La Libertad Avanza triplica bancada en el Senado argentino

28

La Libertad Avanza (LLA), el partido del ultraderechista presidente argentino Javier Milei, triplicó hoy su fuerza en el Senado argentino al pasar de seis a 20 bancas propias, tras la jura de los nuevos legisladores surgidos de las elecciones de octubre. El oficialismo libertario se convierte así en la segunda fuerza de la Cámara alta, solo detrás del peronismo de Fuerza Patria, que conservará 28 escaños.​

Con la ceremonia encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, juraron 23 de los 24 senadores electos, ya que el diploma de la rionegrina Lorena Villaverde fue devuelto a comisión por sospechas de vínculos con el narcotráfico. Pese a esa ausencia, el bloque libertario consolida un crecimiento inédito desde su llegada al Congreso y gana peso en un recinto que hasta ahora le era ampliamente adverso.

“Con 20 senadores propios y aliados estratégicos, el oficialismo deja de ser un invitado de piedra y pasa a jugar en el centro de la escena”, evaluó el politólogo Marcos Novaro.​

Entre las nuevas figuras destaca la asunción de Patricia Bullrich como senadora por la Ciudad de Buenos Aires, quien además presidirá el bloque de LLA en la Cámara alta. Su jura fue celebrada con aplausos de pie desde los palcos por Karina Milei, Manuel Adorni y otros dirigentes del oficialismo, que ven en ella una pieza clave para ordenar la bancada.​

El salto numérico de LLA en el Senado le otorga a Milei capacidad para negociar con otros bloques y acercarse al tercio necesario para bloquear juicios políticos o rechazos de vetos presidenciales. Sin embargo, el oficialismo sigue lejos del quórum de 37 votos, por lo que deberá tejer alianzas con sectores provinciales y parte de la oposición para avanzar con sus reformas.​

Analistas coinciden en que la nueva composición del Senado anticipa una etapa de alta tensión política, en la que el libertarismo intentará imponer su agenda económica y de desregulación del Estado. A la vez, advierten que el peronismo y los bloques provinciales conservarán poder de veto en temas sensibles como nombramientos judiciales, leyes clave y la revisión de decretos de necesidad y urgencia.​