El presidente de Israel encarga formar gobierno al opositor Eisenkot

Recibió el apoyo de los partidos árabes

Nubar Häinintz

El presidente de Israel, Isaac Herzog, encomienda  al líder del bloque opositor Gadi Eisenkot formar un nuevo gobierno con una coalición que reemplace al aún primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional (CPI), Benjamin Netanyahu, mientras cientos de manifestantes presionan en las calles de Tel Aviv para la formación de un gobierno de coalición con partidos árabes que derroque a Netanyahu.Durante las consultas que Herzog mantuvo esta semana con los partidos representados en la Knesset (parlamento israelí), Eisenkot recibió el apoyo de 67 de 120 miembros electos para convertirse en premier, mientras que Netanyahu obtuvo 46.

El presidente de Israel pide a Eisenkot formar gobierno tras recibir el apoyo de los partidos árabes
El presidente de Israel pide a Eisenkot formar gobierno tras recibir el apoyo de los árabes

El líder opositor tiene tres posibles vías para llegar al poder: intentar formar un gobierno en minoría con los votos de los partidos árabes en cuestiones clave; formar una coalición con los partidos ultraortodoxos a los que él y sus aliados han rechazado en el pasado, o forjar un gobierno de unidad con la coalición de Netanyahu y su partido Likud.

Las formaciones árabes, la izquierdista Lista Conjunta, con 12 escaños, y el islamista Raam, con 4, hasta ahora están fuera de ambos bloques.

Tanto las coaliciones de Eisenkot como de Netanyahu, al igual que los líderes de casi todos los demás partidos encabezados por judíos, se oponen al establecimiento de un Estado palestino y tienen como objetivo destruir a Hamas. “Cualquiera que piense en una solución de dos Estados después del 7 de octubre está completamente equivocado”, declaró Eisenkot el 27 de octubre a The Times of Israel.

Eisenkot, un ex jefe militar, recibirá formalmente la encomienda en una ceremonia que tendrá lugar hoy en la residencia presidencial, y dispondrá de 28 días para formar gobierno; Herzog está autorizado para concederle una prórroga de hasta 14 días si fuera necesario, detalló el medio. Si fracasa, otro candidato podrá intentar formar gobierno y, si ese candidato tampoco lo consigue, el Parlamento podrá designar a un tercero. El plazo para este proceso es de 100 días; si nadie lo consigue, se convocará a nuevas elecciones.

Netanyahu, por su parte, instó a los partidos del llamado “bloque del cambio” de Eisenkot a formar un gobierno de unidad nacional con los partidos de su coalición saliente, es decir, las facciones ultranacionalistas Sionismo Religioso y Poder Judío, los partidos ultraortodoxos y el Likud. Advirtió que un gobierno en el que participen los partidos árabes –a los que calificó de “partidarios del terrorismo”– destruiría el país.

Eisenkot recibió hasta 67 apoyos, de los 120 del Parlamento: los de los cuatro principales partidos judíos de oposición y los de las dos listas árabes. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, apenas obtuvo en cambio 46. El líder opositor dispone de 28 días y otros 14 de prórroga si fuese necesario.

Poco antes del anuncio, Netanyahu emitió un islamófobo mensaje en el que advierte contra todo pacto con los partidos árabes: gobernar con ellos convertirá las calles de Israel en las de París o Ámsterdam, en referencia a los disturbios, dijo.

El encargo abre ahora un camino incierto, con divergencias de peso dentro del bloque judío de oposición sobre cómo actuar. Últimamente Eisenkot ha insinuado la posibilidad de gobernar en minoría y cada vez gana más peso la opción de pactar con los ultraortodoxos en vez de con los árabes.

Dos décadas en el poder

Con casi dos décadas en el poder de forma intermitente, el dirigente conservador es el primer ministro que más tiempo ha estado en el cargo en la historia de Israel. Si es desbancado podría enfrentarse a penas de cárcel por varios casos de corrupción que penden sobre él, además de la orden de arresto de la CPI por posibles crímenes de guerra en la franja de Gaza.

En tanto, el partido Yashar de Eisenkot instó a los aliados de Netanyahu y a los miembros de Likud a formar un gobierno de unidad encabezado por el ex militar.

La posibilidad de alianza con los partidos árabes genera roces dentro del bloque opositor, ya que los sectores de ultraderecha no ven con buenos ojos que la viabilidad del nuevo gobierno dependa de esas formaciones. Solamente una vez en la historia de Israel un partido árabe ha formado parte de una coalición de gobierno. Forjar una alianza de ese tipo podría ser especialmente divisivo para Eisenkot, después de más de tres años de la devastadora guerra contra Hamas, afirman analistas.

Yair Golan, presidente del opositor Partido Demócrata de Israel, manifestó su disposición a formar un gobierno con los partidos ultraortodoxos, luego de que Avigdor Liberman, otro dirigente de la oposición, planteara esa posibilidad. En este contexto, cientos de manifestantes se congregaron en las calles de Tel Aviv y en la plaza Habima para exigir una ruptura de las barreras políticas que permita conformar un gobierno de coalición con partidos árabes que ponga fin a la era de Netanyahu.

* Analista internacional sobre temas de Medio Oriente, residente en Beirut, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)