Díaz Rangel: Llamado a la defensa nacional/ Puchi: El cuadrilátero internacional/ Curcio: A producir

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Llamado a la defensa nacional

Eleazar Díaz Rangel.-ÚN|

– Por primera vez escuchamos al presidente Nicolás Maduro haciendo un llamado a la defensa nacional; se supone que lo hizo amenazados como se supone están los principios universales de autodeterminación de los pueblos y de la no injerencia en los asuntos internos, y en el fondo, nuestra soberanía. Nos hace suponer que sus servicios de inteligencia, así como las conclusiones de la sala situacional del mas alto nivel, y la propia convicción del Presidente, han coincidido en que tales peligros están más cerca que en ningún otro momento.

Y aunque no se han percibido los efectos de ese llamamiento, no significa que no hayan sido atendidos, y en primer lugar por la estructura organizativa del PSUV y de los partidos del Polo Patriótico, y naturalmente, en los mandos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en especial después de la incorporación de Colombia a la OTAN, una alianza militar que en este caso tiene nombre propio: Venezuela. Lo que es particularmente preocupante si se sabe que desde hace cuatro años Estados Unidos gestionaba apoyo de Alemania y otros países europeos para el ingreso colombiano.

Washington no desmaya en su política de amenazas, intimidación y agresión a Venezuela, desde promover mecanismos para aislar al país y desestabilizar al gobierno; de cercarlo económicamente para hacer sufrir al pueblo, provocar sus reacciones, incluidos saqueos y explosiones sociales; esfuerzos que hasta ahora han resultado fallidos. Igualmente aspirarán a hacer flaquear cuadros del chavismo y tratar de penetrar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Parte de esa avanzada del imperio se ha expresado en el bloqueo financiero en los bancos, que incluso han impedido la adquisición de medicinas y alimento; en sus 32 ataques a Venezuela en la OEA, y no obstante que han sido 32 fracasos, han persistido en aplicar esa línea agresiva, y con toda seguridad, no obstante que han sido tantas veces derrotados, parece que nunca estimaron que pese a sus amenazas e intimidaciones, países miembros de la OEA no cumplirían sus ordenes de votar contra nuestro país. Uno de los extraordinarios ejemplos de entereza y dignidad es el de los países caribeños angloparlantes del Caricom, que con apenas excepciones, han seguido fieles en sus relaciones de amistad con Venezuela.

Pero ni esos fracasos en la OEA, ni las firmes posiciones de varios países de la región, ni las advertencias de Rusia, los llevarán a desmayar en sus intentos, dentro y fuera de la OEA, con la mayor variedad de recursos y mecanismos, incluidos los de orden militar, con tal de terminar con esta “dictadura de Maduro” e imponer “la democracia”, tal como lo hicieron en Libia! Si es una política que ha hecho suya el presidente Trump, no se comprendería que estos reveses lo hagan desistir.

Si después de la feroz campaña contra las elecciones del 20M, por la abstención, y el desconocimiento de sus resultados, hubo seis millones de venezolanos que la desafiaron y se atrevieron a votar, uno tiene que pensar que ese chavismo duro está consciente de los peligros que nos amenazan y habrá atendido ese llamamiento a la defensa nacional.

Por primera vez la candidatura presidencial de M. A. López Obrador se ve con reales posibilidades de ganar las elecciones. Con una intención de voto hasta del 50%, su ventaja sobre el segundo es de mas del 20%. En las otras dos ocasiones cuando fue candidato, llegaba al final con una reducida ventaja insuficiente para contener los manejos fraudulentos, característicos del sistema de votación mexicano, y sobre los cuales advirtió López Obrador el pasado jueves: no confiarse. Quisiera decir lo mismo de las elecciones en Colombia, a pesar del crecimiento de Gustavo Petro en los últimos días.

El alza desconsiderada de los precios de productos que se requieren para la agricultura, ha hecho que prácticamente desaparezcan los pequeños agricultores. Vean esta situación: el insecticida abatec, usado para combatir ciertas plagas, costaba hace cuatro años, Bs 350,oo el litro. ¿Y tienen idea de cual es su precio hoy? Trece millones!! El mismito litro. Una extensión de de 10 hectáreas requiere seis litros semanales durante los seis meses que, por ejemplo, demora la cosecha de cebolla.

-A la chita callando el PCV ha venido aumentando sus diputad os regionales: en el 2003 sacó 8, en el 2012 subió a 11 y en estas del 2018 llegó a 18.

-Los resultados de la reunión del martes del presidente Maduro con trabajadoras y trabajadores de Pdvsa, es una buena muestra de la importancia de escuchar con alguna frecuencia la voz de la clase obrera petrolera, y seguramente, de otras industrias. Las propuestas de Jorge Luis Barráez y Mayerling Graterol, asi como seguramente otras que hicieron llegar a Alí Rodriguez o al ministro Quevedo, ayudarán a aumentar la producción de petróleo. Asambleas como esas deben realizarse con mayor frecuencia.

suramericanos y panamericanos, hasta que nos superaron y desde hace años clasifican por encima de nuestras posiciones. Estoy advirtiéndole desde que se comenzó a observar ese desplazamiento, y la diferencia no ha hecho sino aumentar.


