Abel Prieto: Cuba, amenazada con retroceder a ser colonia estadounidense

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Luis Hernández Navarro-La Jornada

Casa de las Américas es una institución cultural emblemática de la revolución cubana y la intelectualidad latinoamericana. Abel Prieto, de 76 años de edad, autor de una notable obra literaria, es su director. Etiquetado como marxista-lennonista por su admiración por el Beatle, desempeña un papel fundamental en la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.

Considerado marxista-lennonista, por su admiración por el Beatle, Abel Prieto reconoce que en la comunicación la izquierda tiene un requisito que otros no: la ética. “La mentira es arma esencial de este nuevo fascismo. Y, a pesar del daño que infringen, no podemos responderles mintiendo. Hay que defender la verdad”.

En entrevista con La Jornada sostiene que el momento actual que se vive en el mundo le recuerda una frase de Iván Karamázov, el personaje de Fiódor Dostoyevski, en la que Karamázov dice que, si Dios no existe, todo está permitido. Y como para Trump el único Dios que hay es él mismo, puede hacer lo que le dé la gana. Sus caprichos nos han colocado ante un mundo sin reglas.

Según Prieto, Cuba se enfrenta en la actualidad al viejo dilema de: colonia o soberanía, colonia o independencia. Y, para ellos, independencia es sinónimo de socialismo. Si pierden el socialismo, se pierde la nación, y se regresa a ser vergonzosa colonia estadunidense, como la que fueron hace más de 60 años.

A continuación, partes sustantivas de esta conversación.

–¿Cómo se vive en Cuba la nueva ofensiva de Donald Trump?

–Lo que Trump pretende con esta nueva ofensiva es asfixiarnos directamente a corto plazo. Quiere que este país, su economía y servicios queden estrangulados por la falta de combustible. Por ello, está amenazando con sancionar a los países que nos lo vendan.

Es grotesco, sólo falta un bloqueo naval

“Está poniendo en práctica un bloqueo en su versión más grotesca y brutal. ¡Sólo le falta un bloqueo naval! Su objetivo es el mismo que se tenía desde la época de Eisenhower: crear pobreza, carencias, dificultades a la gente. Busca crear dificultades y multiplicarlas para que el pueblo responsabilice de lo que sucede a su gobierno y a su partido. Quieren precipitar el cambio de régimen. Piensan que con el golpe a Venezuela van a darle el golpe final a la revolución cubana.”

–¿Qué se hizo mal para que la batalla de la comunicación la vaya ganando la derecha?

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Fidel Castro y la ética revolucionaria

–Hay una cosa que me comentó a mí Ignacio Ramonet, en la que tiene mucha razón. La izquierda tiene una limitación para el combate comunicacional: la ética. Fidel Castro nos dijo que no hay que mentir jamás ni violar principios éticos. Nuestros enemigos en las redes mienten todo el tiempo. Se la pasan insultando a nuestros líderes, calumniando, diciendo cosas sin ningún tipo de prueba. La mentira es arma esencial de este nuevo fascismo. Y, a pesar del daño que inflingen, no podemos responderles mintiendo. Hay que defender la verdad.

“Hay que colocar la verdad del modo en que sea más eficaz. Soy rockero. La nueva canción de Bruce Springsteen no impresiona desde el punto de vista musical. Pero es un hermoso himno de solidaridad. Y está lo que pasó con Bad Bunny. Reivindicó a los latinos. Dijo que sus vidas importan. Y le dolió muchísimo a Trump. Respondió diciendo que era show terrible, una bofetada para su país. Si no fuera tan siniestro sería hasta cómico.”

–¿Qué reacciones ha provocado Trump en el pueblo cubano?

–Trump ha polarizado. Nos ha radicalizado. Nos ha hecho más antimperialistas, más antifascistas. Venezuela fue un golpe durísimo. Lo sentimos como una herida muy íntima. Como si nos lo hubieran hecho también a nosotros. Pero la forma en la que este país lloró a nuestros 32 hermanos que murieron defendiendo al presidente Maduro fue un mensaje tremendo para Trump y Marco Rubio. Fue un mensaje de unidad y firmeza.

