Infantino tacha de hipócritas las críticas occidentales a Qatar: poca ética y danza de millones

93

Elmer Pineda, desde Doha

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, acusó a los países occidentales de hacer un ejercicio de hipocresía por criticar la situación de los derechos humanos en Qatar de cara a la Copa Mundial de futbol sin atender a su propio pasado histórico, en un discurso en el que defendió la celebración del torneo en un país criticado por la represión contra activistas, la comunidad LGBT+ y el maltrato a los trabajadores extranjeros, además de la muerte de 6.500 obreros que construyeron los estadios.

“Por las cosas que los europeos han hecho al mundo durante los últimos tres mil años deberían estar disculpándose otros tres mil antes de empezar a dar lecciones morales a la gente”, dijo Infantino. “Esta lección moral, unilateral, es solo hipocresía”, añadió.

¿Cuántas compañías de negocios, europeas o extranjeras, que ganan millones, miles de millones gracias a Qatar, han discutido la situación de los derechos de los trabajadores migrantes con las autoridades? Ninguna, porque cambiar la legislación implica menos beneficios, cuestionó.

Hay que asumir que si bien la FIFA se muestra al mundo como una organización democrática sin fines de lucro es, en realidad, una empresa comercial con fines de lucro, estrictamente administrada, y en la que las críticas no son bienvenidas.

Infantino lleva al frente de la FIFA desde 2016, tras el gran escándalo de corrupción de su antecesor, Joseph Blatter, y había prometido una “nueva era”. Lo que ha sucedido después es justo todo lo contrario. Se despidió a los agentes indeseables de sus propias filas.

En el Código Ético de la FIFA, en vigor desde 2018, ni siquiera aparece el término corrupción. En cambio, la FIFA ha introducido plazos de prescripción para faltas de tipo ético, lo que en realidad es una herramienta para disuadir a whistleblower  o denunciantes, que se enfrentarían a multas económicas y suspensiones.

La mayoría de los dirigentes de los miembros de la FIFA parece no darle importancia al asunto de la   corrupción. Lo que en verdad cuenta es que el dólar siga rodando, e Infantino, sin duda, lo consigue. Y no solo eso, sino que seduce a los miembros de la sociedad con la idea de obtener aún más dinero, por ejemplo, sugiriendo que los campeonatos mundiales se celebren cada dos años en el futuro.

Infantino cree que las críticas al Mundial de Qatar se deben al "sesgo de occidente hacia el árabe"Después de una implacable resistencia desde Europa y Sudamérica, la iniciativa acabó -de momento-  encerrada en un cajón. Pero seguro que a Infantino se le ocurrirá otro plan rentable tras su reelección, porque así es como sigue funcionando la FIFA: si la billetera suena, el jefe es el correcto.  El fútbol es tan solo el medio para lograr ese fin y donde los futbolistas son apenas asalariados que deben respetar los grandes negociados de los patrones, que a veces los dejan participar de la fiesta.

La posición de Infantino frente al Mundial siempre ha sido pedir que la gente disfrute del fútbol y no indague en otras cuestiones, una vieja táctica para esconder bajo la alfombra las vejaciopnes ahbitiuales de esta autoarquía. “Al Mundial hace falta centrarse solo en el fútbol. No permitan que el fútbol se vea arrastrado hacia todas las batallas ideológicas o política que existen”, advirtió en una carta a las selecciones.

Infantino, nacido en Suiza en 1970 pero con nacionalidad también italiana, es un abogado que hizo carrera en la UEFA, la Unión de Federaciones de Fútbol Europeas. Llegó a la presidencia de la FIFA en 2016 con la misión de renovar una organización manchada por las acusaciones de corrupción de su predecesor, Joseph Blatter, quien quedó involucrado en investigaciones por sospechas de sobornos para asignar la sede de los mundiales.Gianni Infantino, presidente de la FIFA: "Soy un autócrata"

Se calcula que el Mundial le dará a la FIFA 5.745 millones de dólares en beneficios, mientras que Infantini gana un sueldo base anual de 1,53 millones de dólares. El sueldo básico de un trabajador de construcción migrante en Qatar es de 275 dólares mensuales, lo que significa que debería trabajar –si no son muertos- más de 460 años para alcanzar lo que Infantino gana en 12 meses.

Amnistía Internacional condenó las palabras de Infantino, al que le recordó el enorme número de víctimas mortales entre los trabajadores migrantes que construyeron a contrarreloj los estadios donde se disputarán los encuentros, mientras la rama regional de Al Qaeda instó a los musulmanes de todo el mundo a evitar el Mundial de Qatar, aunque no amenazó con atentados ni a promover la violencia relacionada con el certamen.

Hace poco Joseph Blatter, quien estuvo al frente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) durante 17 años –y terminó acusado de fraude, lavado de dinero y crimen organizado–, dijo que la elección de Qatar como sede para la copa del mundo había sido “un error”. “Gracias a los cuatro votos de Platini y su equipo, la Copa del Mundo fue a Qatar en vez de a Estados Unidos; esa es la verdad”, dijo al diario suizo Tribune.

Fue justamente el inolvidable Diego Maradona, máximo exponente del fútbol, quien enfrentó y denunció a sus máximos jefes. “Ha sabido rodearse de ladrones. Blatter le enseñó a robar a Platini. Blatter es un dictador vitalicio. Carece de la inspiración y la pasión que se encuentran en el mismo corazón del fútbol”, dijo.

