Camino al default: La Argentina en quiebra
Horacio Rovelli
Darío Epstein y Diana Mondino fueron directores de Pampa Energía S.A. en nombre de JPMorgan Chase & Co. (cuyos principales accionistas son BlackRock y Vanguard Group, los dos más importantes fondos de Manhattan). Renunciaron a fines del año 2023. El primero porque junto con los economistas del CEMA Roque Fernández y Carlos Rodríguez formaban el trípode de asesores de Javier Milei en su campaña. Fueron desplazados por el acuerdo con el capital financiero de Manhattan que nombró al actual equipo de economía [1]. Y la segunda, para ser ministra de Relaciones Exteriores.
Los grupos locales encabezados por Héctor Magnetto de Clarín, Paolo Rocca de Techint y Eduardo Eurnekián de Compañía General de Combustibles fueron los que contrataron a los grandes estudios jurídicos, contables e impositivos: Lisicki & Litvin; Bruchou & Funes de Rioja; Marval, O Farell & Mairal; KPMG; Price Waterhouse Coopers; Deloitte Argentina, para que redactaran los que luego fueron el DNU 70/23 y la ley 27.742 de Bases.
Esta ley fue aprobada por 134 diputados y 36 senadores, y obligó a desempatar con voto afirmativo de la Vicepresidenta Victoria Villarruel. Los estudios jurídicos nombrados son a su vez quienes certifican y auditan los balances de las grandes empresas del país y liquidan sus impuestos.
El senador Edgardo Kueider, con su firma, permitió que se aprobara el dictamen y se tratara en la cámara alta el proyecto, y luego votó a favor. El presidente de su bloque, José Mayans, manifestó: “La ley de Bases fue corrupta, se compraron votos, Kueider vendió su voto al gobierno y por eso pido su expulsión (…). Queremos la banca que nos robaron por plata”.
El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o de persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable.
En ese marco de inmoralidad manifiesta y comprobable, un gobierno que levanta programas asistenciales enteros en la Agencia Nacional de Discapacidad le pide la renuncia a su director, Diego Spagnuolo, porque se viralizaron grabaciones de su celular donde acusa a Karina Milei y a Lule Menem de recaudar un 8% del precio que se paga a las droguerías. Además, en los audios se escucha que la que recaudaba era la droguería Suizo Argentina S.A. de la familia Kovalivker, que a su vez era aportante de la campaña de Cambiemos y que el mismo Mauricio Macri presentó a los Milei para su financiamiento.
Este gobierno no cumple sus funciones indelegables, como se vio en el caso de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), y permite que más de 100 personas mueran y otras estén afectadas por el fentanilo contaminado. Mientras tanto, el ministro de Salud, Mario Lugones, llora su propia incapacidad y negligencia.por los canales y radios.
También se ve en una ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que no entrega los alimentos o lo hace en forma parcial y dirigida. Lo mismo ocurre con todo tipo de asistencia a la sociedad. Ni siquiera se la obliga a concurrir a la Justicia o al Congreso a explicar su accionar.
A los jubilados y pensionados se los reprime en sus pacíficos y fundados reclamos. También a quienes lo apoyan, como es el caso del fotógrafo Pablo Grillo, herido por el disparo de un proyectil de gas lacrimógeno en la cabeza, en la marcha del miércoles 16 de abril de 2025. Él se encuentra nuevamente en terapia intensiva porque no está aún fuera de peligro.
Los diputados de la Nación (en muchos casos cumpliendo la orden del gobernador de la provincia) les negaron un aumento miserable a los jubilados y pensionados [2]. En ese marco, el capital financiero multiplica su renta y nos prepara para una devaluación de nuestra moneda tras las elecciones de legisladores nacionales del 26 de octubre de 2025.
