El fraude sobrevuela las elecciones estadounidenses
David Brooks
No se puede descartar la posibilidad de que tropas lleguen a confiscar urnas, o que se desplieguen hombres armados y enmascarados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en las casillas, ni que el mandatario ordene descalificar algunos resultados adversos al declarar que hubo fraude, que invoque la Ley de Insurrección para suprimir protestas o que los votos no sean literalmente comprados, y que si los resultados no son los deseados por la Casa Blanca, el Congreso –todavía bajo control republicano– no…