La guerra de Trump y Netanyahu sacude la economía mundial

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Beverly Fanon-Clay

Al centro del pánico está el alza del precio del petróleo que llegó a superar los 100 dólares por barril. Como la energía es crucial para el funcionamiento de la economía mundial, las turbulencias han suscitado temores de un conflicto prolongado que podría ocasionar profundos efectos financieros en todo el mundo, incluso en Estados Unidos, aunque Trump mire para otro lado. Antes había descrito el aumento de los precios de la gasolina como un “precio muy pequeño a pagar” por la seguridad nacional.

 Trump, cuando se le preguntó  si le preocupaba la subida del precio de la gasolina, dijo a los periodistas: “No. Se trata de una breve incursión en algo que debería haberse hecho desde hace 47 años. Ningún presidente tuvo las agallas de hacerlo”. Pero no descartó el  despliegue de soldados a Irán, lo que sería una escalada dramática de los combates.

En respuesta, los líderes del mundo occidental convocaron una reunión de emergencia del Grupo de los 7 el lunes, en la que los ministros de finanzas consideraron recurrir a sus reservas nacionales de petróleo para aumentar el suministro disponible, aunque decidieron no hacerlo después de que Trump afirmara que la guerra estaba llegando a su fin.

El modo exacto en que la guerra repercutirá en la economía mundial dependerá sobre todo de un factor: su duración. Esto se debe a que el conflicto ha obstruido la navegación en el golfo Pérsico, lo que ha paralizado buena parte parte del petróleo y el gas del mundo por el estrecho de Ormuz. Cuanto más dure el ritmo desacelerado, las consecuencias serán más graves.La advertencia de Irán se produce después de que Israel lanzara ataques contra infraestructuras energéticas iraníes.

Dólar vs. inflación: ¿en qué invertir y en qué endeudarse?Se suma encarecimiento de los fletes marítimos y los seguros comerciales, especialmente si se ven afectadas rutas estratégicas, lo que incrementa los costes de importación y presiona los precios finales.

* Socióloga estadounidense, profesora universitaria, colaboradora del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE). Traducción de Maxime Doucrot.