Renta financiera
Es claro que el mayor beneficiado del desgobierno de Milei es el capital financiero de Manhattan, que trajo dólares tras la devaluación de más del 100% del 12 de diciembre de 2023. Compraron títulos públicos en pesos (primero financiaron el déficit fiscal del año 2023 convirtiéndolo en deuda pública, luego para financiar la “bomba” de las Leliq y los intereses que la deuda devenga), mayormente ajustados por el IPC del INDEC, y frenaron ex profeso el precio del dólar por la diferencial de una inflación anual del 117,8% (medida por el IPC del INDEC) y una devaluación menor al 30%; ganaron en el año 2024 más del 80% en dólares (carry trade).
El año 2025 no presentó la misma posibilidad, pero igual lo hicieron. Cuando la demanda de dólares arreciaba, obligaron al BCRA a vender reservas internacionales por 6.300 millones de dólares (las reservas brutas pasaron de 31.008 millones el 30/12/2024 a 24.704 millones de dólares el 11/04/2024). Los precios de los distintos títulos públicos descendían (hubo importantes sectores internos y externos que se desprendieron de títulos públicos, pero el capital financiero de Manhattan mantuvo la posición y hasta compró parte de los que se vendían).
El viernes 11 de abril de 2025 anunciaron el acuerdo con el FMI (no sin antes, ese día, haber vendido 398 millones de dólares baratos a los bancos amigos). El 14 de abril firmaron la ampliación del acuerdo con el FMI por 20.000 millones de dólares, de los cuales ingresaron enre abril y agosto 14.000 millones de dólares.
El camino es de endeudamiento y fuga: nos endeudamos con el FMI para que esos fondos reemplacen letras intransferibles del Tesoro en el BCRA, y esos dólares que ingresan al BCRA son comprados a precio oficial por los grandes bancos del sistema financiero argentino para sí y/o para sus clientes.
Según informa la Secretaría de Finanzas de la Nación, los vencimientos totales de deuda en moneda extranjera para el año 2025 suman 21.404 millones. De los cuales se abonaron y/o refinanciaron 13.196 millones y restan para el último cuatrimestre del año 8.208 millones de dólares. Y la deuda en moneda nacional para los últimos cuatro meses asciende a 60,5 billones (es en pesos, pero equivalente a 44.800 millones de dólares), de los cuales vencen 23,5 billones en septiembre y 18,36 billones en octubre 2025 (total 41,86 billones, equivalente a 31.000 millones de dólares).
Es cierto que el BCRA deja trascender que tiene en su poder títulos en pesos que vencen en septiembre y octubre de 2025 por el 40% de los vencimientos. No obstante, si ello fuera cierto, igual quedan no menos de 25 billones de pesos (equivalente a 18.600 millones de dólares) que no tienen.
Es en ese marco que, como lo demostraron en la licitación del miércoles 27 de agosto de 2025 (y vienen incrementando la tasa de interés desde las licitaciones de julio 2025), debieron pagar:
— LECAPS
- Al 30 de septiembre (S30S5), se colocaron 1,599 billones de pesos, a 4,81% (TEM) / 75,66% TIREA.
- Al 16 de enero de 2026 (S16E6), se licitaron 0,904 billones de pesos, a 3,53% de TEM / 51,58% TIREA.
- Al 27 de febrero de 2026 (S27F6), se colocaron 0,546 billones de pesos, a 3,95% de TEM / 59,18% TIREA.
—Bonos TAMAR
- Al 16 de enero (M16E6), se licitaron 3,338 billones de pesos, a TAMAR +1,64% TNA.
- Al 27 de febrero (M27F6), se colocaron 1,280 billones de pesos, a TAMAR +1,50% TNA.
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La tasa TAMAR (tasa mayorista) es la de los depósitos a plazo fijo a 30 días, de un billón de pesos (es en pesos, equivalente a 750.000 dólares) y la TIREA (tasa efectiva de retorno) de ese día miércoles 27 de agosto fue del 86,78%, y dichos bonos pueden usarse para constituir encajes de los bancos.
Según el INDEC, el IPC acumulado en el año y hasta julio de 2025 fue de 17,3%. Es obvio que las tasas son sumamente positivas y lo hacen para que el excedente de liquidez que ellos mismos generaron al desarmar las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez) no se convierta en divisas.
