Canciller iraní afirma que Teherán continuará ataques “el tiempo que sea necesario”

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Xinhua

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, afirmó que su país está plenamente preparado para continuar con ataques con misiles contra Israel y las bases estadounidenses en Medio Oriente “el tiempo que sea necesario”.

En una entrevista con la cadena PBS News, emitida hoy martes, Araghchi señaló que los ataques estadounidenses e israelíes contra las instalaciones misilísticas de Irán no han detenido las represalias iraníes, y subrayó que continuarán “el tiempo que haga falta y mientras sea necesario”.

Estados Unidos e Israel carecen de un “plan final realista”, afirmó, y agregó que “acaban de empezar a atacarnos ciegamente y están apuntando a zonas residenciales, hospitales, escuelas e infraestructuras, lo cual es una medida muy peligrosa”.

Respecto a la elección del ayatolá Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irán, Araghchi indicó que esto demostraba la continuidad de las políticas antiestadounidenses y antiisraelíes de la república islámica, así como la estabilidad de la nación.

Reanudar negociaciones con Estados Unidos “no es una opción”, señaló, citando “todas las amargas experiencias de dialogar con los estadounidenses” y afirmando que ya no estarían en la agenda de Irán.

Araghchi atribuyó el aumento de los precios globales de la energía a la ralentización o paralización de la producción y transporte de petróleo regional debido a la “agresión” de EE. UU. e Israel contra Irán, aclarando que Teherán “no ha cerrado el estrecho de Ormuz”, ni impide la navegación a través de él.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes, matando al líder supremo de la república islámica, el ayatolá Ali Jamenei, comandantes militares de alto rango y civiles. Irán respondió con varias oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región.

Las repercusiones regionales del conflicto han generado preocupación por posibles interrupciones en las exportaciones de petróleo y en los mercados energéticos globales, principalmente por los riesgos en el tránsito por el estrecho de Ormuz.