Abel Prieto desde La Habana: “nuestra dignidad no se negocia”

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Marcos Salgado

El presidente de la Casa de las Américas y ex ministro de Cultura de Cuba, el escritor y dirigente político Abel Prieto, dialogó en extenso con el programa “Mapa de Conflicto”, en La IguanaTV.

– Abel, un gusto saludarte, comienzo preguntándote por el momento actual de la agresión de los Estados Unidos contra Cuba, ahora con la amenaza directa de los Estados Unidos de bloquear aún más la provisión de petróleo. ¿Puede decirse que se trata de una operación de cambio de régimen? ¿Se diferencia de otras ofensivas anteriores en todos los años de la Revolución?

– Saludos Marcos, desde La Habana a ti y a todo el equipo del programa. Yo te diría que esta nueva agresión de los Estados Unidos contra Cuba se inscribe dentro de la misma lógica desde Eisenhower hasta Trump, es la misma lógica. Todas estas agresiones tienen como objetivo debilitar la confianza del pueblo en su gobierno, en sus líderes y tratar de provocar una crisis interna y de cambiar el régimen, digamos.

Es decir, todo tiene esa misma lógica. Desde el famoso memorándum de Lester Mallory, la idea de provocar carencia, dolor, angustia en la población e influir en un derrocamiento previsible del gobierno. Pero bueno, esa lógica ha chocado permanentemente todo el tiempo durante todos estos años con la fuerza, con la firmeza, con la dignidad de este pueblo y con la unidad que ha mostrado este pueblo durante todas estas décadas de agresiones guerra química, guerra biológica, las cosas más terribles, terrorismo, el avión aquel que volaron con 73 personas inocentes, cosas atroces.

Las bandas contrarrevolucionarias que financió la CIA en el Escambray y en otras zonas de Cuba. Todo eso tenía como objetivo dañar el gran consenso que había alcanzado la revolución cubana con Fidel al frente y después con Raúl y después con Díaz Canel. Ha sido así siempre.

(Xinhua/Jiang Biao)

– ¿Y cómo está Cuba hoy?

– Cuba está, yo te diría que más unida que nunca. Todas estas agresiones, todas estas frases verdaderamente detestables del emperador diciendo que esto, que aquí se va a caer todo, que lo van a destrozar todo, todo ese tipo de frases despectivas, racistas, fascistas, lo que hace es unir a la gente, la gente está más unida que nunca. Yo te diría que para caracterizarte el clima político de la Cuba de hoy habría que remontarse unos días atrás a las jornadas estas del 15 y el 16 de enero, cuando llegaron los restos de los 32 compañeros caídos en Caracas con la agresión yanqui.

Ese homenaje tremendo, Marco, verdaderamente difícil de describir, que se le hizo por el pueblo cubano a esos 32 compañeros caídos, de verdad, heroicamente, valientemente, luchando, como dijo el presidente Díaz-Canel, por la pareja presidencial, por salvaguardar al presidente Maduro y a su esposa, pero también por Venezuela, por Cuba, por América Latina, por la humanidad, dijo Díaz-Canel, es decir, estaban en la primera línea de combate frente a este fascismo que crece y crece y que se está presentando desde la Casa Blanca con su peor rostro.

Te estoy hablando del jueves 15 de enero y del viernes 16 de enero. El jueves 15 de enero se exhibieron en el Minfar, en el Ministerio de las Fuerzas Armadas, los 32 féretros con los restos de esos compañeros, y el pueblo habanero hizo una cola bajo la lluvia, una cola de muchas horas para pasar ante ese féretro. Había que ver, Marcos, los rostros de la gente.

Allá había ancianos, hombres, mujeres, incluso con sus niños, gente que llevó sus niños a esa ceremonia de tanto dolor y al mismo tiempo de tanto orgullo. Una mezcla de dolor con orgullo patriótico, con orgullo internacionalista. Para nosotros Venezuela es algo muy entrañable.

La República Bolivariana de Venezuela, la Revolución Bolivariana, es algo muy entrañable, algo que Fidel y Chávez nos inculcaron muy hondo, después el propio Maduro. Todo el tiempo hemos recibido todo lo que ocurra en ese país como algo que nos toca, que nos daña, que nos hiere. Y esa fue una herida, la del 3 de enero, muy dolorosa.

Y al día siguiente se hizo una gran marcha del pueblo combatiente, un acto donde el presidente Díaz-Canel hizo un discurso realmente extraordinario. Y después los restos de los compañeros fueron sepultados en sus municipios natales y toda Cuba estuvo implicada, comprometida con esa marcha del pueblo combatiente. Fue algo, fue un mensaje muy fuerte para nuestros enemigos.

Fue un mensaje de unidad, de firmeza, de defensa de la soberanía, de la dignidad de este pueblo. Y pocos días después, Marcos, en vísperas del aniversario del natalicio de José Martí, el 27 de enero, se hizo una marcha, otro tipo de marcha, se le llama tradicionalmente en Cuba la marcha de las antorchas, que la primera fue en 1953, precisamente en vísperas del centenario de Martí. Y ahí estuvo Raúl, estuvo Fidel, estuvo la generación del centenario, así se autotituló la generación de Fidel, que después asaltó el Moncada e hizo la revolución.