Pero al pagar esas tasas de interés deben emitir más dinero; sin embargo, la compra de dólares y su fuga es persistente, demostrado en la cuenta corriente comercial publicada a julio de 2025, que es deficitaria en casi un 2% del PIB, con fuerte formación de activos externos.
La formación de activos externos del sector privado no financiero dejó en julio último un saldo negativo de 5.432 millones de dólares. En siete meses se fueron 14.199 millones, cifra que supera el crédito de 12.000 millones de dólares que giró el FMI a esa fecha.
El BCRA, tras recibir 2.000 millones del FMI en agosto, volvió a perder reservas, y las netas permanecen negativas. La política de acumulación de reservas y control del dólar se sostiene únicamente con tasas exorbitantes, no por mejoras genuinas en la balanza externa y/o en el ingreso de capitales para inversión real directa.
El equipo de economía utiliza todos los medios a su alcance, desde subir los encajes hasta el 53,5% de los depósitos a la vista y en caja de ahorro a fines de agosto de 2025, contratos a pérdida de precio a dólar futuro, y hasta le hacen vender títulos en dólares y acciones al Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, etc., pero la compra de divisas sigue.
En síntesis
El equipo dirigido y coordinado por Luis Caputo nunca se ocupó de fortalecer las reservas internacionales del BCRA, sí de generar grandes negocios para el capital financiero, incluso en este final en que los vencimientos superan holgadamente la capacidad de pago. En el último cuatrimestre del año vencen títulos de deuda en dólares por 8.208 millones, y en pesos por no menos de 60,5 billones (es en pesos, pero equivalente a 44.800 millones de dólares), con el atenuante de que el BCRA tendría el 40% de esos títulos en su poder. Monto que no puede pagar ni en dólares ni en pesos.
Es cierto que la ampliación del FMI es por 20.000 millones de dólares e ingresaron 14.000 millones. Y también es cierto que el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, dijo el 23 de abril: “Estuve en la Argentina a principios de este mes para demostrar el apoyo de Estados Unidos a los esfuerzos del FMI para ayudar al país a recuperarse financieramente. La Argentina merece el apoyo del FMI porque el país está logrando avances reales hacia el cumplimiento de los objetivos financieros (…). La Casa Blanca podría brindarle al gobierno argentino una línea de crédito directa en caso de un shock internacional, a modo de salvavidas”.
No es menos cierto que, de producirse, le permitiría llegar al desgobierno de Milei sin defaultear a las elecciones nacionales del 26 de octubre, pero después lo obligarían a devaluar nuestra moneda (encareciendo en igual magnitud la deuda en dólares y la deuda ajustada por IPC del INDEC).
Con ello la cesación de pagos es una realidad concreta, que el capital financiero de Manhattan busca privilegiar para exigir a cambio de la tenencia de títulos de deuda argentina, nuestras empresas públicas (las que están en la ley 27.742 más el Banco de la Nación Argentina e YPF que estaba en el proyecto original) y nuestros recursos naturales (petróleo, gas, litio, minerales raros, cobre, uranio, oro, plata, agua pesada, agua potable, etc.).
Notas

[1] Es obvio que el nombramiento de Darío Epstein fue un mensaje para el establishment local, pero el capital financiero de Manhattan liderado por Larry Fink (CEO de BlackRock) ya tenía armada la base de su política de expoliación financiera y el equipo conformado por Luis Caputo, Santiago Bausili, Vladimir Werning, José Luis Daza y Pablo Quirno. Recordemos que en octubre de 2016, Larry Fink fue recibido por el entonces Presidente Mauricio Macri en la Casa Rosada, acompañado por el secretario de Finanzas, Luis Caputo.
[2] Se trata de un aumento en el pago previsional del 7,2% en general para lo que queda del año y actualizar el valor del bono de 70.000 a 110.000 pesos, móvil por IPC del INDEC; el costo total sería del 0,79% del PIB anual, cuando la eliminación del impuesto PAIS priva al fisco de un ingreso anual de 1,75% del PIB.
* Licenciado en Economía, profesor de Política Económica y de Instituciones Monetarias e Integración Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Fue Director Nacional de Programación Macroeconómica. Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).