Golpe masivo de Estados Unidos e Israel y rápida respuesta de Teherán
Estados Unidos e Israel lanzaron hoy un ataque aéreo masivo y coordinado sobre múltiples objetivos militares en Irán, en la que ya se considera la mayor operación de este tipo en la región en décadas. Teherán respondió horas después con lanzamientos de misiles y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en varios países del Golfo.
Según las autoridades israelíes y estadounidenses, la ofensiva —bautizada “Furia Épica”— buscó neutralizar capacidades militares iraníes y “eliminar amenazas inminentes”, con impactos reportados en la capital, Teherán, y en instalaciones estratégicas. La Media Luna Roja iraní y medios estatales informaron de decenas de muertos y explosiones en distintos puntos del país, aunque las cifras de víctimas siguen en revisión.
El presidente estadounidense, Donald Trump, defendió públicamente la operación y aseguró que Washington “garantizará que Irán no consiga un arma nuclear”, mientras seguía el desarrollo del ataque desde la Casa Blanca. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó en un mensaje televisado que la acción conjunta busca eliminar “la amenaza existencial” que representa el régimen iraní para Israel y abrir paso a un cambio interno en ese país.
La República Islámica puso en marcha una contraofensiva que incluyó misiles balísticos contra bases con presencia militar estadounidense en Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, además de ataques directos contra territorio israelí. La Guardia Revolucionaria calificó estos bombardeos como una “primera oleada” dentro de la operación “Promesa Veraz 4” y amenazó con ampliar los objetivos a cualquier base regional que preste apoyo a Israel.
Gobiernos de Europa y de otras regiones expresaron “preocupación extrema” ante el riesgo de una escalada regional y pidieron contención a todas las partes. Rusia denunció la ofensiva de Washington y Tel Aviv como un “acto de agresión armado premeditado”, mientras algunos aliados occidentales de EE.UU. respaldaron el objetivo de impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
Estudiantes asesinadas
Irán denunció que un bombardeo israelí esta mañana destruyó una escuela femenina en el sur del país y dejó al menos 85 estudiantes muertas, todas niñas. El ataque se produjo en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgán, en el inicio de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel.
La escuela de niñas, identificada por medios locales como un centro de primaria, albergaba alrededor de 170 alumnas cuando fue alcanzada por los misiles, según autoridades regionales. Los servicios de emergencia continúan las labores de búsqueda entre los escombros, mientras el número de fallecidas y heridas se mantiene en revisión por parte del poder judicial iraní.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán calificó el bombardeo como una “acción pérfida del enemigo” y prometió una “respuesta aplastante” de sus Fuerzas Armadas. En su comunicado responsabilizó al “régimen estadounidense” y al “régimen sionista” por el ataque, enmarcándolo en la actual escalada militar en Oriente Medio.
Las autoridades iraníes difundieron imágenes de la escuela derruida y de familiares congregados frente a hospitales y morgues de la zona, en escenas de fuerte conmoción social. Organismos internacionales y varios gobiernos han reclamado una investigación independiente sobre el bombardeo y han pedido protección especial para instalaciones educativas y civiles en el contexto del conflicto.