Éxitos policiales

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Eleazar Díaz Rangel | 

En la Venezuela de los años 40 hubo un ladrón apodado “Petróleo Crudo”, que se hizo famoso más por sus huidas de la policía, (dos veces se escapó nadando de la Isla del Burro) que por su robos que casi nunca pasaron de Bs 5.000, entonces una suma considerable. Fue el primer delincuente que ocupó destacados espacios en la prensa, cuando no había tele, en la radio leían los periódicos y apenas se iniciaba el periodismo policial.

Desde entonces hubo muchos otros delincuentes, hasta llegar a El Picure, que durante varios años fue centro de la atención de los medios. Era tal su poder económico que se dice que sus servicios de información le daban cuenta hasta del despegue de un helicóptero de la FAV en Maracay.

En la mañana del mismo día de su captura, en un programa de radio, un destacado periodista político y un reportero policial, hablaban pestes de este Gobierno porque había sido incapaz de detenerlo, que todo el mundo sabía por dónde andaba y donde se escondía, pero esta policía parece no saberlo. Y por ese estilo fueron las opiniones y comentarios de uno y otro.ven picure

No sé qué dirían al día siguiente. Seguramente, hicieron lo mismo que la oposición. Callar, incapaces de reconocer méritos.

Esa misma policía, de la cual denigraban y cuyos éxitos ignoran tres días después, liquidó a El Topo, responsable de la masacre en Tumeremo, por un informe que a última hora le llegó del ministerio a la comisión que investigaba.

En ambos casos fueron largos procesos de investigación con inteligencia humana y digital, y al Picure estuvieron durante meses rastreándole sus pasos, sus aficiones y gustos, sus debilidades, sus correos, sus mujeres y escondites, sus negocios de armas, las operaciones de sus tres lugartenientes y, eventualmente, sus nexos con los pranes de Tocorón…en fin, es como para escribir una extensa historia.

Podrían preguntar, ¿y si era así el seguimiento, por qué no lo enfrentaron antes? Pregunta que hice al ministro mayor general Gustavo González López, y su respuesta fue que el Picure era posiblemente el criminal más astuto de los últimos años, con mucho poder económico, articulada red de comunicación y unos 100 hombres bajo sus órdenes. Y dieron con él cuando cometió un error, desesperado por la muerte de su hermano por la policía. Quedan tres lugartenientes, cada uno con unos 30 hombres, pero no podía ser más noble para esas bandas el golpe recibido con la muerte del Picure.

Entre tantas noticias negativas de los cuerpos policiales, hoy se registran estos dos importantes éxitos, y como tales deben ser reconocidos.