La Liga Árabe expulsó a Siria y reclamó «sanciones económicas y políticas»

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La organización panárabe adoptó la resolución, la principal demanda de la oposición al régimen de Bashar al Asad, en una reunión extraordinaria de los ministros de Exteriores celebrada en su sede de El Cairo. Damasco, por su parte, calificó de «nula» la decisión y sometida a los intereses norteamericanos en la región.

Página 12

El canciller catarí, Hamad bin Yasem al Zani, afirmó que la medida se debe a que «no ha habido una respuesta total e inmediata de Siria al plan árabe», que exigía el cese de la violencia para salir de la crisis. Al Zani, presidente de turno del Consejo de la Liga, indicó que en el Cairo se acordó también pedir la retirada de los embajadores árabes de Siria y celebrar una reunión con la oposición en los próximos días en Egipto.

Además, la resolución prevé disponer «protección a los civiles en coordinación con las organizaciones de derechos humanos y la ONU», aunque el jefe de la diplomacia catarí insistió en que el organismo rechaza la intervención extranjera y busca «una solución árabe». «Nosotros no hablamos de armar a la oposición ni de exclusión aérea», en alusión a las medidas internacionales adoptadas en su momento contra el régimen del asesinado líder libio, Muammar Khadafi.

La resolución se aplicará a partir del próximo 16, salvo que en una reunión ese día en Rabat los ministros de Exteriores árabes consideren que Damasco ha cambiado de actitud y cumple con los requisitos del plan árabe. El secretario general de la Liga, Nabil al Arabi, expresó su esperanza de que «se detenga la violencia en los próximos cuatro días». Sin embargo, afirmó que, una vez en vigor, «las resoluciones se mantendrán hasta que cese la violencia y los asesinatos en Siria».

La respuesta del régimen de Damasco no se hizo esperar y el delegado permanente de Siria ante la Liga Árabe, Yusef Ahmed, aseguró en El Cairo que la resolución es «nula» ya que, según el estatuto de la organización debería haber contado con el apoyo de todos los estados miembros. Sin embargo, la resolución fue aprobada por 18 de los 22 miembros de la Liga, con el voto en contra del Líbano y Yemen y la abstención de Irak. «Hay sectores árabes que se han puesto al servicio de los planes de EE.UU.», denunció Ahmed, quien reiteró que la decisión de hoy «no significa nada para Siria».

Durante su discurso ante los ministros de Exteriores árabes, el representante sirio aseguró que su país cumple y avanza en sus compromisos con el plan árabe y acusó a la oposición de hacer fracasar cualquier intento para salir de la crisis. «El éxito del plan árabe no solo está vinculado a los pasos que dé el gobierno sirio sino también a los de los grupos armados en el interior y los sectores de la oposición en el exterior», se defendió.

Por su parte, el dirigente del Consejo Nacional Sirio (CNS), Abul Ahad Astifo, afirmó a la agencia Efe que, con la decisión de suspender al régimen de Damasco la Liga Árabe da la razón a los opositores. El dirigente recordó que la oposición siempre dijo que el régimen no iba a cumplir con la iniciativa árabe para salir de la crisis y que su aprobación, el pasado 2 de noviembre, fue «una maniobra para ganar tiempo».

Mientras tanto, varios cientos de personas se concentraron alrededor de una carpa que, con pancartas y fotografías, mantiene vivo el recuerdo de las más de 3500 personas asesinadas desde el comienzo de la revuelta, el pasado marzo, según las últimas cifras de la ONU.

El opositor Deia Adin Dogmosh, quien huyó de Siria tras ser detenido en varias ocasiones, dijo a Efe que la suspensión «animará al Consejo de Seguridad de la ONU a mostrarse más firme contra el régimen de Al Asad». Aunque la resolución arroja esperanza a los opositores, Siria sigue sumida en una espiral de violencia, que hoy se ha saldado con la muerte de al menos una decena de civiles y nueve miembros de las fuerzas de seguridad.