Argentina: Dudas y enigmas sobre la fuga y recaptura de los asesinos de la efedrina

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Juan Guahán – Question Latinoamérica

Los tres prófugos acusados del triple crimen de la localidad bonaerense de General Rodríguez, vinculados a negocios con la efedrina, han sido recapturados: ¿Fin de la Historia? De ninguna manera, es solo el comienzo de algo que será largo, jurídicamente complejo y políticamente atrapante.   A 5 semanas del gobierno macrista, algunos botones de muestra.

Los tres prófugos terminaron, quebrados física y sicológicamente, nuevamente presos. Eso demoró casi 2 semanas, después de recorrer -en su fuga- cerca de mil kilómetros. Abarcó persecusiones por las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, involucrando a bastante más de un millar de miembros de 6 fuerzas de seguridad (Policía Federal, Gendarmería, Policía Seguridad Aeronáutica, Prefectura, Policías bonaerenses y santafesinas). Sin contar los servicios de inteligencia que tienen cada una de ellas y además la ex SIDE, hoy Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Visto genéricamente el accionar del gobierno sacó un buen promedio. Esto es así si tenemos presente que Esteban Ibar Pérez Corradi, socio comercial de Martín Lanatta y considerado responsable intelectual del triple crimen de General Rodríguez por el que fueron condenados los 3 delincuentes recapturados, está prófugo desde hace 45 meses.

De todas maneras es bueno reflexionar sobre algunas cuestiones que nos deja esta experiencia y las secuelas de la misma. Entre los temas que merecen ser considerados está la conveniencia de saber si nos hallamos o no ante una planificación operativa del narcotráfico de gran envergadura y analizar la actividad de las fuerzas federales, sus relaciones con las policías provinciales y con la población. Por último no hay que desdeñar la consideración sobre algunos efectos de lo sucedido.

Acerca de la fuga de la prisión y la posterior huida, los movimiento de los prófugos dan la impresión que hay un indudable apoyo exterior. Pero éste parece limitado a familiares y amigos que les proporcionaron dinero, armas, un par de vehículos y algunas maniobras distractivas para llevar a sus perseguidores por caminos inconducentes. Esto y no mucho más habría formado parte de su “plan” y las apoyaturas externas previstas. Eventuales “ayudas” (por acción u omisión) de fuerzas de seguridad y sus posibles vínculos con sectores del narcotráfico y la política, serían “colaboraciones espontáneas” prestadas en función de sus intereses internos y para auto-proteger sus propias relaciones y negocios, más que por ser miembros de una planificación previamente establecida.

Las acciones de las fuerzas federales, más allá del indecoroso show expuesto con motivo del traslado de los recapturados delincuentes cuando ya estaban destruidos, no mostraron el nivel de eficacia y profesionalidad requerido. Este déficit recae prioritariamente sobre la Gendarmería y la policía bonaerense que lo pagaron con inexplicables heridos y pérdida de armas, un vehículo y equipos de su propia fuerza. Acerca de la coordinación entre las fuerzas federales y las provinciales, destacada en los discursos oficiales, ésta estuvo lejos de lo que la realidad demandaba. El “blooper” presidencial, anunciando inexistentes detenciones, es una muestra de esta falta de coordinación en los máximos niveles. Dicho esto, independientemente que pudiera existir una voluntad orientada a desinformar para darle tiempo a los prófugos o demorar su detención.

Por último no se ha destacado suficientemente el rol de la población local que estuvo directamente vinculada a las 3 detenciones, luego concretadas por personal policial de comisarías de pueblos acostumbradas a estar con los vecinos más que a perseguir a profesionalizados delincuentes con sofisticados medios. Uno de esos policías se apellida Bailoretto, igual que su coterráneo santafesino Juan Bautista el “bandido rural”, “Robin Hood Criollo” y agitador anarquista asesinado en Mendoza hace 75 años. El policía Bailoretto -tal vez- quiso alcanzar desde “el otro lado del mostrador” la simpatía y respeto popular que su antecesor había logrado agitando por un cambio social y ayudando a los pobres, aunque para ello se colocara, como le canta León Gieco, “fuera de la ley”.

En medio de estas críticas hay dos acciones que merecen ser destacadas. Una está referida a la “saturación represiva” que indujo a los delincuentes a cometer errores y la segunda a la actividad de la AFI que trasladó el escenario de la persecución a la provincia de Santa Fe, cuando el esfuerzo estaba concentrado en otras lugares.

Por último es imposible ignorar que estos hechos tendrán efectos institucionales, particularmente en dos direcciones. Por un lado en la reestructuración y cambios cupulares dentro de fuerzas federales y bonaerenses. Por otra parte es posible que los recapturados, particularmente Martín Lanatta, busquen mejorar su situación apelando a una figura que se va abriendo paso en nuestro sistema legal: “el arrepentido”. En ese supuesto, la efedrina –con sus redes de complicidades y financiamiento que llegan hasta los máximos niveles del Estado, recordemos las denuncias del mismo Lanatta contra Aníbal Fernández- se instalará en el centro de la política nacional.

Sobre esta cuestión, la posibilidad que Pérez Corradi se entregue y la sombra de la norteamericana DEA darán mucho que hablar en los próximos tiempos.

 A cinco semanas de asumir el macrismo, unos botones de muestraar Sabbatela intervenido

Se harán referencia a unos pocos casos concretos: El caso del AFSCA y algunas políticas sobre los medios. El voto del Frente para la Victoria (FpV) en la legislatura bonaerense y las movilizaciones reivindicativas y políticas.

En el tema del Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audioivisual (AFSCA) hay jueces que ordenaron la restitución de Martín Sabatella y las viejas autoridades. La realidad es que Sabatella ingresó y tuvo que retirarse del edificio y siguen decidiendo quienes fueron designados por el macrismo. Por otro lado, las autoridades de Radio Continental echaron al kichnerista y conocido conductor Víctor Hugo Morales invocando causales de incumplimiento contractual. Algo semejante ya había ocurrido -durante el gobierno kirchnerista en Radio 10- con conductores anti K. Cambió el gobierno, pero no ciertas prácticas. El kirchnerismo, en la resistencia, les contestó con un masivo acto de rechazo en la Plaza de Mayo.

En estos días hubo otras varias movilizaciones reivindicativas y políticas. La más significativa fue en La Plata donde un par de miles de trabajadores cooperativizados reclamaban por su trabajo y fueron duramente reprimidos. Esta semana le siguió una movilización política de rechazo a esa represión. Ésta fue mucho menor y sin represión. Evidencia que, por ahora, al gobierno le preocupa menos la resistencia política que los reclamos reivindicativos.

Estaba en discusión el presupuesto de la Provincia de Buenos Aires, vital para el mantenimiento de esa administración y de sus 135 municipios. Hace unos días la sesión fracasó, después de una llamada de la ex Presidenta, por falta de quórum. El FpV tienen 55 intendentes, 45 de ellos –acuciados por sus problemas administrativos- manifestaron su voluntad de negociar con el gobierno dicho presupuesto. Hubo varias jornadas de idas y vueltas, el resultado: El FpV evitó su ruptura acordando dar quórum para aprobarlo, reservando el derecho de sus diputados para votar en contra, la cuestión del endeudamiento. De los 36 legisladores del FpV fueron 20 los que acompañaron el voto aprobatorio de macristas, renovadores de Sergio Massa y progresistas de Margarita Stolbizer. También se aprobó la integración del directorio del Banco Provincia que será conducido por macristas y massistas.