En Argentina, todos sacan cuentas y miran el almanaque

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JUAN GUAHÁN| Aunque todos lo nieguen, en Argentina tanto el oficialismo como la oposición sacan cuentas y miran el almanaque. Ya se pueden “relojear” algunas de las cartas. El futuro de la economía tiene mucho que ver en esos tanteos. Pero además pasan cosas con la justicia, los agroquímicos, los cereales. También hay datos ambiguos en materia educativa que conviene tener en cuenta. Question Latinoamérica

La mayor parte de los dirigentes políticos, ya sea en sus hogares, en conciliábulos partidarios u oficinas gubernamentales, tienen a mano un almanaque y una calculadora. Quieren saber cómo, con quién y cuándo conviene dar determinados pasos con vistas al 2013 y –¿porque no?- pensando en el 2015. En el oficialismo, como siempre, silencio hacia afuera y ruido hacia adentro. Todos miran a Cristina como su “gran carta”, ésta les responde con el silencio de una esfinge. Mientras los demás debaten “si puede”, ella duda “si quiere”.

En cuanto a “la oposición” lo primero que hay que aclarar que esto de “la oposición” es un modo de decir. Hay múltiples formas de oposición, mejor dicho hay diversas variantes del no kirchnerismo. En algunos casos se insinúan tendencias importantes. Por ejemplo, Mauricio Macri, está pensando en bajarse de su carrera presidencial. Lo canjearía por una senaduría o diputación -2013- por la Ciudad o Provincia de Buenos Aires. Las razones, es que su candidatura nacional “no arranca” y además… tiene que buscar “inmunidad parlamentaria” para esquivar los juicios penales que tienen en danza. Los comensales de la Federación Agraria en Rosario siguen conversando.

En ese frente opositor podrían coincidir las huestes del Frente Progresista de Hermes Binner, el radicalismo, algunos sectores socialistas, el peronismo disidente e inclusive podría incorporar al macrismo. Tendrían el apoyo de la Federación Agraria y otros sectores del campo y del moyanismo sindical. Estiman que ese conglomerado puede reunir el 70% de los votos opositores. En sus reuniones le agregan otro cálculo, según el mismo, Cristina -a la cabeza de todo el oficialismo- ronda el 40% de las voluntades. De ese modo imaginan que ese frente opositor andaría en una cifra parecida. Con esos datos en las manos están preparando cómo articularlo y trabajar para el 2013, dudan si hacerlo juntos o ir por separado y luego de las parlamentarias reunir las fuerzas. Piensan que desde ahora tienen que ir dando señales al respecto.

En el oficialismo tienen dudas parecidas, pero no iguales. Saben que tienen varios problemas a resolver: Que los legisladores, a elegir en el 2013, sean “cristinistas puros”; que mejoren la mala elección del 2009 (apenas superaron el 30%) para aumentar -aún más- la actual mayoría parlamentaria y poder plantear la reforma constitucional. Saben que estos problemas “internos” tienen un gran escollo en Daniel Scioli. En el “riñón” del cristinismo están convencidos que no lo pueden “tirar por la borda”, pero consideran que no es confiable.

Economía y Política

Es aquí donde entra a jugar la evolución de la situación económica. Sobre este tema y con vistas a las elecciones, en el oficialismo reina la confianza. Si bien la economía continúa amesetada, los números no son para asustarse. Según el INDEC los datos son iguales a junio del año pasado. Pero, como buena nueva, señalan que hubo un crecimiento respecto al mes de mayo de este año. La Secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, da una explicación a la crisis y sostiene que se tendrían que haber controlado antes las importaciones. En el gobierno, todos esperan que estas dificultades no golpeen seriamente en el empleo. En este sentido algunos datos ayudan a pensar que sobre este tema lo peor ya pasó.

El gobierno, en solo 7 meses, está cerca de alcanzar el objetivo de superávit comercial fijado para todo el año. A este récord contribuyen las exportaciones de cereales (soja, maíz y trigo). Sobre las cifras generales del comercio exterior los datos más preocupantes son: que se redujo el comercio (tanto en importaciones como en exportaciones) respecto a los países del Mercosur y que también fueron menores las exportaciones industriales. Se han acumulado los suficientes dólares como para ir flexibilizando el ingreso de insumos industriales. Las importaciones cayeron sólo el 4% en el último mes, que es la cifra más baja desde febrero e igual al mismo mes del año pasado.

Evidentemente el gobierno procura que el mayor peso de la crisis se pueda ir superando hacia los finales de este año. De esa manera confían que el primer semestre del próximo año florezca otra “primavera” del consumo. Ello, suponen, repercutirá en el clima previo a las elecciones. La fecha de éstas, dicho sea de paso, permanece incierta. Es probable que el gobierno maneje esa convocatoria de acuerdo al mejor momento socio-económico.

