EEUU financiará a Perú para equipar la base naval del Callao
Mariana Álvarez Orellana
Estados Unidos llevará a cabo la ampliación de una base naval militar en este país sudamericano tras aprobar un acuerdo por 1.500 millones de dólares para modernizar las instalaciones de Callao, la principal base naval peruana. La operación solicitada por el Gobierno peruano y aprobada por el Departamento de Estado de EEUU incluye el despliegue de hasta 20 representantes estadounidenses en el país por un período máximo de 10 años.

La Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa de Estados Unidos señaló de manera textual: “Esta venta mejorará la seguridad de un socio importante que es una fuerza para la estabilidad política, la paz y el progreso económico en Sudamérica”. Destacó que el Perú es considerado un aliado clave en la región y un actor relevante en temas de seguridad marítima y lucha contra amenazas transnacionales, en clara referencia a China.
El antecedente inmediato de esta cooperación se remonta a 2024, cuando la Comisión Permanente del Congreso peruano autorizó, con 18 votos a favor, el ingreso al territorio peruano de una unidad naval y personal militar de la Guardia Costera de EEUU, incluyendo armamento de guerra, como parte de ejercicios y acciones conjuntas previamente coordinadas.
El anuncio también coincide con un escenario de competencia estratégica entre Estados Unidos y China en América Latina. En noviembre de 2024, el presidente chino Xi Jinping inauguró el puerto comercial de Chancay, una inversión estimada en 3.500 millones de dólares, considerada la más ambiciosa de Beijing en la región. A diferencia del proyecto naval, financiado por el Estado peruano, el megapuerto cuenta con financiamiento directo chino, lo que ha generado observaciones y preocupaciones en Washington sobre su posible uso futuro.
Actualmente, China es el principal socio comercial del Perú, mientras que Estados Unidos mantiene una relación histórica en materia de defensa. En ese equilibrio, el acuerdo para equipar la Base Naval del Callao aparece como una señal concreta del interés estadounidense por reforzar su presencia en Sudamérica.
La instalación se ubica en una zona estratégica a menos de 80 kilómetros del megapuerto de Chancay, financiado por capitales chinos. El proyecto se da en un contexto de creciente competencia estratégica en la región, luego de que China financiara un megapuerto comercial, también en Perú. El Callao, además de albergar la base naval más importante del Perú, concentra el principal puerto comercial, se encuentra cerca del aeropuerto internacional Jorge Chávez y está a menos de 80 kilómetros del megapuerto de Chancay, financiado y operado por capitales chinos.
Obviamente, este escenario convierte al acuerdo en un punto de interés no solo militar, sino también estratégico y económico. El convenio aprobado corresponde a una posible venta militar extranjera que incluye la compra de equipos y servicios especializados para el diseño, construcción y modernización de infraestructura en la Base Naval del Callao. El monto máximo autorizado asciende a 1.500 millones de dòlares, aunque el valor final del contrato podría ser menor y estará sujeto a revisión del Congreso de Estados Unidos, así como a futuras negociaciones entre el Estado peruano y los proveedores involucrados.
“La venta mejorará la seguridad de un socio importante que es una fuerza para la estabilidad política, la paz y el progreso económico en Sudamérica”, señaló el Departamento de Estado de EEUU en un comunicado. Asimismo, señaló que Perú solicitó la compra de equipos y servicios como parte del plan de modernización, que contempla la presencia de hasta 20 funcionarios estadounidenses o del sector privado durante un periodo de hasta 10 años.
Washington mantiene una asociación de seguridad de larga data con Lima, que ha autorizado la presencia de tropas estadounidenses. La iniciativa se enmarca en la estrategia del Gobierno de Donald Trump de reforzar la influencia de EEUU en América Latina.
En un comunicado, publicado el jueves, la DSCA indicó que el Gobierno peruano solicitó varios elementos, como estudios de ingeniería o gestión de la construcción, para «respaldar la adquisición de instalaciones marítimas y terrestres en la Base Naval del Callao».
«Perú no tendrá dificultades para integrar estos artículos y servicios en sus Fuerzas Armadas», aseguró. Por el contrario, «mejorará la infraestructura portuaria peruana para satisfacer las operaciones y requisitos navales y logísticos actuales y futuros», apuntó la DSCA.

Según el diario limeño Gestión, el Ejecutivo peruano planea reubicar su principal base marítima a un nuevo emplazamiento, de manera que pueda liberar espacio para la ampliación del puerto comercial del Callao, competidor directo del megapuerto de Chancay, que lleva largos meses en la mira de EE.UU. por tener mayoría accionaria china.
«Esta venta propuesta contribuirá a los objetivos de política exterior de Estados Unidos al contribuir a mejorar la seguridad de un socio importante, que impulsa la estabilidad política, la paz y el progreso económico en Sudamérica», señaló la agencia estatal.
El propio jueves la DSCA entregó la certificación requerida de la posible venta, a modo de notificación, al Congreso estadounidense para su posterior aprobación
*Antropóloga, docente e investigadora peruana, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)