Cuba acusó a Estados Unidos de promover actividades ilegales en la isla

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Denunció que la representación norteamericana en La Habana busca «fabricar» un movimiento opositor interno mediante la entrega de dinero y facilitando el acceso a internet a la disidencia en centros ilegales.

Télam

A cuatro días de las elecciones en Estados Unidos, Cuba renovó hoy sus acusaciones de «subversión» e «injerencia» contra el gobierno de Washington y su representación diplomática en la isla.

El Ministerio de Exteriores cubano difundió un amplio comunicado en el que acusa a la Sección de Intereses de EEUU en La Habana (SINA), amparada por la embajada suiza, de «fungir» como «cuartel general de la política de subversión» de la administración de Barack Obama.

«Como ha sido denunciado con anterioridad, durante los últimos años, la SINA ha continuado realizando actividades ilegales, que nada tienen que ver con las funciones de una misión diplomática», señala el texto publicado en el diario oficial Granma y reproducido por la agencia DPA.

Ello demuestra que «el actual gobierno de los EEUU no tiene la voluntad de dejar atrás las peores políticas y prácticas de la Guerra Fría y no desiste de sus intentos por tratar de someter a nuestra nación a su dictado», agregó.

El gobierno de Raúl Castro acusa a Washington de «fabricar» un movimiento de oposición interno para «provocar un cambio de régimen» en la isla.

Esta política se basa, según La Habana, en la entrega de dinero y el acceso a internet facilitado a la disidencia en «centros ilegales».
La gran mayoría de los cubanos no tiene acceso a internet en la isla, donde se ofrece el servicio por lo general a elevados precios en hoteles. El Estado brinda un servicio con acceso limitado a la intranet cubana.

Representaciones diplomáticas como la SINA o las embajadas de Suecia o República Checa permiten sobre todo a los opositores políticos acceder a internet en sus instalaciones.

En la SINA, según el gobierno de Castro, también se ofrecen «tareas de capacitación» para «alimentar el negocio de la subversión interna».

«La SINA no cuenta con ningún permiso para dar estas prestaciones, que realiza sin la anuencia de las autoridades cubanas, por lo que son ilegales», detalla el texto.

Washington y La Habana no tienen relaciones diplomáticas desde hace medio siglo. Suiza acoge en ambas capitales respectivamente una sección de intereses del otro país.