Argentina: el binomio corrupción vs ajuste se desequilibra

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Juan Guahán-Question Latinoamérica

El juego del binomio “Corrupción vs. Ajuste” es una de las claves de esta etapa de la política argentina. Los aumentos de tarifas y su secuela de sueldos viejos con precios nuevos más las detenciones por corrupción y los “Papeles de Panamá” precipitaron los acontecimientos y producen cierto desequilibrio en esa relación. Ahora el gobierno procura que se acelere, profundice y amplíe la acción de la justicia mientras dice que va a  amortiguar el ajuste.

El gobierno de Mauricio Macri y sus estrategas comunicacionales habían diseñado un esquema que –esperaban- les permitiera transitar con cierta tranquilidad el primer y difícil año de gobierno. Sabedores que una política de ajuste aparecía como una necesidad, para poner en marcha sus planes, imaginaron mantener ocupada a la opinión pública con las múltiples denuncias sobre corrupción que serían la comidilla de la prensa y la justicia, “entreteniendo” a una buena parte de la sociedad.

Al cristinismo, conociendo que su punto débil eran los temas de corrupción, esa idea no le venía del todo mal porque les permitiría colocarse en el rol de “víctimas” y proponer a la sociedad que eran “perseguidos” y contra atacar al gobierno por sus políticas de ajuste. Con sus más y sus menos este era el esquema político en desarrollo.

Al lógico descontento producido por los despidos y aumentos de tarifas, exacerbado en estos últimos días por la cuestión del transporte, parecía corresponderle una cierta aceleración de las causas por corrupción. La detención y declaraciones de Ricardo Jaime y el involucramiento a Julio De Vido, parecían ser la contracara de aquellas impopulares medidas.

Ese parecía ser un juego circular que abarcaría los ejes de todos estos meses. Sin embargo surgió un hecho que produjo un desequilibrio y que ahora obliga a reconsiderar otros aspectos para que las cosas no se vayan al demonio. ¿De qué se trata? De los “Papeles de Panamá” y de la aparición del Presidente Macri en los mismos. Esos “papeles” pueden estar entre las causas del adelanto de la detención de Lázaro Báez, del ruido producido en torno al “arrepentimiento” de Leonardo Fariña y de la avalancha de rumores sobre el involucramiento, muy improbable, de Cristina Fernández viuda de Kirchner.

Como da la impresión que con eso no alcanza, porque ahora el gobierno también está salpicado con el tema de corrupción, están pensando profundizar, acelerar y ampliar la actividad judicial y en echar mano a las políticas de ajuste y amortiguarlas un poco.

 

Báez, un hierro caliente cerca de Cristina

Ahora hay dos datos nuevos: El nombre del Presidente aparece en más de una empresa creada en Panamá y las explicaciones del mismo no aparecen suficientes. Es por eso que ha acelerado el avance judicial contra la “corrupción kirchnerista”. El show en torno a la detención de Lázaro Báez es parte de ello, el mismo sentido tiene la alta exposición mediática de lo que habrían sido las declaraciones del “arrepentido” Fariña.

Eso ocurre porque se está rompiendo el esquema que había formulado el gobierno de “cubrir” las críticas al ajuste con las denuncias de corrupción. Ahora ellos mismo entran en esas denuncias y el equilibrio se hace difícil.

Si ya era muy difícil suplir la falta de dinero en el bolsillo con las denuncias de corrupción, ahora ello es aún más complicado. Eso es así sobre todo en la propia y clasemediera base social de sustentación del macrismo.

Esta nueva situación agudiza un debate que se viene dando al interior del gobierno. Se da entre aquellos que consideran que esto debe llegar, “en serio”, hasta Cristina y los que piensan que el techo es Lázaro y a lo sumo Julio de Vido. Todos ellos coinciden que el juicio que lleva el Juez Claudio Bonadio por las “ventas de dólar a futuro” no va muy lejos. En ese caso, más allá del daño económico al país, hubo una decisión política que difícilmente sea judiciable y hasta podría ser imputada a la devaluación producida por el actual gobierno. Donde la familia Kirchner está en serias dificultades es la causa Hotesur y allí el Juez Sebastián Casanello no parecía tener voluntad en avanzar mucho más allá de Báez, aunque puede cambiar de opinión y sentar a la ex Presidenta en el banquillo de los acusados. Si Casanello no lo hace y en el gobierno piensan que procesar a Cristina es el mejor camino siempre habrá alguna “investigación pendiente” y un juez dispuesto a llevarla adelante. Ese debate sigue abierto y el gobierno está revisando su estrategia. La mayoría del mismo estima que lo mejor es mantener el eje en la “corrupción kirchnerista”, sin llegar al extremo de colocar tras las rejas a la ex Presidenta.

El miércoles próximo será un día importante. Por el lado del cristinismo, harán un  acto masivo aprovechando la citación a Cristina, con la que ésta inicia su periplo por Tribunales. Allí concurrirán sectores que van más allá de la militancia K para avanzar en su crítica a las políticas de ajuste. Es probable que muchos agregarán el urticante pedido de renuncia del Presidente, ya insinuado en la semana pasada en una movilización a la Plaza de Mayo. Los más leales a Cristina rugirán sosteniendo: “Vamos a volver”.

El gobierno va aprovechar para sintetizar esas diversas manifestaciones presentándolas como el pasado, al que no hay que volver.

 

Amortiguar el ajuste

Está visto que el tema de la corrupción también salpica al gobierno, no solo por los “Papeles de Panamá” sino también por otros temas como la negativa a cumplir con la Resolución de la Corte para que se conozca el contrato confidencial –celebrado durante la gestión anterior- entre YPF y Chevrón, allí también aparecerían empresas off shore.

Para compensar esos problemas, en estos últimos días, el gobierno trata de amortiguar los efectos de las decisiones adoptadas con motivo del ajuste en marcha y ya se observan algunas manifestaciones al respecto.

El Ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, prometió que –por este año- no habrá más aumentos de tarifas y destacó la rápida puesta en marcha del proyecto para eliminar el IVA de la canasta familiar de unas 8 millones de personas que forman parte de los sectores de menores recursos. También se habla que las tarifas de agua tendrían un incremento menor al originalmente anunciado.

Como un guiño a algunos sectores medios y un modo de “limpiar” el escenario  ante futuras inversiones mineras, el Secretario de Medio Ambiente anunció el posible cierre de la mina Veladero de la Barrick Gold. Esta empresa está siendo acusada por el daño ambiental producido con motivo de un derrame de cianuro, cuyos efectos procura disimular.