El humor es para Trump el arma del terror
Rubén Amón
Tiene razón la periodista Marta García Aller cuando enfatiza la astucia con que Donald Trump convierte el humor en un instrumento político de intimidación y de prospección. Se trata de soltar una boutade, de explosionar un artefacto descacharrante para luego convertirlo en un objetivo. Sucede cuando regala a los invitados de la Casa Blanca los banderines electorales de Trump 2028.
Y ha ocurrido ahora, con motivo del primer mes que «celebra» el secuestro de Maduro. Ha dicho Trump…