Argentina complejo escenario económico, y sus efectos

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JUAN GUAHÁN| Después del remezón de la semana pasada, lo acontecido en estos últimos días continúan mostrando una realidad inquietante aunque más tranquila. El análisis de algunas de las grandes variables (inflación, relación del dólar con el peso, diferencia entre el dólar oficial y el paralelo, evolución de las reservas) evidencia situaciones diversas. En consecuencia habrá que esperar más tiempo para conclusiones más firmes. arg devaluacion1Question Latinoamérica

Posiblemente la cuestión más grave, seria y compleja, gira en torno al tema de la inflación. Lo que pasa en este tema llega, de un modo directo e inmediato, a todos los argentinos particularmente a quienes dependen de ingresos mensuales fijos. Desde el gobierno insisten en la idea que la devaluación operada, en los últimos tiempos, no debería afectar muy seriamente el tema de los precios. Esto lo fundamentan en el hecho cierto que solo entre 30 y 40% de lo producido por nuestro país reconoce la existencia de componentes importados, es decir ligados al dólar y consecuentemente afectados por esta devaluación.

Desde esa mirada, el gobierno está debatiendo con las diferentes Cámaras de productores mayoristas, para determinar la incidencia de lo que pasa con el dólar en cada sector. En esta línea de pensamiento han acordado un incremento del 7,5% en el rubro de electrodomésticos. Con la misma orientación se acordó con las empresas líderes de los sectores petroquímico y siderúrgico, que abastecen de insumos a la industria electrónica, metalúrgica, construcción y automotriz, que los precios serán los que regían el pasado 21 de enero. En la carne los precios también tienden a dispararse.

El Jefe de Gobierno anunció el viernes que hay 6 cortes que tienen “precios cuidados” por lo cual no pueden aumentar. El mediático empresario Alberto Samid, ahora funcionario del Mercado Central, sostiene que el aumento debe ser mucho menor y que el precio de este producto se “normalizará” la semana próxima. Asimismo anunció que en los próximos días se abrirán –en el Gran Buenos Aires y varias provincias, numerosas ferias móviles, sitios de venta de carne en forma directa, que abaratarán los precios.

En términos generales los precios en los negocios más próximos a los sectores populares carecen de referencia y tienen valores difíciles de precisar.
En lo que respecta al valor del dólar respecto al peso y la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo, la situación parece estar tendiendo a normalizarse. El cierre de la semana no tuvo grandes variaciones respecto a los valores que había en su inicio. Por otro lado, con la eliminación del “cepo” al dólar destinado al ahorro personal, la presión del paralelo es menor. Los valores que se negocian en este sector son cada vez menores. Todo ello son buenas  noticias para el gobierno.

En cuanto a la evolución de las reservas la situación se mantiene difícil. Durante la semana continuó el drenaje de divisas. Las reservas disminuyeron en cerca de mil millones en esta semana y dos mil quinientos millones en el último mes. Este es un aspecto que el gobierno procura contener presionando sobre las variables ya señaladas y demandando que los productores agropecuarios no “amarroquen” la producción. Se estima que el valor de la producción retenida ronda los 3.500 millones de dólares. Confían que, a partir de marzo, se revierta esta tendencia.

Efectos sociales y políticosarg cris boxea

Los efectos de lo manifestado en los datos y comentarios anteriores se refleja de diversas maneras en distintos ambientes. Los sindicatos, sin mucha diferencia entre oficialistas y opositores, se preparan para una dura batalla en las paritarias. Saben que están entre dos fuegos. La inflación que se come los salarios y el riesgo de una recesión que puede hacer peligrar los puestos de trabajo de sus afiliados.

La oposición que no encuentra una forma clara de plantarse frente a la situación.  Critican las medidas adoptadas por ausencia de un plan integral, que tampoco proponen.

Desde el oficialismo, el desconcierto que se va alojando en la base de su militancia y las perspectivas de la agudización de los conflictos sociales permite que aparezcan posiciones críticas desde lugares de poder (gobernadores del espacio kirchnerista) y medidas extremas (incautación de la producción agraria, estatización  del comercio exterior) desde sectores políticos internos.

Desde el punto de vista político y social la situación se caracteriza por una efectiva pérdida de poder del oficialismo y un consecuente debilitamiento en la confianza ciudadana. Eso le resta fuerzas a la hora de adoptar decisiones. De todos modos nadie imagina que se puedan repetir las situaciones conocidas de ciclos anteriores y la demanda generalizada es procurar el consenso necesario para transcurrir sin grandes sobresaltos los 22 meses que le restan al actual gobierno.