Anotaciones para el porvenir: Lo real concreto
Elías Jaua Milano
En estas anotaciones de hoy quiero expresar de manera puntual lo que creo con sinceridad, sin otro interés que, al final de este trance, Venezuela siga siendo una nación independiente. Es nuestro deber. Esto creo:
- La compañera Delcy Rodríguez no es parte de un plan para entregar la soberanía petrolera y económica en general de Venezuela. La reconozco como una mujer patriota, dirigiendo en las circunstancias más graves que ha afrontado la República desde 1830 hasta hoy.
- Somos una nación coaccionada por el gobierno de una potencia militar extranjera que no reconoce ningún principio de convivencia pacífica entre las naciones. Esa realidad condiciona el hacer y el actuar del gobierno y de la sociedad en su conjunto, y nadie en Venezuela tiene la correlación de fuerzas para hacer algo distinto. Aun cuando se puedan expresar diferencias con lo que se hace, considero debe hacerse con responsabilidad y sin descalificación.
- Quienes dirigen deben reconocer que la lucha extrema de los últimos años, que ha dejado muertos y heridos, también ha dejado dolores políticos, morales, psicológicos, incluso dentro del propio chavismo. Convocar a la unidad nacional pasa por comprender, no descalificar, esos dolores, y rectificar donde se tenga que rectificar para recomponer relaciones y alianzas y poder avanzar, en medio de la diversidad de posiciones y cuestionamientos, hacia el fin superior de preservar la República.
- Desde la izquierda tenemos que identificar el hastío que tiene la mayoría de la población con el conflicto. La sociedad reclama un respiro, necesita con urgencia recuperar la capacidad de gestión de su vida económica y social. Debemos cuidarnos de ver una realidad invertida. Necesitamos aprehender el sentir de la mayoría nacional y orientar cómo se puede lograr satisfacer la aspiración de vivir bien, sin renunciar a la dignidad nacional.
- El sector político hoy liderizado por la señora Machado, que desde el año 2002 promovió, convocó y hoy celebra la intervención militar extranjera, sigue siendo la principal amenaza que hoy tiene la independencia y la paz de Venezuela. Conformar un gran frente nacional, plural, democrático, popular, para contenerlos política y electoralmente, es la gran tarea de los que amamos profundamente a nuestra Patria.
Desde la izquierda debemos desechar ilusiones, superar dolores y prejuicios, y hacernos de las herramientas teóricas y metodológicas que deberían sustentar nuestro accionar político. Dialéctica de la realidad, determinaciones históricas, ser social y conciencia social, condiciones objetivas y subjetivas, hegemonía democrática y correlación de fuerzas, entre otras, son hoy categorías válidas para aprehender la realidad concreta y avanzar en la construcción de una nueva mayoría patriótica, democrática y popular que ponga freno a la pretensión colonial y le restituya al pueblo de Venezuela su derecho a vivir bien, en paz y con dignidad. ¡Venezuela está primero!