Pero bueno, esta vez estábamos en otro tipo de encuentro protagonizado por los jóvenes cubanos. Eso fue muy importante porque nuestros enemigos han hecho lo imposible por abrir una fisura generacional, por tratar de que las jóvenes generaciones de Cuba no sigan los ideales, ni los principios, ni el camino que siguieron Martí, Fidel, todos los héroes nuestros. Y sin embargo, la respuesta de la juventud cubana fue verdaderamente formidable, de una autenticidad.

En las redes sociales dicen que fueron obligados, cosas verdaderamente caricaturescas, increíbles. No creo que ni siquiera los llamados influencers que repiten esas cosas, o los robots, o quienes sean, puedan creerse algo así. Nadie va a una marcha con un frío tremendo, porque hacía frío esa noche del 27 de enero, y está ahora caminando detrás de sus líderes, de Díaz-Canel, de los demás líderes del partido, del gobierno, el presidente de nuestra asamblea nacional.

Eso nadie lo hace obligado, eso es ridículo. Pero bueno, hubo otra gran manifestación, hubo otro gran mensaje, otro fuerte mensaje a nuestros enemigos. Este pueblo está unido, este pueblo está apegado a lo que sembró Fidel en el alma de esta nación, la dignidad, el internacionalismo, la soberanía. No vamos a ceder en nada de eso, absolutamente.

– ¿Qué efectos concretos tiene este cerco sobre la provisión de petróleo?

– Bueno, se suman a los efectos que han tenido otras presiones, otras agresiones, porque ya la palabra bloqueo, marco, se queda corta. Es una despiadada guerra económica, una persecución implacable, una persecución financiera, una persecución energética. La idea de asfixiar la economía cubana, de evitar que al gobierno cubano le lleguen divisas, la presión para liquidar el turismo, todo, en todos los frentes tenemos esta presión.

Y desde hace ya algunos años, estamos padeciendo carencias muy graves, por ejemplo, de medicamentos, la carencia del transporte público prácticamente colapsado, con muchas dificultades para que se mueva la gente a su trabajo, en el día a día. La supervivencia diaria del cubano es muy difícil, muy difícil, muy ardua. Los apagones, apagones inevitables de muchas horas.

Es decir, todo esto está dentro del plan de nuestros enemigos. Hacer realmente muy, muy compleja la supervivencia, hacer muy difícil la vida cotidiana del cubano.

(Xinhua/Joaquín Hernández)

– ¿Aún así la Revolución está preparada para resistir?

– Tiene mucho que ver con lo que te dije antes, está muy preparada, está verdaderamente entrenada la población cubana para enfrentar dificultades de toda índole, para entender, fíjate, esto es muy importante, para entender realmente cuál es el principal factor que nos está dañando. Entender que eso tiene que ver con nuestros enemigos históricos. Y algo que Fidel insistía, un concepto básico de Fidel en aquel memorable pasaje sobre cómo concebía la revolución.

Él decía, la revolución es sentido del momento histórico. Yo creo que esto que vivimos, las jornadas del 15 y 16 de enero en el homenaje póstumo a los compañeros que cayeron en Caracas, esto que vivimos en la marcha de las Antorchas, esto que hemos estado viviendo en los últimos días, porque a la gente la han entrevistado en la televisión, gente muy joven, qué piensa de esta nueva orden ejecutiva de Trump, y la gente está realmente indignada. El espíritu patriótico, el espíritu internacionalista, el espíritu revolucionario de la gente se ha hecho, digamos, más evidente en los últimos días.

Y te diría que eso tiene que ver con sentido del momento histórico. Que la gente sabe, eso lo aprendimos de Fidel, que la gente sabe que hay que dar respuestas muy claras y enviar mensajes muy claros a nuestros enemigos sobre que aquí no van a encontrar un pueblo dispuesto a doblegarse, dispuesto a aceptar el regreso de una condición neocolonial en este país.

Mira, Marcos, un ejemplo concreto de este espíritu de lucha, de este espíritu revolucionario, se hizo muy evidente con un ciclón, el ciclón Melisa, que nos hizo un daño tremendo en las provincias orientales, provocó inundaciones, fue una catástrofe, una catástrofe ese huracán, y sin embargo logramos que pasara esa tragedia y que no se perdiera una sola vida humana, porque las cinco provincias orientales se evacuaron alrededor de 800 mil personas, fíjate.

800 mil personas que se le buscaron condiciones en centros educacionales, en hospitales, es decir, la gente que vivía en las zonas bajas, la gente que vivía en zonas de peligro, la gente que podía sufrir la irrupción de las aguas en un momento determinado y el viento fueron trasladadas a lugares seguros y no se perdió una sola vida, que yo recordaba Marcos lo que pasó cuando el huracán Katrina en Nueva Orleans. Recuerdas que las autoridades dijeron, bueno evacúense cada uno, sálvese quien pueda fue la consigna y efectivamente se salvaron los que pudieron.

