Cable Chile‑Hong Kong, trasfondo del retiro de visados de EE.UU.

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Victoria Korn

Estados Unidos retiró el visado a tres altos cargos del gobierno saliente de Chile, encabezado por el presidente Gabriel Boric, tras acusarlos de realizar actividades que “ponen en peligro la seguridad regional”. La medida afecta, de forma confirmada, al ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, y, según medios chilenos, también al subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y a su jefe de gabinete, Guillermo Petersen.

De acuerdo con fuentes diplomáticas y reportes de prensa, el trasfondo de la sanción está en el proyecto Chile‑China Express, un cable submarino de fibra óptica que busca conectar Valparaíso con Hong Kong mediante una alianza con empresas chinas. Un proyecto que choca con la renovada Doctrina Monroe del gobierno de Donald Trump, que busca limitar la presencia de China en la región.

Washington sostiene que la iniciativa podría comprometer infraestructura crítica de telecomunicaciones y facilitar el control de nodos estratégicos de transmisión de datos en América del Sur por parte de China, lo que, a su juicio, supone un riesgo para la seguridad regional.

El cable

El proyecto, aún en fase de tramitación, pretende crear una ruta directa de datos entre Chile y Asia que se sumaría a otros tendidos como el cable Humboldt, impulsado con participación de Google. Analistas advierten que, dado el carácter transnacional del tráfico digital, el Chile‑China Express podría canalizar información no solo de Chile, sino también de países como Argentina, Brasil, Perú, Uruguay y Ecuador.

 

En respuesta el Gobierno de Chile anunció el viernes que convocó al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, en protesta por las sanciones. El saliente presidente Gabril Boric (deja el gobierno el 11 de marzo próximo) criticó que el Gobierno chileno no ha recibido notificación oficial de estas sanciones por los cauces habituales hasta el punto de que ni siquiera sabe quiénes son los sancionados con la pérdida del visado.

“Hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales” y “como jefe de Estado, descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región”, remarcó el mandatario.

Contra China

Estados Unidos ha expresado en reiteradas oportunidades su preocupación por cables submarinos de empresas chinas, recordando que la legislación de ciberseguridad e inteligencia de ese país obliga a sus compañías a cooperar con los servicios de inteligencia. Para Washington, esa combinación de control tecnológico y marco legal podría permitir acceso no autorizado a datos sensibles que circulen por el nuevo cable.

Desde Santiago, el ministro Muñoz ha defendido el proyecto señalando que Chile cuenta con una institucionalidad técnica que evalúa las inversiones sin discriminar por su origen y que el cable busca mejorar la conectividad entre continentes. Sin embargo, la decisión estadounidense de revocar las visas dejó en evidencia la tensión diplomática que ha generado la apuesta chilena por un tendido submarino respaldado por China en un momento de fuerte competencia geopolítica por el control de las infraestructuras digitales.