Irán denuncia en la ONU “masacre” de escolares en Minab

24

Irán ha denunciado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la matanza de escolares en Minab, atribuida a Estados Unidos e Israel, es solo “la punta de un iceberg mucho mayor” de presuntos crímenes de guerra. El canciller Seyed Abás Araqchi calificó el ataque contra la escuela primaria femenina Shayare/Shajareh Tayyebeh, en el sur del país, como una grave violación del derecho internacional humanitario y del derecho internacional.

En la sesión urgente celebrada este viernes en Ginebra, convocada específicamente para tratar el bombardeo del 28 de febrero contra ese centro educativo, Araqchi habló por videoconferencia ante los Estados miembros. El ministro afirmó que las alumnas y docentes fueron “masacradas a sangre fría” en un ataque que, a su juicio, no puede considerarse un error operativo.

Las autoridades iraníes sostienen que más de 170 personas, en su mayoría niñas de entre 7 y 12 años, murieron cuando varios misiles impactaron la escuela de Minab durante la primera jornada de la ofensiva militar estadounidense-israelí contra Irán. Organismos de derechos humanos como Amnistía Internacional han señalado indicios de que se trató de un ataque aéreo contra un objetivo claramente civil, contrario a las normas de los conflictos armados.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió al Consejo que el ataque a la escuela constituye una seria vulneración del derecho internacional y reclamó responsabilidades. “Matar escolares nunca puede ser un medio para resolver diferencias entre países”, señaló Türk ante la sesión en Ginebra.

En su discurso, Araqchi enmarcó lo ocurrido en Minab en un patrón más amplio de ataques contra infraestructuras civiles en Irán, incluidos centenares de centros educativos dañados o destruidos desde el inicio de la campaña militar. El jefe de la diplomacia iraní pidió una condena clara del Consejo de Derechos Humanos y una investigación internacional que determine responsabilidades por lo que Teherán califica de crímenes de guerra.