La crisis epidemiológica, anillo al dedo de la estrategia de cambio de gobierno

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Leopoldo Puchi|

En el caso de Venezuela, la crisis epidemiológica generada por el coronavirus se ha incorporado, sin ser parte de una acción programada, como un elemento más de la estrategia de cambio de gobierno.

Sin duda, la pandemia del Covid-19 impactará de diversas maneras el desempeño económico de cada país, las relaciones de poder internacionales y las políticas de los Estados en esas esferas.

Ya puede observarse, a manera de muestra, como la redefinición de Washington de sus prioridades como potencia mundial en relación a China, hecho que había tenido lugar con anterioridad a la pandemia, ha adquirido una nueva dimensión en la medida que el surgimiento del coronavirus en la ciudad de Wuhan se presta para ser utilizado como medio para amoldar la opinión pública estadounidense en función de la política oficial de su país.

La designación de Beijing como nuevo rival o enemigo de Occidente se venía adelantando sin que hubiera mucha comprensión o respaldo por parte de la gente común, e incluso de los medios, pues no se visualizaba bien “la nueva guerra fría” que se había iniciado.

En realidad, muchos atribuían la nueva política internacional a un simple efecto de los rasgos de la personalidad de Donald Trump. De modo que, sin buscarlo, para la nueva política exterior la pandemia vino como anillo al dedo. Hollywood se encargará de los demás.

Neutralidad

La crisis económica generada por la pandemia afectará a todos los países. Unos se recuperarán con mayor rapidez y consistencia, otros modificarán variables de su forma de acumular capital. Es de esperar que la tensión entre los grandes polos se incremente, ya que la devastación de la economía no permite ver con claridad dónde se encontraría un nuevo punto de equilibrio.

Latinoamérica, que saldrá más debilitada de la pandemia, no debe esperar un cambio en la visión geopolítica de Washington hacia la región. Lo más probable es que el concepto básico de zona de pertenencia al dispositivo estadounidense se mantenga invariable. Y es difícil pensar que, sin un cambio en el pensamiento de la dirigencia de EEUU, puedan negociarse nuevas formas de relación que impliquen cooperación y al mismo tiempo status de soberanía plena y de neutralidad.

Venezuela

En el caso de Venezuela, la crisis epidemiológica generada por el coronavirus se ha incorporado, sin ser parte de una acción programada, como un elemento más de la estrategia de cambio de gobierno, en la medida en que, de manera objetiva, se agrega a los efectos del bloqueo financiero y a la caída de los precios del petróleo, con efectos exponenciales.

Puesto que el núcleo de esa política es precisamente el debilitamiento al máximo de la economía venezolana en lo concerniente, sobre todo, al flujo de divisas, la pandemia se ajusta, también en esta situación, como anillo al dedo y es mucho lo que se espera de sus secuelas.

De modo que mientras dure la pandemia, no se avizora un alivio de las sanciones, ya que se parte de la premisa según la cual el incremento de las penurias de la población provocará que la meta buscada, la sustitución del gobierno actual, sea alcanzada.

Día a día

Se registró un aumento acelerado del precio de los alimentos en el transcurso de la semana. Monseñor Mario Moronta denunció “el pecado de los comerciantes que han subido los precios de manera exorbitante”. La vicepresidenta Delcy Rodríguez anunció “medidas de supervisión” para garantizar precios acordados para 27 productos.

En la empresa Polar y Plumrose se realizará control directo “para garantizar el correcto abastecimiento”. Ricardo Cussano, de Fedecámaras, alertó sobre el control de precios y planteó un acuerdo para la búsqueda de financiamiento internacional.

  • “El descontento en la Venezuela profunda amenaza la cuarentena perfecta”, titula la agencia española de (des) información EFE.
  • El gobierno de EEUU dispuso de  80 millones de dólares de los fondos del Estado venezolano para destinarlos a las actividades de la oposición, bajo la rúbrica “Liberty Fund”. De ese monto, $ 4,2 millones está destinado a la prensa, periodistas y diversas páginas web.
  • El canciller Jorge Arreaza informó que EEUU continúa “campaña de máxima presión” sobre las empresas proveedoras de gasolina para que no vendan a Venezuela.  La Cruz Roja dice que sanciones dificultan la ayuda a Venezuela para la Covid-19″.
  • Venezuela recibió de Irán un catalizador para reiniciar las operaciones en la unidad de craqueo de la refinería de Cardón.
  • Se calcula en 6500 los venezolanos que han regresado a Venezuela, mientras se ha desarrollado una ola de xenofobia, en algunos casos alentada desde los gobiernos vecinos. Colombia, Perú y Ecuador recibieron en los dos últimos años 467 millones de dólares de la Usaid para atender migrantes venezolanos, así como recursos financieros de Acnur, Cruz Roja Internacional, Unión Europea y diversas ONG.
  • *Politólogo, ex ministro de Trabajo