Un amarillismo malsano, en la dimensión de la violencia
Eduardo Camín
Tiempos violentos, son estos. Tiempos delineados, por la fuerza, acechados por la brutalidad. Los propios medios de información han sumergido al ciudadano en espacios de violencia real e imaginaria. Desde las páginas más amarillas, hasta los programas más progresistas se nos advierte una y otra vez que una ola permanente de acciones criminales sobresalta tal o cual región o nos cita la muerte en el barrio que nos vio nacer.
Pero en realidad si se piensa el enemigo está en casa y se aloja dentro de…