Argentina y sus temas actuales: «herencia», ajuste y corrupción

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Juan Guahán-Question Latinoamérica|

La realidad política argentina está dominada por estas tres cuestiones. Sobre la “herencia” y el “ajuste” aparecieron llamativas miradas, desde el “riñón” de “amigos del Papa”. El tema de la corrupción está de moda: ahora se puede comprobar que es una cuestión que motivó recientes reuniones internacionales sobre las cuales convendría reflexionar.

 Si hoy miramos los temas que preocupan al pueblo y dirigencia podríamos concluir que las tres cuestiones señaladas y sus efectos engloban a la mayor parte de los temas que son motivo de consideración periodística y debates en el seno del pueblo y sus diversas formas de manifestarse.

Lamentablemente la mayoría de las expresiones públicas, encabezadas por gran parte de la prensa, están envueltas en lo que se conoce como “la grieta”.  Esa categoría aparece como un gigantesco abismo que separa y opone a las políticas del kirchnerismo y el macrismo. Cualquier crítica o reconocimiento a la acción o idea, pasada, actual o futura -de uno de ellos- ubica, a quien lo haga, en la vereda contraria.

El discurso oficial del gobierno, más allá de sus gestos “dialoguistas” está dominada por ese principio, en algunos casos “borrando con el codo” sus posiciones del pasado respecto a diversas medidas adoptadas por el kirchnerismo, como lo es su actual propuesta del “blanqueo de capitales”.

En el otro extremo, buena parte de los planteos de los sectores kirchneristas, interpretan la realidad desde una mirada opuesta pero parecida. Sin querer analizar su propia responsabilidad, ni las posiciones mantenidas siendo gobierno. Ambos “relatos” o discursos son amplificados por una prensa que ha hecho de esa “grieta” una fuente inagotable de insumos para “vender” más.

Ese modo de ver las cosas, esa dualidad, ese juego de opuestos, entre uno y otro, en lugar de aclarar, confunde. No ayuda a entender la realidad y no da cuenta que –muy posiblemente y en más de un tema- uno es continuidad del otro y sus parecidos son muchos más que sus diferencias. Hay antecedentes y situaciones que nos obligan a pensar que muchas veces lo que se muestra como una “grieta” son apenas montículos, detrás de los cuales se esconde la realidad de lo que piensan, hicieron y hacen ambos sectores políticos.

El 25 de mayo, día de la fiesta nacional, temiendo manifestaciones en contra, Macri cerró la histótica Plaza de Mayo con efectivos militares (ver foto)

 “Herencia” y “ajuste” según Observatorio UCAar 290416a

Es sabido cómo se las gastan el macrismo y el kirchnerismo cuando se trata de explicar la realidad. Para unos (los macristas) el problema es la “herencia”; para otros (los kirchneristas) todo es consecuencia del “ajuste”. De uno y otro lado la verdad es absoluta y su responsabilidad en los problemas cotidianos es inexistente, todo es “culpa” del otro. Esta semana apareció una voz que trajo cordura, donde reina la irracionalidad.

El promotor de esa voz es un hombre de la Iglesia, cercano al Papa Jorge Bergoglio. Esta voz a diferencia de otras, de la misma procedencia y amistad, no se dejó llevar por el “ruido” de las mutuas acusaciones que pareciera no dejar oír a la realidad.

Se trata de un Informe de 21 páginas del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina, una creación del propio Rector de esa Universidad, el arzobispo Víctor Manuel “Tucho” Fernández.  una institución que se ha revelado como uno de los sectores más firmes y consecuentes del pensamiento social de la Iglesia. La caracterización central de este Informe sobre “La estructura social del trabajo y calidad de las inserciones laborales”, que ahora desarrollaremos, es que la pesada herencia recibida puede agravarse con un diagnóstico equivocado acerca de las políticas a desarrollar.

Su análisis sobre la responsabilidad de las políticas del kirchnerismo son claras, duras y rotundas. Las explicita al decir: “Los desajustes estructurales acumulados constituyen una herencia de mucho peso (…) hace un lustro que la economía está estancada en materia de inversión y crecimiento, sin creación de nuevos buenos empleos, al mismo tiempo que sometida a un desgastante proceso inflacionario, un generalizado desorden macroeconómico y un insostenible déficit fiscal (…) El final relativamente activo en materia de consumo, protección y estabilidad social del último período fue posible en la medida que se desplazaban desequilibrios, esquivaban deudas y traspasaban vencimientos. En ese marco, el gobierno saliente optó por consumir activos financieros, productivos, energéticos, ambientales, sociales, intelectuales y políticos con el fin de mantener una situación social no conflictiva (…) la ampliación de los programas de asistencia a los pobres permitió mantener una conveniente paz social (…) la negación sistemática de problemas acuciantes, entre ellos la inflación, la pobreza o la inseguridad, habría sido un instrumento del discurso político para confrontar en el plano retórico”.ar despidos1