Un almuerzo de Michel Platini con Nicolas Sarkozy, ex presidente de Francia, y el hijo del emir de Qatar, fue decisivo. Los votos fueron para el emirato a cambio de que el fondo inmobiliario qatarí comprara al París Saint-Germain, el club más importante de París, que una emisora árabe comprara los derechos del fútbol francés y se concretaran varios acuerdos comerciales más. Obviamente, franceses y qataríes, niegan las irregularidades, dentro de una trama geopolítica.

Una serie de Netflix define a Qatar como “Los banqueros del deporte”, mientras las denuncias se siguen acumulando. Obviamente, en la miniserie, no se pronuncian ante las acusaciones. La FIFA prefiere el hermetismo y extender un mensaje de integración que cada vez más se desvanece en decisiones políticas y en miles de millones de dólares, unto a las mayores trasnacionales del mundo, que cada cuatro años intenta lavar su cara a través de la copa del mundo.

Qatar, un pequeño país de unos tres millones de habitantes, en su mayoría trabajadores extranjeros, formó a más de 50 mil personas para que se encarguen de la seguridad durante la Copa, con fuerzas extranjeras y tecnología y asesoramiento estadounidense, que apoyarán bajo el mando local.Noticias | Qatar 2022: la polémica por las muertes de trabajadores

El Mundial de fútbol ha recibido múltiples denuncias por los miles de  muertes de trabajadores migrantes que llegaron en oleadas al país árabe luego de que en 2010 la FIFA le otorgara el derecho a albergar el torneo y Qatar comenzara a construir faraónicas infraestructuras para el encuentro. También ha estado en el ojo del huracán por organizarse en un país donde las relaciones homosexuales son punibles hasta con siete años de prisión y las leyes discriminan sistemáticamente a las mujeres.

Hijo de italianos en Suiza, recordó las burlas de sus compañeros por ser pelirrojo y extranjero. “Soy hijo de trabajadores inmigrantes. Mis padres trabajaron muy duro en condiciones muy difíciles”, lamentó.”Recuerdo, de niño, cómo trataban a los trabajadores inmigrantes cuando querían entrar al país. (…) Y cuando vine a Doha la primera vez después de ser elegido presidente de la FIFA, fui a ver dónde vivían estos

Varias las organizaciones de derechos humanos las que han criticado que los compromisos de Qatar con los derechos humanos de los trabajadores no se han cumplido. Una investigación del periódico británico ‘The Guardian’ concluyó que habían fallecido alrededor de 6.500 trabajadores migrantes desde 2010, cuando se asignó al país el encargo de alojar el Mundial 12 años después.

Infantino recordó que, hace unos años o décadas, eran muchos los países en Europa que criminalizaban a la homosexualidad. “Esas leyes existen en muchos países. Existían en Suiza cuando organizó el Mundial en 1954”, sostuvo.

HRW denunció represión a personas LGBTQ+ en Qatar de cara al Mundial 2022Human Rights Watch recogió el testimonio de seis personas en Qatar que fueron detenidos entre 2019 y 2022 y que fueron sometidos a vejaciones verbales y físicas por parte de la policía. Eran cuatro mujeres transgénero, una mujer bisexual y un hombre gay.

Este suizo de cabeza afeitada ,cercano en la “interna” de la FIFA a Michel Platiní -no a Blatter, su connacional-, tiene un origen de clase media baja pero ha protagonizado una meteórica carrera de ascenso social, que pasó a administrar un presupuesto de 20.000 millones de euros. Toda su carrera dirigencial se desarrolló bajo el ala del exfutbolista francés. La caída en desgracia de su “jefe” le abrió el camino a su candidatura

El “capo” de la FIFA tiene tras de sí el apoyo de la gente del fútbol. Luis Figo, Roberto Carlos, Fernando Hierro, Samuel Eto’o y Cafú, han reforzado su campaña, lo mismo que entrenadores como Mourinho, Capello o Alex Ferguson, más la Asociación Europea de Clubes, pese a sus reticencias para ampliar la Copa del Mundo.

Ese mismo apoyo de los grandes fue su lastre, porque en el lado contrario se le percibió como el candidato del “statu quo”: no logró siquiera acallar las críticas de corrupción en torno a la elección de Rusia 2018 y Qatar 2022. En el libro Mafia FIFA el periodista alemán Thomas Kistner documenta los excesos del futbol mundial e Infantino aparece en varias líneas que hablan de su ayuda para encubrir los escándalos de sobornos que adjudicaron la Eurocopa de 2012 a Polonia y Ucrania.

Mundial Qatar 2022: qué dijeron los dueños de la pelota en la ceremonia inaugural | Entre discursos, emires y mascotas | Página12Infantino es un buen socio de Qatar, que está invirtiendo masivamente en el deporte, con la gran ayuda de los crecientes ingresos procedentes de la explotación de su rico subsuelo petrolero. La primera piedra de esta «ciudadela deportiva» es el torneo de tenis ATP de Doha, creado en 1993.

Seguiría otras iniciativas: desde los deportes de motor (el Gran Premio de Motociclismo de Qatar, en 2004) hasta las carreras de caballos y la vela. Todos estos acontecimientos le han permitido a Qatar ganar visibilidad, experiencia y fama, gracias a la organización de competencias deportivas internacionales, siempre con el apoyo de las grandes trasnacionales.

El primer gran logro de esta estrategia fue la celebración de los Juegos Asiáticos de 2006 en su territorio. Y ahora, la cereza del postre, el gran negocio del Mundial de Fútbol

*Periodista y editor deportivo, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)