Con fuertes críticas a EEUU comenzó el tercer Congreso Panamericano en Montevideo
Luvis Hochimín Pareja
Montevideo recibió el Tercer Congreso Panamericano en busca de una agenda hemisférica común. Bajo el lema «Solidaridad entre los pueblos, soberanía entre las naciones», el foro aborda la crisis del orden internacional, las migraciones forzadas y el avance de la ultraderecha en el continente.
La tercera edición del Congreso Panamericano, un foro en el que convergen más de 150 líderes progresistas de 15 países del continente, empezó en Uruguay, con intercambios en cuatro ejes temáticos: paz, seguridad y multilateralismo; desarrollo económico sostenible e integración regional; soberanía digital e inteligencia artificial; y bienestar y cuidados para las mayorías. Como antecedente histórico, en 2026 se cumplen dos siglos del Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por Simón Bolívar en 1826.
Además de las nutridas delegaciones internacionales, se presentó una importante presencia de ministros, legisladores y el secretario de Presidencia de Uruguay, Alejandro Sánchez, entre otros jerarcas. La ausencia que se notó fue la del presidente, Yamandú Orsi, a pesar de que estaba previsto que asistiera para inaugurar el evento.
La vicepresidenta uruguaya Carolina Cosse se situó en medio del panel y declaró inaugurado el evento: a sus lados estaban la secretaria general del Morena, Carolina Rangel, de México, la política hondureña Rixi Moncada, el expresidente colombiano Ernesto Samper, el exmandatario chileno Gabriel Boric, la congresista estadounidense Pramila Jayapal y la exsenadora colombiana María José Pizarro, además de Adler, Díaz y Costa.
El joven economista estadounidense David Adler es el articulador de la instancia, también es cocoordinador general de la Internacional Progresista, integró el equipo asesor de política exterior del senador Bernie Sanders y formó parte de la Global Sumud Flotilla hacia Gaza. “¿Qué es América?”, preguntó minutos más tarde al explicar que la convocatoria responde a esa interrogante. Dijo que el llamado es a “levantar una visión alternativa” frente a la doctrina Monroe de Estados Unidos, con “cooperación, igualdad soberana, entendimiento mutuo y fraternidad”.
En la conferencia de prensa en la antesala del Senado lo acompañaron la senadora frenteamplista Bettiana Díaz, el congresista estadounidense Jesús Chuy García, el senador brasileño Humberto Costa, la asambleísta ecuatoriana Verónica Iñiguez y el diputado mexicano Alfonso Ramírez. En las intervenciones, las críticas a las acciones del gobierno estadounidense ocuparon un lugar central del evento.
Humberto Costa, que se centró en Brasil, señaló que es complejo mantener relaciones comerciales con Estados Unidos pagando “aranceles de 45%-50% en los productos”, además de detectar “un deseo muy claro de intervenir” en las elecciones de octubre. Alertó por la “amenaza” que representa la declaración de mafias como grupos narcoterroristas por parte del gobierno de Trump y dijo que, de cara a los comicios, las big tech tienen un papel muy importante, “en el sentido de intervenir en la elección y favorecer a los grupos de extrema derecha”.
Finalmente, Verónica Iñiguez expresó que se trata de una oportunidad para “entablar un diálogo” que permita “trazar una nueva agenda alternativa de desarrollo” ante una “embestida neoliberal”, en la que los gobiernos derechistas “han tomado a la región y presentan una agenda profundamente extractivista”. “Venimos con todo el ánimo de reconstruir las relaciones, los acuerdos y las reglas de convivencia internacional, y estamos también decididos a profundizar las políticas públicas que terminen con la pobreza y con la miseria de nuestra región”, agregó Ramírez.
El expresidente colombiano Eernesto Samper señaló que Uruguay es “una luz en medio de la oscuridad para América Latina”, porque, en este momento, los partidos progresistas de la región también necesitan “frentes amplios”. La afirmación está enmarcada en un mundo que “no va bien” y una región “incendiada por la política hegemónica” de Trump, donde en los países hay una “verdadera invasión” de sectores políticos que pretenden “fascistizar las relaciones entre América Latina y Estados Unidos”.