Paradojas educativas
En esta semana han circulados dos tipos de informes. Seguramente ambos deben ser ciertos. El diferente enfoque desde el cual observan la realidad educativa muestra detalles que es bueno tener en cuenta. Un Informe corresponde al que produjo el Ministro de Educación, Alberto Sileoni,  comparando datos educativos del 2001 y 2011.Según ese Informe, 8 de cada 10 chicos están en el nivel escolar que tienen que estar y 9 de cada diez está escolarizado. Esto nos coloca, en este aspecto, –junto a Chile- a la cabeza de América Latina.

En ese período la matrícula, en la primaria creció 17,2% y el egreso un 4,6%. En el secundario, también crecieron matrícula (más del 40%) y egresados (25%). En la Educación Técnica la matrícula prácticamente se duplicó. En el nivel universitario se incrementó en un 22% la cantidad de estudiantes. El Informe ministerial concluye en que la inversión educativa pasó del 3,64 al 6,47% del PBI.

También se hizo público otro Informe. Pertenece  del “Proyecto Educar 2050”, que es utilizado por UNESCO para producir sus informes anuales. Allí, tomando los números absolutos resulta que la tasa de egreso de la secundaria es de uno cada dos inscriptos. Si tomamos los inscriptos en primer grado y su fin en la secundaria, después de los 12 años obligatorios, solo terminan en ese período 31 de cada 100.

Este Informe también recuerda, respecto a la calidad educativa, que según las “Pruebas Pisa” que lleva adelante la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), Argentina ocupa el lugar 58 sobre 65 países, en ciencias, lectura y matemáticas. El dato más preocupante es que el 52% de los adolescentes –de 15 años-  evaluados no comprende lo que lee. Según el mismo estudio esto impide que –en el futuro- tengan una buena salida al mercado laboral. Destaca que ello se ha producido no obstante una buena ley educativa, el fuerte incremento presupuestario (ya señalado) y la importante provisión de computadoras para niños y adolescentes.

Algo más serio y grave está pasando en la educación argentina. Parece necesaria una mayor y más fuerte intervención de la familia. Al mismo tiempo se demanda un necesario debate que abarque al conjunto de protagonistas. En este debate no puede faltar la consideración acerca de los valores a trasmitir y la incidencia del primer actor y masivo agente educativo y socializador: la TV.

Es de esperar que encontremos una respuesta a esta crisis educativa. No quisiéramos tener que coincidir con Arun Gandhi, nieto de Mahatma Gandhi, quien en una reciente visita a Brasil dijo: “No tiene sentido enviar a los niños a este sistema educativo”

Agroquímocos   

En Córdoba hubo un fallo inédito y que –es de esperar- signifique una base para avanzar. La justicia de esa provincia condenó a un productor rural y al piloto de una avioneta por fumigar ilegalmente (el barrio había sido declarado en “emergencia sanitara”) con glifosato y endosulfán las proximidades de un barrio de esa ciudad. Para que quede claro no se condena la fumigación con glifosato, sino el haberlo hecho violando una norma que prohibía hacerlo en las proximidades de zonas urbanizadas. De todas maneras las condenas no son de cumplimiento en sitios de detención, sino que deberán realizar tareas comunitarias. Movimientos ambientalistas, que fueron querellantes,  declararon que se cumplió el objetivo de mínima. Los defensores apelarán.

En dicho barrio habían sido denunciados una cantidad de enfermos de cáncer por encima del promedio histórico y sobre 142 chicos revisados se estableció que 114 tenían residuos agroquímicos en su organismo.

Justicia

Una noticia que conmueve y asusta. Un juez de instrucción penal de la ciudad de General Pico (La Pampa) renunció porque “no cree en la justicia”. Nadie dijo nada, todos prefirieron mirar a otro lado y el juez se fue a su casa sin que le preguntaran por mayores detalles. Es probable que a todo el sistema de poder no le interese, mejor dicho, no le gusten esos “mayores detalles” que podría proporcionar este juez, luego de 25 años en la justicia.

Problemas de sequía, precios, biocombustibles, especulación  y hambre:

Uno de los grandes temas en la historia de la humanidad de todos los tiempos es resolver el problema de la alimentación. A pesar de los gigantescos avances científico-técnicos producidos continúa siendo un problema actual. Francia y Estados Unidos, a los que se están sumando México y España procuran que esta cuestión se debata en el G-20, del que Argentina forma parte. Intentan establecer mayores regulaciones, a lo que nuestro país se opone. Más que la falta de alimentos les preocupa el riesgo de estallidos populares en los países más pobres del planeta.

En estos últimos tiempos algunas cuestiones han agravado este problema, se trata de la sequía que afecta a países que son graneros del mundo: Estados Unidos, Rusia y Ucrania. El hecho que gran parte de los cultivos se destinen a producir biocombustibles hace subir el precio y restar alimentos para los personas. Parece más importante darles de comer a las máquinas que a los humanos.

También forma parte de estas dificultades la especulación financiera. Esos “mercados virtuales” donde se compra y vende “a futuro”. Allí, el valor real poco importa se impone la especulación, por parte de las grandes entidades financieras, haciendo subir o bajar ficticiamente el precio, para obtener mayores ganancias.

El resultado de todo esto es hambre para muchos, con el drama humano y los riesgos sociales que ello conlleva.