EEUU: Zapateado enloquecido

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David Brooks

Cubrir el zapateado enloquecido dentro del manicomio político estadunidense (algo que no tiene que ver con salud mental) implica reportar una mezcla de horror y comedia casi diario. A veces esta tarea provoca la pregunta sobre si este tipo de locura es contagiosa: ¿de veras esto es lo que estamos reportando o ya enloquecimos también?

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El secretario de Estado, Marco Rubio, con el holgado calzado estilo Trump, en lo que se considera un acto de sumisión.

Por ejemplo, en la oficina central del manicomio político de repente hay algo raro: varios de los integrantes del gabinete –entre ellos el secretario de Estado, el de Guerra, el de Comercio–, asesores y amigos del presidente tienen puesta la misma marca y modelo de un zapato formal. Al parecer el jefe tiene una obsesión con este tipo de calzado Florsheim, de 145 dólares, y los regala a estos colegas, aparentemente sin pedirles sus tallas dado que a varios les quedan muy grandes.

Según una fuente  de la Casa Blanca, todos se sienten obligados a ponérselos cuando está el mandatario presente. Tal vez explique en parte las decisiones tan incómodas que toma este superpoder (https://www.jornada.com.mx/2026/03/12/mundo/025n2mun).

Mientras tanto, la primera dama pronunció un discurso durante un acto sobre “el mes de la historia de la mujer”, en el cual se calificó de “visionaría” y se ofreció de ejemplo de una mujer que enfrenta la dificultad de estar “sola en la cima” para ser exitosa como “humanitaria”. Afirmó que “en la soledad, mi mente creativa baila”, y elogió su trabajo para crear su propio documental sobre ella misma.

El zapateado loco de la cúpula política se nota en sus conflictos bélicos, su crueldad mezclada con bromas siniestras, racismo explícito y la retórica envuelta en religión, llegando incluso a calificar obscenidades militares como parte de guerras sagradas. Más de un comentarista ha resaltado que la locura llegó a tal punto que aunque en términos objetivos la aventura castrense estadunidense en Medio Oriente es un desastre, a varios de los guerreros gubernamentales y corrientes de sus bases no les importa porque realmente creen que ese caos es parte del cuento bíblico del Armagedón y que estamos en los días finales del mundo que culminarán con el regreso de Jesucristo.

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El secretario de Guerra, Pete Hegseth

Sin embargo, desastre o no, o fin del mundo o no, es importante para muchos en el gobierno, incluyendo al jefe, que ellos y sus conflictos bélicos se vean bien. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenó prohibir a los fotógrafos de medios en el Pentágono que le tomen fotos, porque no le han gustado las imágenes de su cara que se han publicado (aunque no menciono tomas de su pies en los zapatos del patrón).

También criticó a CNN y expresó que ojalá se cumpla la compra de la empresa matriz de ese canal por el multimillonario David Ellison, amigo de Trump, quien también compró CBS, donde ha cambiado su dirección editorial. Aún más grave, el comandante en jefe continúa amenazando con demandar a periodistas, sus medios y hasta revocar licencias de ciertas cadenas de televisión por reportar lo que se califica de fake news sobre la manera en que Washington maneja la guerra contra Irán. Acusó que algunos medios desean que Estados Unidos “pierda”.

La propaganda oficial a favor de la guerra utiliza videos compuesto por clips de videojuegos, deportes profesionales, películas de acción (incluidas SupermanIron Man y Top Gun) y hasta de una caricatura, mezclados con imágenes reales de la ofensiva, donde se ven bombas cayendo con el título de “cortesía de la (bandera) roja, blanca y azul”, frase de una canción derechista country, reportó Ap.

Por otro lado, sigue la lucha contra el comunismo en lugares como Florida, donde este otoño estudiantes de secundaria y preparatoria serán obligados a tomar cursos contra esa ideología, como parte de un esfuerzo que implementó oficialmente en ese estado un “Día de víctimas del comunismo”, que requiere un mínimo de 45 minutos de instrucción sobre sus “horrores” y el pensamiento “destructivo del marxismo-leninismo”.

Todo parte de la coreografía de este zapateado loco y letal que se ensaya cada día en este país.

*Corresponsal del diario mexicano La Jornada en EEUU