irán.

El mandatario rechazó las conclusiones del informe, que entre otras cosas mencionó «indicios» de que Irán trabajó en el diseño de una bomba atómica y podría aún estar realizando investigaciones sobre este tipo de armamento.

El texto de la OIEA indicó que la información «creíble» recabada de estados miembros y otras fuentes «sugiere» que Teherán se estaría esforzando por desarrollar armas atómicas.

En un comunicado, la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que el documento del OIEA confirma las sospechas de larga data de Israel y otros países de Occidente de que Irán quiere tener la bomba atómica, que surgieron por primera vez en 2006.

«La importancia del informe es que la comunidad internacional ahora debe provocar el cese de la búsqueda de Irán de armas nucleares, que ponen en peligro la paz del mundo y de Medio Oriente», dijo el comunicado.

En la sede de la OIEA, en Viena, el representante de Teherán ante el organismo, Ali Asghar Soltanieh, dijo que el informe «es desbalanceado, no profesional y motivado políticamente», informó la agencia de noticias DPA.

Por su parte, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido hablaron de profundizar las sanciones contra Irán, que desde 2006 ya recibió cuatro tandas de penalidades del Consejo de Seguridad de la ONU por la falta de transparencia de su programa atómico o su falta de cooperación con los inspectores nucleares del OIEA.

«Las conclusiones (del informe) son alarmantes y nosotros hemos dejado bien claro que estamos buscando formas adicionales de aplicar presión sobre Irán, para lo que vamos a trabajar con nuestros aliados y socios», señaló en Washington el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Mark Toner.

«Hay que dejar claro que le corresponde a Irán el responder a estas muy serias inquietudes, que no provienen de Estados Unidos sino de la comunidad internacional sobre el objetivo de su programa nuclear», agregó Toner.

Francia pidió concretamente una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar «sanciones sin parangón», dijo el canciller francés, Alain Juppé.

Sin embargo, el ministro de Defensa, Gérard Longuet, recalcó que la posición francesa no equivale a pedir una intervención militar. «Podemos hacer mucho en los sectores económico, tecnológico e industrial, sin recurrir a una solución violenta», subrayó.

En Londres, el canciller británico, William Hague, advirtió que la crisis con Irán ingresó «en una fase más peligrosa» y que el riesgo de conflicto se incrementará si Irán se niega a negociar.

El ministro dijo que su país no descarta imponer nuevas sanciones contra los sectores financieros y energéticos de Irán.

«Estamos entrando en una fase más peligrosa. Cuanto más tiempo siga adelante Irán con un programa de armas nucleares sin responder adecuadamente a llamados a negociaciones del resto de nosotros, mayor será el riesgo de un conflicto como resultado», dijo Hague al Parlamento, citado por la cadena BBC.

Pero Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad, dijo que el diálogo es la única forma de encauzar la crisis nuclear iraní y que Moscú considera inapropiadas más sanciones.

«Cualquier sanción adicional contra Irán será percibida por la comunidad internacional como un instrumento para un cambio de régimen en Teherán», dijo el vicecanciller ruso, Gennady Gatilov, a la agencia de noticias rusa Interfax, al punto que agregó que Rusia «no tiene planeado considerar una propuesta tal».

La cancillería rusa, por su parte, criticó el informe del OIEA porque reduce las esperanzas de diálogo con Teherán sobre sus esfuerzos nucleares y sugirió que su objetivo era echar por tierra las posibilidades de una solución diplomática a la disputa.

«Tenemos serias dudas sobre la justificación de revelar contenidos del reporte a un público amplio, principalmente debido a que es justamente ahora cuando han comenzado a surgir ciertas opciones para reanudar el diálogo», dijo la cancillería en un comunicado.

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