El final del último tratado nuclear entre Estados Unidos y Rusia
Oscar Gutiérrez
Cinco meses después de firmar un tratado sobre armas nucleares crucial para apaciguar el miedo a la hecatombe, Mijaíl Gorbachov, presidente de la Unión Soviética, telefoneó a su homólogo en Estados Unidos, George H. W. Bush. Era el día de Navidad de 1991. El tono fue cariñoso. Gorbachov llamó para contarle a su “querido amigo” que iba a dimitir. “Nuestros cometidos pueden cambiar, pero te aseguro que lo que hemos conseguido no cambiará”, escribió Gorbachov. “Estoy convencido de que lo que has hecho será…