Expresó que hay una “crisis de representación” y “se habla de políticas sin políticos”, ya que son electos “criaturas digitales que no representan realmente los intereses ni las luchas sociales que hemos librado durante muchos años”. Llamó a un progresismo unido, a presentar “la colectivización del sur” y a “reactivar la integración”, ya que “nunca habíamos estado tan desintegrados como ahora y nunca había sido tan importante”.
«Estamos asistiendo a una verdadera invasión de nuestros países por parte de unas fuerzas que pretenden, ni siquiera derechizar, ‘fachistizar’ las relaciones entre América Latina y Estados Unidos», indicó, tras apuntar que la región «está incendiada por la política hegemónica del señor (Donald) Trump», quien -aseguró- «no ha parado de conquista espacios y de hacerlo de forma violenta». «Para combatir este tipo de invasiones es que necesitamos estar unidos los progresistas. Aumento de aranceles, persecución de los migrantes como si se tratara de criminales, suspensión de los programas de la Usaid. Esto fue apenas el comienzo, pero ahora ya tenemos reclamaciones territoriales», puntualizó Samper.
El expresidente colombiano expresó que la izquierda colombiana llegó a la instancia con indignación tras perder las elecciones, aunque afirmó que tienen “las pruebas de un fraude” ante un “gobierno ilegítimo”, con lo que el país se volvió “advertencia para los pueblos de lo rápido que se puede retroceder” y prueba de que los países latinoamericanos son vistos “como vasallos de Estados Unidos”. El expresidente Gustavo Petro no asistió al evento tras ser incluido en la lista OFAC, una “retaliación por sus posturas en el escenario internacional”, y condenar el genocidio en Gaza.
Además, Samper cuestionó las decisiones que el ultraderechista presidente colombiano Abelardo de la Espriella tomó en sus primeros días de mandato. “Ha jurado defender otra patria por encima de Colombia. Se alinea con los intereses norteamericanos. Defiende a Colombia en palabras mientras subordina, con cada decisión, nuestra independencia y nuestro pueblo. Creo que debería ser uno de los puntos a mencionar dentro del comunicado de Montevideo que nosotros creemos que América Latina debe seguir perteneciendo y reconociendo el derecho internacional humanitario, la competencia de la Corte Penal Internacional, la pertenencia de nuestros países al sistema interamericano”, listó.
Solicitó “no darles la espalda a las nuevas tecnologías”, debatir “propuestas de nuevos modelos de desarrollo”, intercambiar sobre la manera de lograr “autonomía estratégica” y escuchar “qué están pensando los jóvenes de nuestros países”, además de compartir experiencias en “políticas públicas de cuidado ante una población que envejece, pero en donde los niños y los jóvenes tienen que ser protagonistas”.
Cosse, por otro lado, reivindicó el rol de la política. La vicepresidenta uruguaya indicó que, en un mundo polarizado, “gana terreno el insulto” y busca “matar la esperanza de la humanidad”, dando paso a “la filosofía de que no hay nada que hacer, de que la política no sirve para nada y los políticos no sirven para nada”: “Hay una corriente que atraviesa el mundo que pretende deslegitimar a la política y la política hoy es más necesaria que nunca”, señaló. Añadió que la velocidad de las revoluciones científicas y los cambios tecnológicos es cada vez mayor, lo que aumenta la distancia entre “la verdad y la apariencia”, y por eso la política se vuelve necesaria, ya que “la derecha socava la esperanza” y un elemento fundamental para lograrlo “es la distracción”.
“Cuando se nos intenta desanimar, cuando se nos intenta, en el marco de una campaña de desesperanza, decir que la derecha barre en América de norte a sur, de mar a mar, también con esa perspectiva histórica tenemos que comprender que en Colombia la izquierda perdió por menos del 1%, en Perú por menos del 0,5%… Por lo tanto, hay que reconocer la realidad, sí, pero nunca asumir que una foto de la realidad es la historia que vendrá. La historia no está escrita en piedra. Lo mejor está por venir”, reafirmó.
**Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)