Estados Unidos inaugura su nueva alianza militar con Colombia
El foco en las narcolanchas del Pacífico y en la frontera con Ecuador
El fortalecimiento de la cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos avanza a un ritmo acelerado. Dos semanas después de la incorporación del Gobierno de Abelardo de la Espriella al Escudo de las Américas, la coalición antinarcóticos fundada por Donald Trump, ya se formaliza una agenda conjunta para atajar las redes del narcotráfico en el país. Uno de los militares estadounidenses de mayor rango visitó la semana pasada Colombia y puso como prioridad las operaciones en la frontera con Ecuador, la vigilancia sobre el Pacífico —la principal ruta de la droga que se exporta al norte del continente— y la rehabilitación de la flota aérea.

El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de EEUU (Southcom), estuvo el pasado jueves y viernes en Colombia y se reunió con el ministro de Defensa, Jorge Mora. “La visita del Comandante Donovan reafirma el compromiso de seguir trabajando unidos contra los narcoterroristas, los cárteles y todas las organizaciones criminales que pretenden sembrar violencia”, reseñó el funcionario colombiano sobre la visita del estadounidense. La cuenta oficial del Southcom, estuvo el pasado jueves y viernes en Colombia y se reunió con el ministro de Defensa, Jorge Mora destacó la importancia de “fortalecer la asociación de seguridad entre Estados Unidos y Colombia”.van al suroccidente de Colombia.
El alto mando estadounidense estuvo en Tumaco, una ciudad incrustada en la costa del Pacífico y que se ha convertido en una de las vías más importantes del narcotráfico con salida al océano. Su ubicación estratégica la ha convertido en una zona de gran presencia de grupos armados, incluidos el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC, todas organizaciones declaradas terroristas por Washington.
Desde allí se abordó la posibilidad de trasladar radares para detectar a las embarcaciones que se dedican al narcotráfico, según reveló este martes El Tiempo. “La ubicación de esos sistemas en Tumaco permitiría seguir movimientos de semisumergibles y lanchas desde una zona utilizada como punto de salida de cargamentos de droga y entregar información a las unidades colombianas”, sostiene una fuente citada por el diario.
En el último año, Washington ha lanzado 68 ataques contra supuestas narcolanchas en el Pacífico y el mar Caribe y ha matado a 227 personas, según un conteo actualizado hecho por el New York Times. Aunque Trump dice que esta es una de las mejores estrategias para frenar el narcotráfico en la región, organizaciones de derechos humanos han calificado estas acciones de “ejecuciones extrajudiciales”. El bombardeo más reciente contra una embarcación ocurrió el pasado 26 de agosto en el Caribe y murieron cuatro tripulantes.

La vigilancia marítima es solo un segmento de la agenda que quiere implementar la Casa Blanca en esta región. Donovan también visitó San Lorenzo, una ciudad de Ecuador cerca de la frontera con Colombia. Allí ocurrió una reunión tripartita en la que también estuvo el ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo. Los países acordaron fortalecer la presencia militar en la zona y estrechar la cooperación en inteligencia para atajar a los cárteles.
“La zona fronteriza entre el suroeste de Colombia y el noroeste de Ecuador es un importante corredor para el tráfico de cocaína por parte de algunas de las organizaciones más violentas del mundo. Hoy, en el corazón de la región, el comandante Donovan se reunió con fuerzas élite para perfeccionar una estrategia conjunta destinada a combatir las operaciones y los líderes de los cárteles”, publicó la cuenta del SOUTHCOM en X. Además de estos anuncios informales, el diario ecuatoriano Expreso reveló que durante el encuentro entre los tres países se sopesó la idea de crear una base militar binacional entre Colombia y Ecuador.

De la Espriella, que llegó al poder hace menos de un mes, ha priorizado la cooperación militar con otros países en su estrategia de seguridad. Por un lado, ha mantenido varias conversaciones con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, que comparte su visión de mano dura contra los grupos armados.
Por otro, ha restablecido en su totalidad la cooperación militar con Washington, que estuvo muy maltrecha durante los años del Gobierno de Gustavo Petro, enfrentado con frecuencia a Trump. Tal es la amistad del nuevo Ejecutivo con la Casa Blanca que, según el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, le autorizó a realizar operativos militares conjuntos en suelo colombiano. La decisión no ha sido replicada por las autoridades colombianas.
Colombia es el mayor productor de cocaína del mundo; y Estados Unidos, el primer consumidor. Si estas operaciones llegan a entrar en efecto, el pacto de cooperación permite a De la Espriella contar con uno de los ejércitos más poderosos del mundo y también con su inteligencia para combatir con una treintena de grupos armados y sus más de 20.000 miembros repartidos por todo el país. A su vez, abre a Trump las puertas de uno de los Estados de Latinoamérica más fundamentales para su estrategia de mano dura contra el narcotráfico.
Una restauración de la flota aérea
Donovan concluyó su visita en el Fuerte Militar de Tolemaida, la base militar más importante del Ejército colombiano, en el centro del país. Otro de los temas en su agenda fue la rehabilitación de la flota aérea militar. De acuerdo con las cifras recibidas por el actual Gobierno durante el periodo de transición, hay decenas de aeronaves que no están operativas, así como 11 de los 19 helicópteros MI-17 que tienen las fuerzas militares.

En este sentido, SOUTHCOM anunció este martes su participación en una operación conjunta liderada por la Fuerza Aérea colombiana que resultó en la interceptación de 4,5 toneladas de cocaína, dos lanchas rápidas, tres embarcaciones de alta velocidad y la detención de ocho personas. “La Coalición de las Américas contra los Cárteles (AC3) está tomando medidas decisivas para derrotar a los cárteles y a los narcoterroristas en el hemisferio occidental”, destacó en X.
Trump ha encontrado en De la Espriella un presidente amigo con el que expandir su poder militar en la región, mientras que el colombiano busca afianzar esta cooperación para cumplir con su promesa de mano dura y de seguridad lo más pronto posible.
*Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Javeriana de Bogotá y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Escribe en El Paìs de España