FIFA da un plazo a 211 federaciones para aceptar la privatización del Mundial
Álvaro Verzi Rangel
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, les dio un plazo de 53 días a las 211 federaciones afiliadas para respaldar un proyecto que permitirá incorporar inversores privados al negocio comercial del Mundial y de las demás competencias organizadas por la entidad. Según una carta enviada a las asociaciones, el plazo vencerá el 19 de septiembre de 2026. Las federaciones que acompañen la propuesta podrán acceder desde el 1° de enero de 2027 a un nuevo paquete de financiamiento que, en total, superaría los 10.000 millones de dólares.

La Unión Europea y la UEFA rechazaron nuevamente este miércoles la propuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de crear una empresa para gestionar los activos comerciales de los campeonatos mundiales de la cual vendería un 20% a capitales privados, con promesas de ingresos iniciales de 10.000 millones de dólares. La propuesta deberá contar con el respaldo de más de la mitad de las asociaciones miembro y posteriormente ser aprobada por el Consejo de la FIFA.
El fondo extraordinario solo estaría disponible para las entidades que decidan participar antes de la fecha límite. La Confederación Asiática, Concacaf y la Federación Inglesa también manifestaron preocupación por la falta de información sobre el nuevo modelo comercial de la FIFA.
Pero la privatización del Mundial avanza a marcha forzada tras un agresivo ultimátum financiero. La FIFA ha impuesto el 19 de setiembre como fecha límite estricta para que sus 211 federaciones aprueben la venta del 20% de sus torneos de élite a inversores de Wall Street.La iniciativa de la Federación Internacional se encontró rápidamente con el rechazo de la UEFA, aunque ya tiene el apoyo de una de sus federaciones. Desde la Conmebol, la Confederación Sudamericana, por ahora hay silencio.
La propuesta deberá contar con el respaldo de más de la mitad de las asociaciones miembro y posteriormente ser aprobada por el Consejo de la FIFA. El fondo extraordinario solo estaría disponible para las entidades que decidan participar antes de la fecha límite.
Esta nueva iniciativa, que es vista como una forma de vender participaciones del Mundial a entes privados, la joya de la corona de la FIFA, cuenta con el apoyo de Estados Unidos. Según The Times de Londres, fuentes de la federación inglesa ha tachado ésto como un intento de soborno.
La oferta contempla que cada federación pueda recibir hasta US$ 40 millones durante el ciclo 2027-2030. La cifra se divide en un pago extraordinario de hasta US$ 20 millones para proyectos especiales y otros US$ 20 millones correspondientes al programa FIFA Forward. En caso de que el proyecto sea rechazado, se mantendría un esquema previamente previsto de aproximadamente US$ 10 millones por asociación, dentro de un paquete global de 2.700 millones. Esto representaría una reducción del 75% respecto del financiamiento máximo ofrecido por Infantino.
La entidad europea que preside el esloveno Aleksandr Ceferin advirtió que está en conversaciones con las distintas federaciones de fútbol del continente y adelantó que: “somos conscientes de que existe una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA”. Además, la UEFA dejó un mensaje tajante sobre su postura ante la intención de la Federación Internacional dirigida por Gianni Infantino: “La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos”.
Glenn Micallef, comisario del Deporte de la Unión Europea –órgano político y económico de Europa-, consideró que el proyecto “amenaza lo que hace del fútbol el deporte más popular en el mundo”. Mientras que el flamante primer ministro británico Andy Burnham se sumó a las críticas a FIFA y afirmó en redes sociales que “el fútbol no pertenece a los inversores. Pertenece a la gente que llena las gradas y que está en la tribuna semana tras semana, llueva o truene”. Por su parte, Marina Ferrari, ministra de Deportes de Francia, anunció en sus redes sociales la convocatoria a una reunión urgente de distintas federaciones europeas de fútbol. La inglesa ya manifestó su “profunda preocupación” mientras que la alemana consideró que el proyecto representa “un absoluto ataque contra el fútbol”.

De todos modos, desde Europa ya se hizo público un apoyo a la iniciativa de la FIFA: el del presidente de la Federación Checa de Fútbol, David Tundra. “Veo ventajas pragmáticas para el fútbol checo en la colaboración con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y su equipo… Por supuesto, necesitamos más detalles, pero desde mi perspectiva personal, percibo un impacto positivo en las intenciones de la FIFA”, afirmó en declaraciones recogidas por el portal de noticias digital TN.cz.
Estimulada por las fenomenales ganancias estimadas en 12 mil millones de dólares que arrojó la reciente Copa del Mundo jugada en los Estados Unidos, Canadá y México, lo mandatarios de la FIFA, con Infantino al frente, propone crear una compañía que administraría las operaciones comerciales de sus principales torneos, incluidos los Mundiales masculino y femenino y el Mundial de Clubes.
El 20% del paquete accionario de esa nueva sociedad que se llamaría FIFA Forward Enterprise (FFE) sería abierto a inversores privados con el propósito de recaudar hasta 4.200 millones de dólares sobre una valuación inicial de 20 mil millones.La FIFA conservaría como tal el control exclusivo sobre el gobierno del fútbol, el calendario, las competiciones y todas las decisiones deportivas y reglamentaria, pero cedería a la nueva empresa el cobro y la administración de los recursos principales como los derechos de televisión, patrocinios, marketing y venta de entradas.
El proyecto prevé crear FIFA Forward Enterprise, una nueva empresa controlada por la FIFA, que agrupará los derechos de televisión, patrocinios, venta de entradas, licencias y la organización comercial de los torneos. La compañía tendría una valuación cercana a los 20.000 millones de dólares y podría vender hasta el 20% de sus acciones a inversores externos. La FIFA buscaría recaudar hasta US$ 4.200 millones, aunque conservaría la mayoría accionaria y el control sobre las competencias y las decisiones deportivas.
*Sociólogo y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)