La gente pobre, sobre todo gente negra y pobre, se pusieron a rezar y ahí se ahogaron muchos, se ahogaron muchos. Hay un documental de Spike Lee extraordinario, dramático, de lo que fue realmente casi un etnocidio en Nueva Orleans: el sálvese quien pueda. Y al contrario de esa barbarie, en Cuba salvamos a todos los cubanos que pudieran haberse dañado con el huracán Melisa.

Otro ejemplo, también la solidaridad de la gente de todo el país hacia oriente. La solidaridad de niños, hombres, mujeres, todo el pueblo donando lo que podía mandar para oriente. Se hizo un gran trabajo de envío de donaciones. Ese es otro ejemplo de este espíritu revolucionario importante.

(Xinhua/Joaquín Hernández)

– ¿Piensas que hay algún espacio para el diálogo con la administración Trump? Pregunto esto en la perspectiva de lo que dijo el presidente Díaz-Canel, de que no se harán concesiones políticas bajo amenaza.

A ver, Marcos, sí haces bien en citar al presidente Díaz-Canel que lo dijo muy claro, algo que también dijo en su momento Raúl y lo dijo Fidel, que estamos dispuestos a sentarnos a dialogar con el gobierno de los Estados Unidos en igualdad de condiciones, no como subordinados, no aceptando ningún tipo de concesión.

Como dijo Díaz-Canel, en esa mesa de negociaciones jamás van a estar los principios, jamás va a estar la soberanía, jamás va a estar la dignidad de Cuba. Sobre esa fase podemos dialogar incluso hasta con un individuo como Donald Trump, que resulta muy improbable, pero bueno, supongamos que haya una disposición para esto.

Pero siempre sobre la fase de que nuestra dignidad, nuestra soberanía, nuestros principios están intactos y no están en la mesa de negociación. No negociamos con los principios.

– ¿Qué necesita hoy Cuba del mundo y de aquellos que admiramos la Revolución Cubana?

Yo te diría, Marco, que se manifiesten en favor de que esta locura se detenga, de que no pretendan bloquear la entrada de petróleo a Cuba, de que levanten finalmente ese bloqueo genocida, que levanten esa política de cerco implacable, sería muy importante. Y también te digo algo que nos dijo Fidel a Ramonet, en el libro “Cien horas con Fidel”: el pueblo de los Estados Unidos puede ser engañado, puede ser manipulado, pero si conoce la verdad de un proceso, de un hecho, de un acontecimiento, ese pueblo responde de manera noble y justa, usó esas palabras.

Y puso el ejemplo del niño Elian González, aquel niño que perdió a su madre en un viaje, en una balsa en el mar, una cosa muy dramática, muy terrible, y después lo secuestró en Miami, una falsa familia, y se creó una tensión muy grande, y el pueblo cubano reclamó el regreso del niño Elian fue el padre de Elian, fue con su hermanito y con la esposa del padre de Elian en ese momento.

Y hablaron ante la opinión pública estadounidense, hablaron en todos los foros que se les favorecieron. Y el pueblo de los Estados Unidos, lo dice Fidel, en un 80% según las encuestas, apoyó el regreso del niño Elian a Cuba, a su patria, y Fidel lo pone como un ejemplo de que ese pueblo, cuando conoce la verdad de un hecho, de un drama provocado por las políticas de su gobierno, ese pueblo responde de manera justa y noble.

Tenemos que tocar a las puertas de académicos, intelectuales, artistas, personas activistas, gente que está dando una batalla, por ejemplo, contra el gran tema este del ICE y sus crímenes, contra la versión interna del fascismo de Trump, nosotros, Venezuela, Cuba, vivimos el fascismo de política exterior, pero el pueblo de los Estados Unidos está sufriendo el fascismo en su versión doméstica.

Toda esa gente son aliados potenciales de nuestra batalla, tenemos que llegar a ellos, tenemos que trabajar, acercarlos, la red en defensa de la humanidad que Fidel y Chávez estimularon tanto, y después el propio presidente Maduro, estimularon tanto desde el año 2003, yo creo que tenemos que dar esa batalla, como hay que tocar a las puertas de ese pueblo para que devuelvan al presidente Maduro y a la diputada Cilia Flores, que los devuelvan a Venezuela. 

Yo creo que hay que tocar a las puertas de la opinión pública estadounidense, que es realmente la única que le interesa a estos politiqueros corruptos, pedófilos, gente verdaderamente impresentable, yo creo que tenemos que hacer eso también, y ustedes, desde todos los canales de comunicación, desde La Iguana, ese espacio que yo admiro tanto. Soy un gran admirador del hermano Miguel Ángel Pérez Pirela y de sus dotes de extraordinario comunicador. La comunicación es vital, la batalla comunicacional hoy es vital. Un abrazo de nuevo, fuerte.