El cuadrilátero internacional

Leopoldo Puchi|

Cualquiera que abra un periódico, mire la televisión o se informe por los medios digitales puede observar que las imágenes correspondientes a las secciones de política nacional están polarizadas entre los voceros del sector gubernamental y sus figuras emblemáticas como Nicolás Maduro, Diosdado Cabello o Jorge Rodríguez, mientras que del otro lado las imágenes, en numerosísimas ocasiones, corresponden a voceros o líderes de otros países, que responden, argumentan o denuncian como Luis Almagro, Mariano Rajoy o Marco Rubio. Un centimetraje inusitado que ocupa el espacio que normalmente debería estar destinado a los líderes locales.

Ahora bien, no se trata de una manipulación de los medios, sino de un hecho que revela una realidad: el eclipse del liderazgo de oposición interno. Por supuesto, hay una presencia en los medios de dirigentes de la Mesa de la Unidad y del Frente Amplio, pero el eje de la polarización se ha desplazado hacia un pulso de carácter internacional, una suerte de cuadrilátero en el que en una de las esquinas se encuentra el gobierno venezolano y en la otra sus adversarios extranjeros.

De modo que, de manera inevitable, se ha configurado un nuevo escenario que enfrenta a un Estado, Venezuela, con otros: Estados Unidos y sus países aliados. La polarización internacional que ha situado a Venezuela en ese cuadrilátero no obedece a asuntos internos, sino a intereses geopolíticos, en la medida en que Venezuela se ha distanciado del dispositivo estratégico occidental.

La nueva polarización tiene efectos paradójicos ya que es innegable la supremacía de las fuerzas de uno de los contrincantes, pero al mismo tiempo el duelo de una nación al hacer frente a poderes mundiales le brinda una ventaja moral, por más que se le puedan hacer cuestionamientos a su gobierno. La nueva polarización beneficia al sector gubernamental, porque al resistir una intervención extranjera asume un deber de gobierno consustancial a la existencia de una nación: la defensa de la independencia del Estado nacional.

En la situación venezolana, de aguda crisis económica y de gran malestar social, es natural que cualquiera de sus ciudadanos sea crítico del Gobierno. Y, de hecho, una mayoría lo es y, en muchos sectores, de forma acérrima. Pero también es natural que cualquier venezolano se oponga a una intervención extranjera, no solo porque las medidas de bloqueo económico lo afectan al incrementar sus penurias sino también, y sobre todo, porque existe un sentimiento profundo que lo ata al valor de la independencia nacional. Un valor que tiene vigencia en el mundo actual y que es muy fuerte en países tan diversos como China, Suecia, Estados Unidos o Argelia.

El cuadrilátero geopolítico, la nueva polarización y la preminencia de voceros internacionales van a crear grandes dificultades para alcanzar los cambios que se necesitan y para lograr mecanismos de entendimiento y de acuerdos entre los factores internos. Esa es la historia de las intervenciones extranjeras.


A producir

Pasqualia Curcio|

Sobre la economía venezolana son varios los cuentos que nos han echado:

1. Suelen decir que en Venezuela solo se produce petróleo. No es cierto: del total de la producción nacional, solo 16% es petrolera.

2. Dicen también que el principal problema de nuestra economía es que dependemos del petróleo que representa el 99% de las exportaciones, lo cual nos hace vulnerables ante las variaciones de los precios internacionales del hidrocarburo. El problema no es el petróleo, es el sector privado que históricamente solo ha exportado el 1%.

3. El que somos una economía de “puertos” es otro de los mitos. El hecho cierto es que desde 1976 y hasta 2014, la importación per cápita en toneladas disminuyó 55%, aunque si las medimos en dólares, éstas aumentaron 366%. La inflación de nuestros principales socios comerciales no fue de tal magnitud.

Descontando el efecto sobrefacturación del cual se han valido los grandes capitales, sobre todo los transnacionales para apropiarse de nuestras divisas, las importaciones equivalen al 17% del PIB. Como dato curioso les contamos que las importaciones en EEUU son 11% del PIB, las de España 20%, Rusia 22,99%.

4. Nos han dicho que todos los alimentos que comemos son importados. Nada más alejado de la realidad: del total de los alimentos disponibles, 88% son producidos en tierras venezolanas. Se produce 99% de las raíces y tubérculos, 92% de los azúcares, 97% de las hortalizas, 92% de las carnes, 99% de los huevos, 98% de las frutas y de la leche, 63% de los cereales. Importamos trigo, leguminosas y soja. En cuanto a la agroindustria, está concentrada en una decena de empresas transnacionales.

5. Es parte de las historias urbanas que desde 1999 fue desmantelada la empresa privada: cómo explicar entonces que la producción en el sector privado aumentó 35% desde 1999 (la actividad de las instituciones financieras y de seguros privados aumentó 375%; el comercio 64%; el transporte y almacenamiento 46%; las comunicaciones 332%; la agricultura, ganadería y pesca 27%; la manufactura 12% y los servicios inmobiliarios 50%).

6. El que el gobierno expropió casi todas las empresas privadas es otro de los cuentos que desde hace algunos años se escucha. Reflejan las cifras que de las 28.222 unidades económicas de la actividad industrial, solo 363 está en manos del sector público.

En esta guerra económica que estamos librando, no se trata solo de cuánto y qué se produce, sino de quién lo produce.

Decía Sun Tzu que en las guerras “un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus alimentos”. En nuestro caso, no es que el enemigo nos está desproveyendo de los alimentos, las maquinarias y repuestos para la producción, sino que ha sido y sigue siendo el encargado del suministro. No sigamos financiándolo con divisas baratas y materia prima subsidiada.

No sigamos financiándoles la guerra económica.