Irán ve posible un acuerdo rápido con EE.UU. para evitar una guerra
El canciller iraní Abbas Araghchi afirmó que confía en que se pueda alcanzar “en un período muy corto de tiempo” un acuerdo con los negociadores de Estados Unidos para evitar una confrontación militar. El jefe de la diplomacia de Teherán reiteró que el objetivo es lograr un entendimiento que garantice el carácter pacífico del programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de las sanciones económicas.
Las declaraciones de Araghchi se producen mientras Washington refuerza de forma significativa su presencia militar en Medio Oriente, con el despliegue de grupos de portaaviones, aviones de combate y sistemas de defensa aérea. El Pentágono ha prolongado la estancia de varias unidades en la región y ha enviado más equipos a países como Jordania, Bahréin y Arabia Saudita, en un movimiento que busca presionar a Irán y, al mismo tiempo, disponer de opciones de ataque en caso de fracaso de las conversaciones.
Pese al incremento de tensiones, el canciller iraní describió las más recientes rondas de diálogo en Ginebra y en Omán como “serias, constructivas y positivas”, asegurando que ya existe una “clara hoja de ruta” y un entendimiento sobre principios básicos de un posible pacto. Según Araghchi, la diplomacia todavía puede neutralizar a quienes “buscan la guerra” y abrir paso a una solución “justa y equilibrada” que despeje el riesgo de una escalada militar.
En paralelo, fuentes estadounidenses y europeas citadas por medios internacionales indican que, aunque las negociaciones avanzan, persisten desacuerdos sobre el alcance de las inspecciones nucleares y el ritmo del levantamiento de sanciones. Analistas advierten que la presencia de una fuerza militar estadounidense reforzada en la zona eleva el costo de cualquier mal cálculo, al tiempo que aumenta la presión sobre ambas partes para cerrar un acuerdo antes de que la situación se deteriore.
Organismos internacionales, como el OIEA, han subrayado la urgencia de un entendimiento que permita controlar el material nuclear iraní y reduzca el riesgo de proliferación en caso de un conflicto abierto. Gobiernos de la región y mediadores como Omán insisten en que un arreglo negociado es preferible a una acción militar, que podría desestabilizar aún más Oriente Medio y tener repercusiones globales.