Gobierno de transición peruano descarta indultos tras pedido de Castillo
El nuevo Gobierno de transición de Perú, que debe presidir el legislador José María Balcázar hasta el 28 de julio, informó que no tiene previsto otorgar gracias presidenciales ni indultos durante su gestión. El anuncio se produjo un día después de que el exmandatario encarcelado Pedro Castillo (2021-2022) presentara una solicitud de indulto ante la Presidencia.
En un comunicado oficial, la Presidencia señaló: “Se informa al país que en la agenda de la Presidencia de la República de Perú no se encuentra pendiente ni programado el otorgamiento de gracia alguna, como indultos, a favor de persona procesada o condenada”. El texto indicó que la aclaración busca evitar “interpretaciones tergiversadas” sobre el mandato constitucional asumido por Balcázar al jurar como presidente de transición tras la destitución de José Jerí.
Castillo, condenado a más de once años de cárcel por conspiración para la rebelión a raíz de su intento de disolver el Congreso en 2022, formalizó el jueves su pedido de indulto mediante una carta remitida a Balcázar. En el documento, el exgobernante alega persecución política, invoca el “principio de humanidad” y pide al mandatario interino “honrar la palabra empeñada” que, según sostiene, incluía la posibilidad de un perdón presidencial.
El proceso que derivó en la condena de Castillo se inició el 7 de diciembre de 2022, cuando el entonces presidente anunció la disolución del Congreso, la intervención del Poder Judicial y la instauración de un gobierno de excepción. El Parlamento respondió con una destitución inmediata por “permanente incapacidad moral” y la Fiscalía abrió investigaciones por presunto golpe de Estado, que luego se tradujeron en acusaciones de conspiración y rebelión, confirmadas por el Poder Judicial en 2024.
El Ejecutivo subrayó que la gestión de Balcázar estará “exclusivamente orientada” a garantizar la seguridad nacional, organizar elecciones libres, limpias y transparentes y preservar la estabilidad económica. Fuentes oficiales insistieron en que no existen indultos en trámite y que no se contemplan decisiones de gracia que puedan alterar el ya tenso escenario político durante el periodo de transición.
Analistas locales interpretan el pronunciamiento como una señal de que Balcázar busca marcar distancia de acuerdos políticos que pudieran vincular su corto mandato con la situación judicial de Castillo. También advierten que cualquier modificación en la condición penitenciaria del exmandatario podría reactivar la polarización entre sus simpatizantes y detractores en Perú.