Las confederaciones de fútbol ya no confían en Infantino
Rubén Armendáriz
Las Confederaciones de Europa, Asia y Norte, Centroamérica y Caribe (UEFA, AFC y CONCACAF) publicaron una carta abierta a la “familia del fútbol”, en la que apelaron a la “unión” de todos los actores y a la “transparencia” de la FIFA en sus procesos, tras intento fallido de crear una filial para comercializar la Copa del Mundo, con el que “rompieron la confianza mediante el engaño”, lo que genera incertidumbre con el futito del presidente Gianni Infantino y de la propia Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).
Los tres organismos sostienen que el problema va más allá del dinero o de las decisiones relacionadas con los Mundiales y la distribución de recursos. Su principal preocupación, según el documento, está relacionada con la integridad institucional y la manera en que se ejerce el liderazgo en FIFA. Las confederaciones cuestionaron la explicación de la FIFA sobre el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE)y consideraron insuficiente que la organización describiera lo ocurrido como un error de comunicación. En su lugar, señalaron una pérdida de
confianza y reclamaron mayor transparencia en la toma de decisiones.
La iniciativa contemplaba una compañía con una valoración aproximada de 20 mil millones de dólares y la búsqueda de hasta 4 mil 200 millones de dólares de inversores privados a través de la venta de una participación minoritaria. El proyecto finalmente fue retirado después de provocar oposición entre distintas confederaciones y actores del fútbol. Tras una reunión de crisis celebrada en Marruecos, FIFA reconoció errores en el proceso y ofreció disculpas por la forma en que se manejó la iniciativa. Sin embargo, para UEFA, AFC y Concacaf, el retiro del proyecto no resuelve la controversia.
Las seis confederaciones continentales están divididas frente al presidente de FIFA. Mientras UEFA, AFC y Concacaf firmaron la carta crítica, la CAF, que representa al fútbol africano, mantiene su respaldo a Infantino. También conserva su apoyo la Conmebol, que agrupa a 10 asociaciones nacionales, entre ellas Brasil y Argentina. La OFC, correspondiente a Oceanía y con 13 países afiliados, tampoco firmó la misiva.
¿Qué exigen las confederaciones a FIFA?

El documento fue hecho público este lunes y está firmado por los presidentes y secretarios generales de la UEFA (Aleksander Ceferin y Theodore Theodoridis); de la CONCACAF (Victor Montagliani y Philippe Moggio), y de la AFC (Salman Bin Ibrahim Al Khalifa y Datuk Seri Windsor John).
“El liderazgo en el fútbol no es un bien que se posea. No consiste en ostentar -ni en exigir- el poder para ejercerlo. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que lo confía. Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando una persona se antepone al colectivo que le ha confiado la autoridad, ese deber ha sido abandonado”, dijeron en la carta. A las críticas se suman también varios dirigentes políticos tras el fallido proyecto para vender participaciones tcomerciales relacionadas con la Copa del Mundo. .
La FIFA ha reaccionado con un comunicado oficial, afirmando que no permitirá ningún movimiento externo o extralegal para alterar la presidencia actual de Infantino fuera de los mecanismos previstos en sus estatutos. A las críticas se suman dirigentes políticos .
La controversia ha provocado una pérdida de confianza que podría influir en el futuro del máximo organismo del fútbol mundial. La UEFA ha confirmado que perdió la confianza en el liderazgo de Infantino, y la CONCACAF ha manifestado públicamente que su liderazgo dejó de colocar al fútbol como prioridad. La FIFA ha reaccionado con un comunicado oficial, afirmando que no permitirá ningún movimiento externo o extralegal para alterar la presidencia actual de Infantino fuera de los mecanismos previstos en sus estatutos.
Infantino ha sido criticado por priorizar intereses comerciales sobre el desarrollo deportivo, lo que ha llevado a diversas federaciones y confederaciones a cuestionar su capacidad para dirigir la FIFA. Quedó en el medio de una tormenta que genera incertidumbre con su futuro y empieza a tener problemas en la punta de la pirámide del fútbol. En el medio de un boicot, de comunicados y de reclamos aparece, lentamente, un aroma a un cisma en la familia del fútbol. Sólo Europa mantiene por ahora la palabra “boicot”.
Tal vez ninguna Confederación (excepto Conmebol) pueda asegurar sus votos en bloque, pero si Infantino no renuncia en estos días, Europa no presentará a sus seis selecciones clasificadas para el Mundial Femenino Sub20 que comienza el 5 de setiembre en Polonia (Inglaterra, Francia, Italia, Portugal, España y la propia Polonia). Sóla, Europa es minoría (55 votos) pero suena imposible para la FIFA avanzar sin ella en cualquier otra Copa Mundial que venga. ¿Olor a cisma en la familia del fútbol?
En su escrito, las confederaciones remarcan que no es un tema de “dinero”, de “perder apoyos” o “replantearse la ampliación de las competiciones”, algo que fue tomado de forma “conjunta”, sino de “la integridad del fútbol y la integridad de quienes han sido elegidos para dirigirlo”.
A su juicio, la reciente carta de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 federaciones miembro en las que explicó su proyecto de vender una participación de la Copa del Mundo, fue un “error de juicio”: “Una propuesta presentada en un plazo muy ajustado, sin una consulta significativa, y que se impulsó hacia una fecha límite antes de que las federaciones miembro pudieran examinar adecuadamente sus términos, no es fruto de un descuido, sino de un diseño destinado a limitar el escrutinio”. Por ello, se acusa a la FIFA de “violar” la confianza de las instituciones a las que está “llamada a servir”.
Asimismo, criticaron que la revisión del informe que se presentará al Consejo de la FIFA no se haya hecho a través de un tercero “totalmente independiente”, a la vez que mostraron su rechazo por la representación de un solo cargo electo en la reunión de la dirección celebrada recientemente en Marruecos.
“Esta reciente reunión, en la que se convocó en el extranjero a un número selecto de miembros del Comité de Gestión de la FIFA -y no al Comité al completo-, en lugar de que los dirigentes se desplazaran a Zúrich para dirigirse al corazón de la FIFA, su personal, no hace sino reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos ha llevado a esta situación. No es la conducta propia de un guardián del fútbol, sino de alguien que cree que el fútbol le debe rendir cuentas a él”, afirmaron.
Como conclusión, las confederaciones solicitaron el “respeto” a la unidad y, a sus dirigentes, que “sirvan” al fútbol y no “pretendan
mandarlo”. “Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber transparencia. Estas no son las cualidades que el fútbol merece en sus dirigentes. Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni por nuestra cuenta, sino juntos, y por el deber que tenemos para con el fútbol al que servimos”, concluyeron.
Infantino no quiere irse: sus nuevos negocios con Donald Trump lo atrapan. En el prólogo que escribió en el “Libro oficial de la Copa Mundial de la FIFA”, dice “Somos los guardianes del aura que rodea a la Copa Mundial de la FIFA”. Lo creyó tanto que, ciego de su vanidad, quiso vender por cuenta propia ese “aura”, el proyecto de venta parcial del Mundial que, tras las críticas masivas, se vio obligado a retirar, señala Ezequiel Fernández Moore. Quiso vender el proyecto de venta parcial del Mundial que, tras las críticas masivas, se vio obligado a retirar.
La FIFA sugirió en su último comunicado que toda protesta que no respete la institucionalidad es golpismo.La prensa inglesa ya le encontró a Infantino una vieja amante que, supuestamente, debió ser resarcida con dinero de la UEFA para que se fuera en silencio. Sus críticos avisan que se abrirán más placares.
*Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)