Cafeteros colombianos ratifican paro nacional junto al sector agropecuario

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Los dirigentes del movimiento de Dignidad Cafetera ratificaron su llamado a huelga para el próximo 19 de agosto, cuando está previsto en Colombia un paro nacional agropecuario, denunciando al Gobierno por incumplir los compromisos asumidos en marzo pasado, cuando ambas partes firmaron un acuerdo que puso fin a un prolongado paro cafetero que tuvo lugar en aquella fecha.

Telesur

Por un lado, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) y el Gobierno sostienen que se está cumpliendo con la entrega de subsidios a los caficultores, tras el acuerdo del 8 de marzo en Pereira, en el departamento de Risaralda (centro-oeste). Sin embargo, Dignidad Cafetera reiteró en Bogotá que los pequeños productores no tienen acceso a las ayudas estatales.

El anuncio fue hecho luego de la reunión que sostuvieron este miércoles la dirigencia de Dignidad Cafetera con el ministro de Agricultura , Francisco Estupiñán; el vicepresidente Angelino Garzón, y el gerente de la FNC, Luis Genaro Muñoz.

A pesar de la convocatoria, Luis G. Gaviria, representante por la Dignidad Cafetera, destacó que el gremio mantiene la disposición a mantener el diálogo con el Gobierno, siempre y cuando se garanticen los beneficios para todos los productores, sin excepción.

En vista de ello, el Vicepresidente propuso un plan de choque para que los pequeños productores accedan a los subsidios, especialmente aquellos que por razones del lugar donde viven, de las distancias, de la cantidad de café que producen o de otras circunstancias, no se han beneficiado de la subvención.

De igual manera, el ministro Estupiñán anunció que desplazará brigadas a las zonas cafeteras, con la FNC y el Banco Agrario, para garantizar que el PIC (Protección al Ingreso de los Cafeteros) sí llegue a los pequeños productores.

“Seguiremos apoyando a un sector tan importante porque tenemos los recursos y los instrumentos para hacerlo, pero debemos hacer que las medidas funcionen con mayor velocidad y cobertura”, expresó.

Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos consideró «injusto y contraproducente» el paro anunciado por los cafeteros, porque aseguró que “ese sector ha recibido más ayudas de su Gobierno que de cualquier otro”.

Detalló que durante 2013, los productores de café -principal producto agrícola del país- han recibido ayudas que superan los 500 mil millones de pesos (unos 267 millones de dólares) y que hasta fin de año el total desembolsado para ese sector ascenderá a 1,6 billones de pesos (unos 853,5 millones de dólares).

Desacuerdos

La respuesta sel sector ha sido reiterar al Ejecutivo que cumpla todo lo pactado en un acuerdo firmado en marzo pasado. En primer lugar, exigen el pago del auxilio al momento de la compra, ya que actualmente el proceso tarda entre tres y cinco días.

“Nosotros le cumplimos a Colombia, pedimos que el Gobierno también honre su palabra, porque lo ideal es que el PIC llegue a todos y que no se esperen hasta tres meses por un pago”, enfatizó Gaviria.

En tanto, Orlando Beltrán, también de Dignidad Cafetera, rechazó las justificaciones y aseguró que en el acuerdo nunca se habló de que tenían que esperar varios días por un problema que es responsabilidad del Estado y no debería afectarlos, como es el contrabando.

“Los caficultores tenemos que pagar por problemas ajenos a nosotros, que nos impiden el acceso al PIC. La ineficiencia del Estado no puede caer sobre nosotros”, sostuvo Beltrán.

Asimismo, manifestó que a los cafeteros les preocupa que luego de tres meses se siga estudiando cómo aplicar el mecanismo, pues creen que al finalizar el año no se les habrá solucionado la situación, se cerrará el programa y no recibirán ayuda alguna.

La protesta anunciada por los cafeteros se suma a la de campesinos, quienes desde hace 37 días mantienen bloqueada la zona del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander (noreste).

Igualmente, la convocatoria se ratifica justo el día que comenzó una huelga minera en al menos 10 departamentos del país, quienes exigen un mejor trato por parte del Estado y la expulsión de las transnacionales.