Destructores chinos se suman a maniobras de Irán en Ormuz

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China, Irán y Rusia se preparan para realizar maniobras navales conjuntas cerca del estratégico Estrecho de Ormuz los días 1 y 2 de febrero, en un contexto de alta tensión regional. China ha enviado hacia aguas iraníes varios destructores avanzados, incluidos al menos un buque Tipo 055 y uno Tipo 052D, para integrarse en estos ejercicios.

Las maniobras se desarrollarán en las proximidades del Estrecho de Ormuz y en la zona oriental de acceso desde el Golfo de Omán, con avisos de navegación que anuncian fuego real y restricciones parciales al tráfico. Irán emitió una alerta NAVAREA en la que notifica el cierre temporal de la ruta de entrada al estrecho durante el periodo de ejercicios, mientras mantiene abierta la vía de salida bajo estricta supervisión.

“Estas maniobras envían la señal de que Irán y sus socios tienen capacidad para condicionar el acceso al Estrecho de Ormuz”, dijo el analista militar Michael Mulroy.

El Estrecho de Ormuz es considerado la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo, por donde transita una parte significativa del crudo que sale del Golfo Pérsico hacia el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Analistas señalan que las maniobras buscan mostrar capacidad de control sobre este paso crítico sin llegar a declarar un bloqueo formal, lo que aumenta la atención de los mercados energéticos y de las potencias navales presentes en la zona.

Las autoridades iraníes presentan los ejercicios como parte de una serie periódica de entrenamientos destinados a mejorar la seguridad marítima, las operaciones de búsqueda y rescate y la coordinación entre las tres armadas. China y Rusia, por su parte, enmarcan su participación en la profundización de la cooperación militar y en el respaldo a la seguridad de las rutas comerciales en el océano Índico y sus accesos.

Diversos centros de análisis militares sostienen que estas maniobras se producen en paralelo a un incremento del despliegue estadounidense en la región y a un intercambio de mensajes disuasorios entre Washington y Teherán. Expertos advierten que cualquier incidente en estas aguas congestionadas podría escalar rápidamente y afectar tanto a la seguridad regional como al flujo global de hidrocarburos.