Las excursiones de pesca de la oposición venezolana

El hasta hace poco “presidente interino” de Venezuela, Juan Guaidó, oficializó su postulación por el partido Voluntad Popular para la primaria opositora prevista para octubre en busca de candidato para las presidenciales de 2024. Mientras, siguen (recién comienzan) las operaciones en medios y redes para posicionar nombres. Desde el empresariado postulan informalmente a Lorenzo Mendoza, dueño del emporio de alimentos Polar.

EMPRESAS POLAR
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Marcos Salgado |

Juan Guaidó, la ex diputada María Corina Machado, el humorista Benjamín Rausseo (más conocido como Er Conde del Guácharo), el ex alcalde de un municipio suburbano de Caracas, Carlos Ocariz, entre otros, figuran entre los postulantes oficializados para las primarias del que a priori se considera el sector más grande de la oposición venezolana, el mismo que durante años saboteó la participación en elecciones y fue actor activo de la estrategia destituyente diseñada por los halcones de Donald Trump en Washington y fracasada definitivamente.

El presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Jorge Rodríguez, afirmó en un acto por el Día del Antimperialismo Bolivariano en la plaza Bolívar de Caracas que el Gobierno no firmará ningún acuerdo con el sector de las oposiciones de los diálogos de México si no se levantan las medidas coercitivas unilaterales impuestas, “hasta que esté 100 por ciento libre de sanciones, hasta que no se levanten las 765 medidas coercitivas unilaterales firmadas por Donald Trump y Barack Hussein Obama”, remarcó.

El gobierno sostiene que en los ocho años de bloqueo y sanciones, los recursos y activos congelados, confiscados o retenidos en el exterior suman 24.000 millones de dólares. Entre ellos destacan: siete mil millones de dólares congelados en bancos, cinco mil millones de dólares retenidos en el Fondo Monetario Internacional, dos mil millones de dólares en 31 toneladas de oro confiscadas por el Reino Unidos y diez mil millones de dólares de Citgo Corp., filial de la petrolera estatal PDVSA, confiscados por EEUU.

Apenas anunciada la candidatura, Guaidó se subió a una moto para acompañar a inscribirse en el registro electoral a nuevos votantes. En Venezuela el voto es doblemente no obligatorio: para participar en comicios hay que previamente inscribirse en el Registro Electoral, y los inscriptos tampoco están obligados a concurrir a las urnas electorales. Los porcentajes de inscripción en el registro lograron niveles históricos con Hugo Chávez, quien promovió la participación especialmente de los sectores populares, desde siempre postergados.

Pero esos niveles de participación fueron cayendo de la mano de una acentuada apatía (algunos analistas hablan de hastío) en la última década. Guaidó es uno de los que identifica ese nicho de jóvenes potenciales electores, y hacia allí apunta el tramo inicial de su precampaña. De cualquier forma, el ex “presidente interino” tiene otros problemas: el más importante, es la inhabilitación por las múltiples investigaciones que tiene abierta en el Ministerio Público, y sobre las que varias veces desde el gobierno se sugirió que podría terminar preso. No es para menos: arrogarse ser el presidente de la República es delito. Y grave.

Guaidó en Twitter, intentando acercarse a los más jóvenes.

Además, Guaidó todavía tiene que calibrar cuán grande fue la decepción de los sectores que acompañaron la aventura golpista, a los que les prometieron una caída del “régimen” de Nicolas Maduro que no llegó. Sectores sobre los que sobrevuelan también las informaciones (que no solo vienen de medios chavistas) de los negocios millonarios del encargado y su entorno.

En rigor, esa necesidad de calibrar la permanente decepción del electorado opositor corre para todos los posibles candidatos de ese lado. Es difícil saber cómo va a reaccionar ante una primaria un electorado al que se le prometió tanto y se le cumplió nada.

La estrategia Lorenzo

Sabiendo de las limitaciones de candidatos “gastados” como Guaidó y otros que vienen de los partidos y el fracaso directo de la estrategia Trump, algunos medios y algunas encuestadoras de reciente y oportuna aparición impulsan a los candidatos “independientes”, como la furibunda antichavista Machado y el humorista Rausseo.

María Corina Machado, la “independiente” que conspira desde tiempos de George Bush.

Otros coquetean con una irrupción en política de la que ya se ha hablado mucho en el pasado reciente, la del dueño de Empresas Polar, el oligopolio de los alimentos en Venezuela, Lorenzo Mendoza. Con un perfil descontracturado y de empresario exitoso (evoca a otro millonario que tuvo éxito en elecciones, el argentino Mauricio Macri), Mendoza se mantiene en silencio mientras Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, el lobby empresarial, “recomienda” a Mendoza que participe como precandidato presidencial en la primaria de octubre. Más excursiones de pesca.

Mientras tanto, el Consejo Nacional Electoral venezolano instaló una comisión técnica “para establecer el alcance de una eventual asistencia técnica” del organismo en la primaria opositora, que fue solicitada por la Comisión Nacional de Primaria de la oposición. El mismo presidente del CNE, Pedro Calzadilla, está al frente de la comisión, revelando así la importancia del pedido.

Los alcances de una eventual participación del CNE en la primaria del sector de la oposición que todavía coquetea con una narrativa de fraude electoral continuado como causa de no haber podido alcanzar la Presidencia está por verse. De hecho ya hay opositores precandidateados para la primaria que fustigan la posibilidad de una participación del poder electoral.

Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras e impulsor de Lorenzo Mendoza. (Twitter Carlos Fernández)

El reputado analista Leopoldo Puchi alerta sobre los riesgos de un viraje electoral inconcluso. Advierte que “el viraje hacia una nueva política no puede ser hecho a medias, sino que debe asumirse en todas sus dimensiones. Dar un paso de manera incompleta o inconclusa puede tener graves consecuencias”.

Puchi advierte a los opositores sobre los riesgos que se corren cuando “no se anuncia ni se da una explicación clara sobre los motivos del viraje y se actúa como si nada hubiera pasado”.

¿Se convencerá la oposición que fracasó con Trump que son las elecciones de 2024 el único intento válido para alcanzar el Palacio de Miraflores? A juzgar por los antecedentes, hay que imaginar defecciones de acá a octubre.

*Periodista argentino del equipo fundacional de Telesur. Corresponsal de HispanTV en Venezuela, editor de Questiondigital.com. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)