Esta severa descripción de las características de la “herencia” recibida es acompañada de un análisis no menos riguroso y doloroso sobre el significado de las medidas adoptadas por el macrismo. Comienza diciendo que “el problema puede agravarse si hay un error de diagnóstico o una equivocación en la elección de las políticas, por mucho que las decisiones estén bien intencionadas (…) la estrategia adoptada para normalizar en parte las variables macroeconómicas habría generado más de un millón de nuevos pobres, fundamentalmente segmentos provenientes del sector informal y de las clases medias bajas. Este dato, aunque ‘impactante’, no deja de ser una estimación conservadora, más aún si consideramos la dinámica socioeconómica subsiguiente (…) muy rápidamente pueden sumarse miles de nuevos pobres si el derrame o las medidas de protección social tardan más de lo previsto, resultan débiles o no llegan (…) es una tarea urgente del gobierno atender a los sectores más vulnerados por la transición, proteger el empleo actual y activar políticas de empleo con plenos derechos”

Después de estas consideraciones respecto del actual gobierno macrista el Observatorio de la UCA se pregunta “¿Se están repartiendo con equidad los costos de la herencia? ¿Existe un plan integral de emergencia que prevenga y contemple las injusticias que provoca la actual transición? ¿Son suficientes y están llegando a tiempo las medidas de alivio social adoptadas para los sectores más pobres?”.

Esta es la realidad que pinta el documento comentado cuyas partes sustanciales se han transcripto por la importancia que revisten para entender la realidad del país. El mencionado Informe tampoco ahorra críticas sobre las responsabilidades incumplidas del sector empresarial.

A medida que pasa el tiempo habrá que releerlo una y otra vez, porque allí encontraremos muchas explicaciones a lo acontecido y lo que está ocurriendo. Allí se desnudan las mentiras que la famosa “grieta” encierra. Es hora que los responsables de uno y otro bando asuman sus responsabilidades respecto del pasado y sus obligaciones actuales y dejen de escudarse en una “grieta” que han fabricado para encubrir los errores pasados de unos y los actuales de los otros.

La corrupción, un tema de política internacionalpanama papers politicos

La corrupción no es solo un problema de nuestras políticas internas. Se ha ido transformando en una cuestión de la política internacional. La información sobre una reciente reunión nos permitirá reflexionar sobre este tema.

Hace dos semanas culminó en Londres una “Cumbre” contra la corrupción. Participaron funcionarios de 28 países entre ellos nuestra Canciller, Susana Malcorra. Asistieron 4 jefes de gobierno (Inglaterra, Nigeria, Afganistán y Colombia), el Presidente del Banco Mundial, la directora del FMI y el secretario de Estado norteamericano.

Entre los hechos más llamativos, vinculados a esa reunión, se puede destacar: La tendencia a plantear mecanismos que permitan perseguir bienes de personas imputadas de corrupción, sin esperar el fallo final de la justicia; la posición del Secretario de Estado norteamericano, quien la equiparó al terrorismo; el planteo ruso en el sentido que sus conclusiones no sean vinculantes.

Tampoco son detalles que se puedan obviar la proximidad de esta reunión con la publicación de los “Panamá Papers”. Además es sabido que en los países del Commonwealth, la comunidad de naciones británicas encabezada por la Reina de Inglaterra, funcionan dos tercios de los “paraísos fiscales” que son el núcleo central donde van los fondos de la corrupción mundial. La mayor parte del “otro tercio” de los paraísos fiscales está radicado en territorio estadounidense.

Lo anterior haría pensar que esta reunión no fue más que una “tapadera” a la corrupción en la que podrían estar involucrados sus organizadores.

Sin embargo hay elementos que obligan a mirar también en otra dirección. Da la impresión que el interés, de los centros de poder mundial, sobre el tema de la corrupción tiene que ver con el fenómeno de concentración de poder que el propio sistema mundial del capitalismo va generando. Justamente la corrupción es uno de los principales “caballitos de batalla” para la actual ofensiva del poder imperial sobre varios gobiernos latinoamericanos. Lo comenzaron utilizando sobre gobiernos que no son de su agrado, pero lo mantienen como un “arma” para fortalecer su control sobre otros gobernantes y de ese modo alcanzar sus objetivos.

La propia publicidad que rodea a la inclusión de Mauricio Macri en las listas de los “Papeles de Panamá” da la impresión que forma parte de esa metodología. En un sentido parecido, la extendida red de corrupción que se ha divulgado en Brasil le ha permitido afirmar al poderoso The New York Times que “Dilma no robó nada y fue juzgada por una banda de ladrones”, recordando que “de los 23 miembros del gabinete 7 están procesados y 12 participaron en las coimas de Petrobras”. Con una denuncia de esas características imaginemos la capacidad de autonomía que tiene ese gabinete para definir políticas que puedan confrontar con el poder mundial.panama papers macri diarios

Todo ello permite insinuar que este “combate a la corrupción” tiene como uno de sus objetivos fortalecer las formas de control sobre los gobiernos de diversos países. No olvidemos las múltiples informaciones en el sentido que detrás de los “Papeles de Panamá” están las estructuras de inteligencia norteamericanas.

De ese modo, más que “combatir la corrupción”, garantizan centralizar (en sus propias manos) el manejo de los recursos provenientes de la misma, a través de los “paraísos fiscales” que ellos controlan, al mismo tiempo actuar sobre los funcionarios (incluidos los presidentes) cuando ello convenga a sus intereses.

A la avaricia de los ideólogos de este sistema habría que recordarles que están “jugando con fuego”.