Frustración de Milei en EEUU: ni siquiera una “selfie” con Trump
Mirko C. Trudeau
El presidente argentino Javier Milei volvió de Estados Unidos el viernes sin obtener una foto, ni una reunión, ni un anuncio con Donald Trump, en plena fiebre en los mercados por la suba del riesgo país, el desplome de las acciones y la suba del dólar.

En medio de las tensas negociaciones por cuánto y cómo serán los desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Milei emprendió un viaje relámpago a Estados Unidos para recibir un premio y con la expectativa puesta en encontrarse con Trump y renovar su foto con él. Volvió de Miami con las manos vacías… y sin selfie.
El mandatario estadounidense llegó a Mar-a-Lago de jugar un torneo de golf cuando el argentino ya se había ido. El gobierno argentino adujo que la demora de Trump fue por una falla en el helicóptero.
Los dos encuentros informales que Milei ya tuvo con Trump, el día de su asunción y cuando ambos en febrero participaron de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), no se acordaron por los canales diplomáticos oficiales sino por canales alternativos, dados por el vínculo de los libertarios con el círculo trumpista y republicano.
El canciller argentino Gerardo Wertheim se reunió con el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick y con el representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, para analizar las tarifas impuestas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a todo el mundo, incluida la Argentina.
El revés político que recibió el gobierno libertario la noche anterior por parte del Senado, que rechazó el pliego de Manuel García-Mansilla como miembro de la Corte Suprema, ya había malhumorado al Presidente, quien no podía demostrar su supuesto poder total ante Trump. Mientras, la prensa estadounidense recordó la criptoestafa de $Libra, alentada por Milei.
Ante la falta de un encuentro de primer nivel con Trump, el ministro de Economía, Luis Caputo, tampoco se sentó a conversar con los directivos del FMI ni con los funcionarios de la Casa Blanca que pudieran ayudarlo a destrabar el mentado acuerdo de 10 mil millones de dólares.
Milei regresó con el ignoto premio de una ONG ultraderechista que fue a buscar, sin selfies con Trump, ni el compromiso ni el apoyo de la Casa Blanca para sus negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Menos aún una rebaja para los aranceles que Trump le impuso a las exportaciones argentinas.
La delegación argentina tampoco pudo conversar sobre el acuerdo de libre comercio del que habla Milei. El triste retorno a la Argentina fue con las manos vacías, sin lograr un encuentro con el mandatario norteamericano, quien llegó a Mar-a-Lago de jugar un torneo de golf cuando el argentino ya se había ido. El Gobierno argentino adujo que la demora de Trump fue por una falla en el helicóptero.
Interpretado diplomáticamente, el presidente argentino fue desairado. Ni siquiera logró silencio de los comensales durante la entrega del premio – Lion of Liberty Award”-, que recibió de manos de representantes de la Make America Clean Again (MACA). Lo que no quedó claro fue el mensaje de agradecimiento y demás consideraciones que hizo durante su discurso, ya que mientras él hablaba el recinto era un cúmulo de murmullos y ruidos.
En su confuso discurso anunció que Argentina readecuará su legislación para cumplir con los requisitos del nuevo esquema de aranceles recíprocos impulsado por la administración Trump. “Ya cumplimos nueve de los 16 requerimientos”, aseguró Milei.
Desde Casa Rosada intentaron bajar el tono del fracaso y crearon una versión que hasta ahora es la oficial: Milei estuvo en la gala del “American Patriot” que tuvo lugar en Mar-a-Lago, pero como Trump no llegaba decidió irse. Cuando él se fue, Trump llegó. El desencuentro con Trump fue un fracaso de la diplomacia argentina.
La delegación argentina integrada por Milei, su hermana Karina -Secretaria General de la Presidencia- y el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió con las manos vacías… y sin selfie, mientras los mercados argentinos volvían a tener una jornada negra tras los desplomes de jueves por los anuncios de Trump sobre la imposición de aranceles a casi todos los países del mundo.
En este marco, el riesgo país se disparó nuevamente y ya cotiza a 925 puntos básicos a media mañana, acercándose nuevamente a las cuatro cifras. A su vez, las acciones argentinas en Nueva York se derrumban con caídas de hasta 10%.
El gobierno libertario se enfrenta a una profundización de sus contradicciones: aplicar una devaluación echaría leña al fuego de la inflación, dejando el eje central de su discurso político sin sustento. El problema real no es monetario o de aranceles, sino el sometimiento a los intereses de EEUU y de Trump y en particular al pago de la fraudulenta deuda externa.
* Economista, politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).