Brasil: un mar de dudas sobre Bolsonaro

AME1993. BOGOTÁ (COLOMBIA), 26/03/2025.- Fotografía de archivo del 21 de febrero de 2025 del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro (2019-2022), en el Centro de Convenciones Ulysses Guimarães, en Brasilia (Brasil). El Tribunal Supremo Federal de Brasil decidió este miércoles, por unanimidad, abrir un proceso penal contra el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) y otros siete acusados por supuestamente tramar un golpe de Estado. EFE/ Andre Borges ARCHIVO
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Eric Nepomuceno

El desequilibrado ultraderechista Jair Bolsonaro sigue detenido en su lujoso domicilio en Brasilia, cumpliendo determinación judicial. Quienes recibieron autorización para visitarlo –dirigentes políticos de su partido, uno de cada vez– dicen que está irritado y deprimido, padeciendo problemas digestivos. Tiene un hipo tras el otro, que muchas veces se transforman en ataques de vómito.

 

El entonces presidente de Brasil, Jair Bolsonaro junto a de Moraes, en 2022.
Jair Bolsonaro junto a de Alexan der de Moraes, juez del Supemo Tfibunal Federal

A partir del martes 2 de septiembre, empieza la etapa final de su juicio en el Supremo Tribunal Federal, instancia máxima de la Justicia en Brasil. Por lo tanto, no hay a quién o a dónde recurrir de una decisión del STF: lo que se decida, decidido está.  La perspectiva es que todo termine el 12 de septiembre. Pero existe la posibilidad de que en esos 10 días se sumen los votos suficientes de los jueces para saber, antes del final, cuál será el resultado.

Esa es, entonces, la primera duda: ¿cuándo se sabrá la decisión de los jueces encargados del caso? Las apuestas están –todas, hasta de sus correligionarios– concentradas en una condenación.

Y viene la segunda duda: ¿a cuánto tiempo? Las apuestas oscilan entre 12 y 40 años. Bolsonaro es acusado, entre otras tantas cosas, de haber defendido un golpe de Estado para impedir que Lula da Silva, que lo derrotó en las elecciones de 2020, asumiese el poder.

De acuerdo a la legislación en vigor, se trata de crimen especialmente grave. De ahí el tamaño de las penas. De todas formas, un detalle: aunque le toque la pena mínima, Jair Bolsonaro será, inevitablemente, conducido a prisión.

Tenemos entonces la tercera duda: ¿qué tipo de prisión? ¿Una cárcel común, en la que, como ex presidente, podrá tener celda aislada y con algunos beneficios, como heladera y televisión, o, por ser capitán retirado, alguna instalación militar?

Lo que se detecta a cada día es que pese a mantener un inmenso número de seguidores, la influencia directa de Bolsonaro en la política bajó a niveles mínimos. Mientras varios de sus seguidores reiteran en público que es el ex presidente su candidato para 2026, pues seguramente será amnistiado por el Congreso, en privado todos trabajan por una candidatura propia y concreta. Todos saben que la posibilidad de tal amnistía tiene la consistencia de una nube.

 

Y ahí viene la cuarta duda: cuando el escenario real se imponga, ¿Bolsonaro dará su respaldo a algún candidato? Se da por segura la candidatura de su actual esposa, Michelle, al Senado por Brasilia. Y el hijo mayor, Flavio, seguramente se mantendrá como senador por Río de Janeiro. Pero… ¿y a presidente?

 é confirmado por Bolsonaro como candidato ao ...
Tarcísio de Freitas con Bolsonaro

De los candidatos a disputar la presidencia con Lula, ¿cuál merecerá su respaldo?  En el escenario actual se da por seguro que el gobernador de San Pablo, la más poblada y rica de las provincias brasileñas, Tarcísio de Freitas, será candidato. Pero mientras se mueve de manera incesante para construir su postulación, él sigue diciendo que su candidato es Bolsonaro.

Reafirma que en último caso, es decir, si se mantienen la suspensión y la prisión de su líder, hará lo que él determine. Nadie cree que Freitas realmente crea en lo que dice. Basta con ver cómo se moviliza cada día como evidente candidato presidencial.

Otra pregunta: ¿qué le pasará a su hijo Eduardo Bolsonaro, diputado que se refugió en Estados Unidos, y que se dedica, en tiempo integral, a convencer Donald Trump de imponer más y más puniciones a Brasil? Algo se da por seguro: si vuelve, será detenido de inmediato. Pero la duda es: ¿hasta cuándo logrará mantener su mandato de diputado estando a millas marítimas de la Cámara y conspirando en régimen de tiempo integral contra su país?

Hay un plazo previsto por ley para que un diputado se aleje. En su caso, tal plazo acaba de agotarse. ¿Y ahora?

*Escritor, periodista, traductor brasileño. Fue corresponsal en Buenos Aires, Madrid y México (1973-1983). Colaboró en revista Crisis, y Proceso,de México. Fue corresponsal del diario español El País en Brasil. Actualmente es articulista de La Jornada, de México, y Página 12, de Buenos Aires.