El día en que se pusieron las urnas en el Ministerio de las Fuerzas Armadas, la gente desfiló por horas. Era un díaCuba | DIARIO DE CUBA lluvioso y frío. Y la gente no se salió de las enormes colas. Llevaron a sus niños y a sus viejos. Todos hicieron esa fila interminable. Desde Martí, tenemos la idea de que patria es humanidad. Y esa idea está muy arraigada en este pueblo.

 

“Nuestro pueblo tiene un sentido del momento histórico. Sabe cuándo hay que dar una muestra de unidad, de firmeza, de dignidad, de amor a la soberanía y a los principios.”

–¿Cómo ha afectado esta nueva vuelta de tuerca al mundo cultural?

–Estamos ante un brutal golpe colonial, que pretende provocar un cambio de régimen. Se viven momentos durísimos. Los que se quedan sin gasolina y sin petróleo son hospitales, son los hogares de ancianos. Quien sufre es el pueblo cubano.

Este momento me recuerda a una frase de Iván Karamázov, el personaje de Fiódor Dostoyevski, que dice: si Dios no existe, todo está permitido. Y como para Trump, el único Dios que existe es él mismo, todo le está permitido. Son los caprichos de un personaje grotesco y brutal los que nos han colocado ante un mundo sin reglas. Él pateó el tablero. Ya no hay normas.

Pero aquí hay mucha historia, demasiada historia. Hay una cultura anticolonial y antimperialista. Cuba es un país con una fuerza cultural muy vigorosa y un sentimiento nacional muy grande. Cultura y nación van de la mano. En los artistas hay un sentimiento patriótico muy íntimo, asociado a su forma de entender la vida. Así se han manifestado.

El significado de este momento es que estamos ante el viejo dilema de: colonia o soberanía, colonia o independencia. Y, para nosotros, independencia es sinónimo de socialismo. Si perdemos el socialismo, se pierde la nación. Si la revolución es derrotada, vamos a volver al estatus de una humillada y vergonzosa colonia yanqui, lo que fuimos hace más de 60 años. Este país no va a ser eso jamás.

–¿Cómo ha afectado la creación artística este bloqueo?

–A pesar de los apagones, hicimos el Festival de Cine de La Habana con mucho éxito. Se hizo el Festival de Jazz, al que vinieron muchos estadunidenses. Pero tuvimos que posponer la Feria del Libro. Vamos a mantener el premio Casa de las Américas, pero los análisis del jurado se harán online.

–Has insistido en la necesidad de aliarse con el pueblo de Estados Unidos. ¿Sigue siendo esa tu posición?

–Hay un movimiento antifascista dentro de Estados Unidos. Y tiene que enviarse un mensaje al pueblo que lucha allí. Fidel le dijo a Ramonet que cuando el pueblo de los Estados Unidos conocía la verdad de un hecho, reaccionaba de forma noble y justa. Fidel nos invitó a confiar en los sentimientos y virtudes de ese pueblo. Pablo González Casanova lo entendió muy bien. Hay que formar un frente antifascista internacional, apoyándose en la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.

–¿Cuál es la relevancia de don Pablo en un momento como éste?

–Pablo fue el que ideó la Red. Su sentido ético y lucidez iban juntos. Era un hombre brillante, con una mirada agudísima sobre los procesos culturales, políticos históricos y con una ética extraordinaria. Nos hace falta. Siempre nos hace falta un hombre como Pablo. Un hombre extraordinario.

“Pero no olvidemos que no es sólo Cuba la que está en peligro. Creo que América Latina, el Caribe, el mundo están en peligro con este auge del fascismo. Incluso están tratando de ganar la memoria. Quieren lavar la imagen de Franco, de Hitler, de Mussolini, la de quienes cometieron el genocidio de los pueblos indígenas.”

–¿Ni los muertos están en paz?

–La batalla es por el presente y el futuro, y también por nuestra memoria.

–Te han calificado de ser marxista-lennonista. ¿Qué piensas que Lennon puede decirnos para una época como la actual?

–Adoro a Lenin, pero me encanta la etiqueta de marxista-lennonista. El Beatle hubiera sido un militante anti-Trump incansable. Fue un gran batallador contra el genocidio en Vietnam, un luchador por la paz. Dejó canciones extraordinarias contra los señores de la guerra.”

–¿Con cuál te quedas?

–Con Imagine, se trata de una utopía hermosísima.

*Jefe de la página de Opinión de La Jornada de México.