EEUU: agente de la ICE mató a sangre fría a una mujer en un operativo
Mirko C. Trudeau
Una ciudadana estadounidense, de 37 años, identificada como Renee Nicole Good, poeta y madre de tres hijos, fue asesinada a tiros el mièrcoles por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en el sureste de Mineápolis, estado de Minesota, donde efectivos de esa instancia realizaban una redada.

Good creció en Colorado Springs. Estuvo casada con el comediante Timothy Macklin, quien falleció en 2023 en Mineápolis. La víctima fue galardonada en 2020 por la Academia de Poetas Americanos de la Universidad Old Dominion, en Norfolk, Virginia.
Como era de esperar,e l presidente Donald Trump salió en defensa del uniformado que la mató. “Acabo de ver el video del incidente ocurrido en Mineápolis. Es horrible”, escribió Trump en Truth Social. “La mujer que gritaba era, obviamente, una agitadora profesional y la que conducía el auto era muy desordenada, obstruyendo y resistiéndose, quien luego atropelló violenta, voluntaria y brutalmente al oficial del ICE, que parece haberle disparado en defensa propia”, sostuvo el jefe de la Casa Blanca.
El video del incidente muestra a la mujer dentro de su vehículo, bloqueando el paso a los agentes del ICE. Varios oficiales rodearon el auto y le ordenaron que bajara. Cuando comenzó a alejarse lentamente, un oficial ubicado al frente disparó a través del parabrisas. El coche de Good chocó contra otro.
El ataque enfureció a los manifestantes, quienes llamaron a los agentes “criminales”, mientras filmaban el tiroteo. Varios parecieron correr hacia la mujer en el vehículo; sin embargo, los oficiales del ICE exigieron que “retrocedieran”. Al no hacerlo, utilizaron irritantes químicos, similares al gas pimienta. Algunas personas lanzaron bolas de nieve contra los vehículos federales.
El tiroteo ocurrió días después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desplegó dos mil agentes federales adicionales en la ciudad, lo que provocó la indignación inmediata de las autoridades. Los funcionarios de la administración Trump afirmaron que la mujer intentó matar a agentes del ICE, lo que fue rechazado por autoridades del estado y la ciudad. El DHS aseveró que la mujer era una “alborotadora violenta” que intentó atropellar a autoridades y matarlas, en un “acto de terrorismo doméstico”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que los oficiales intentaban sacar sus vehículos de la nieve cuando la mujer los atacó a ellos y a quienes los rodeaban. Calificó lo ocurrido como un acto de “terrorismo doméstico contra los oficiales”, y aseguró que el asesino “actuó rápidamente de manera defensiva y disparó para protegerse a sí mismo y a las personas en las inmediaciones”, narrativa secundada por su segunda al mando, Tricia McLaughlin, y por el propio Trump.
En contraste, el alcalde de la urbe, Jacob Frey, condenó sin rodeos la ejecución: “ya están tratando de presentarlo como una acción en defensa propia, pero vi el video y quiero decirles a todos directamente que eso son pendejadas (bullshit)”. Añadió que “un agente usó su poder de forma imprudente, lo que provocó la muerte de alguien”. Frey exigió que los uniformados el ICE abandonen la ciudad de inmediato y reiteró la “firme postura junto a nuestras comunidades de migrantes y refugiados”. Todas las escuelas de la ciudad permanecerán cerradas.
“No están aquí para generar seguridad en esta ciudad. Lo que están haciendo no es brindar seguridad en Estados Unidos. Lo que están haciendo es provocar caos y desconfianza, ”, dijo Frey , al pedir que los agentes federales abandonen la ciudad. “Están separando familias. Están sembrando el caos en nuestras calles y, en este caso, literalmente, matando personas”
El gobernador Tim Walz llamó a los ciudadanos a no caer en las provocaciones del trumpismo, pero respaldó la postura de Frey con un llamado directo a Trump y Noem a que saquen las manos del estado. Los acontecimientos y las reacciones de la Casa Blanca suponen un ejemplo puro de la deriva autoritaria que vive Estados Unidos con el trumpismo.
Si bien el gatillo fácil y la impunidad casi absoluta con que operan todas las fuerzas policiales son un asunto histórico y estructural, la celebración abierta del abuso de autoridad, ahora normalizada, era impensable hace apenas unos años. La caracterización del intento de escape de la víctima como “terrorismo doméstico” muestra hasta qué punto el trumpismo fuerza y tergiversa el significado de ese concepto para criminalizar a cualquiera que no simpatice con sus políticas, ya sean ciudadanos que se oponen a la cacería de migrantes, estudiantes que denuncian el genocidio contra el pueblo palestino o el presidente de una nación soberana cuyo petróleo es codiciado por Trump.
La respuesta de los habitantes de Mineápolis da cuenta del hartazgo de amplios sectores de la sociedad con la retórica de odio, las persecuciones contra los más vulnerables y el afán trumpista de establecer un Estado policiaco. Mineápolis es la ciudad que albergó algunas de las protestas más grandes de la historia estadounidense después de que policías blancos asesinaran a George Floyd el 25 de mayo de 2020, a sólo kilómetro y medio del punto donde ayer ICE mató a Renee Nicole Good. El trumpismo esté generando una amplia reacción social de rechazo al fascismo y por la recuperación de niveles mínimos de civilidad.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, aseveró en X que “las noticias que llegan de Mineápolis son horribles. Esto es sólo una parte de lo que ha sido un año lleno de crueldad. Sabemos que cuando los agentes del ICE atacan a inmigrantes, nos agreden a todos en este país. Vamos a mantener las políticas de ciudad santuario. No estamos aquí para ayudar a los agentes del ICE”.
A las protestas se unieron la senadora de Minesota Amy Klobuchar; la representante Ilhan Omar, quien acusó al DHS de “mentir” sobre los hechos del tiroteo, y la representante de Michigan Rashida Tlaib, así como varios manifestantes en la ciudad de Nueva York. También hubo marchas en Nueva Orleans.