Francia: Mélenchon plantea recetas radicales para derrotar a Le Pen
Isabella Arria
El líder izquierdista francés Jean Luc Mélenchon llamó este sábado a sus simpatizantes a no resignarse a una victoria de la ultraderechista Marine Le Pen en la elección presidencial de 2027, recordando las derrotas recientes de Donald Trump y Flávio Bolsonaro. Mientras, las nuevas protestas en Francia, por cuarto sábado consecutivo, perdieron intensidad y la policía detuvo a dos líderes de los chalecos amarillos en la concentración no autorizada en la plaza de la Concordia, en París.
A sus 75 años y en el cuarto intento de llegar al Elíseo, Jean-Luc Mélenchon se siente más fuerte que nunca y con grandes posibilidades, según los sondeos, de acceder por primera vez a la ronda final de las elecciones presidenciales, previstas para el 2 de mayo del próximo año, y afrontar el duelo con Marine Le Pen.

El líder de La Francia Insumisa (LFI) fue arropado ayer por casi 20.000 incondicionales en Le Bourget, al norte de París, en la presentación de su programa. Mélenchon cabalga sin duda sobre la ola de las protestas de las últimas semanas y de un apoyo muy sólido entre los jóvenes y en los suburbios de las grandes ciudades con alta densidad de población inmigrante de origen magrebí o subsahariano.
Mélenchon lanzó su programa con 1069 propuestas para la ‘nueva Francia’. Si logra el poder, Mélenchon prevé una fuerte subida del salario mínimo, el bloqueo de precios de productos básicos y otras medidas sociales contundentes, además de un combate sin cuartel contra el racismo. A Nueva Caledonia –el archipiélago bajo soberanía francesa en el Pacífico sur– le concedería la independencia. En el ámbito internacional, preconiza la salida de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el liderazgo francés en un polo de no alineados y “un desarme nuclear del planeta, región por región”.
En su intervención dejó claro también que París no se implicaría militarmente en Ucrania porque, “si somos beligerantes con una nación que tiene el arma nuclear [Rusia], un solo golpe y Francia ya no existe”. El futuro en común» es el título del programa electoral de La Francia Insumisa, un documento de 160 páginas que se puede adquirir en librerías por menos de cinco euros. La formación ya publicó una primera versión en 2022, que llegó a vender 144.000 ejemplares. Para esta nueva edición, LFI ha incorporado otras 238 medidas.
Entre las principales medidas económicas y sociales que ya había planteado el partido destacan aumentar el salario mínimo interprofesional a 1700 euros o rebajar la edad de jubilación a los 60 años, con 40 años cotizados. El Presidente de LFI ha criticado «las políticas liberales han llevado al país al impás». En el programa defienden también políticas antirracistas y contra el antisemitismo.
En política internacional LFI propone un cambio de rumbo con la salida de Francia de la OTAN . Una posición que mantiene en plena guerra de Ucrania y en un contexto de creciente tensión entre Europa y Rusia. Frente al conflicto, los insumisos abogan por una intervención diplomática que permita alcanzar un acuerdo de paz y la retirada de las tropas rusas de Ucrania.
Mélenchon ha pedido durante la convenció en Le Bourget «el desarme nuclear del planeta, región por región, comenzando por los países más armados, aquellos que tienen capacidad para destruir el planeta». El Presidente de LFI ha incidido en la vía diplomática para acabar con el conflicto.» Antes hablábamos de desarme, pero ahora todo eso ha desaparecido. Ya no se trabaja en esa dirección.».
El apartado de política internacional dedica mucha más atención a Oriente Próximo que a la guerra de Ucrania. Una de las principales novedades del programa está precisamente en su posición sobre el conflicto palestino-israelí. LFI mantiene la defensa de un Estado palestino soberano sobre los territorios ocupados desde 1967, pero abre por primera vez la puerta a explorar otras fórmulas para garantizar los derechos de los palestinos, entre ellas la creación de un «Estado binacional igualitario».
Mélenchon ha reclamado la solidaridad con los palestinos, entre los gritos y aplausos del público. El líder de La Francia Insumisa defendió que Francia «debe escoltar a las flotillas humanitarias si es necesario, como ya han hecho España e Italia» para protegerlas. La oposición a Netanyahu forma parte de una crítica más amplia a la política exterior de Estados Unidos. Mélenchon propone que Francia encabece un «frente de rechazo» a la estrategia belicista de Washington y lidere una diplomacia «no alineada, universal y al servicio de la paz y los derechos humanos».
¿Nueva Francia?
El horizonte de Mélenchon es un cambio de régimen y el nacimiento de la VI República. El candidato utilizó el concepto “nueva Francia”, acuñado por LFI después de su gran triunfo en las últimas municipales en ciudades de la periferia parisina como Saint-Denis y que alude al carácter cada vez más multiétnico y mestizo de la sociedad francesa contemporánea. Esa idea disgusta profundamente a los sectores conservadores y a la extrema derecha, cuyo rasgo más definitorio es el nacionalismo identitario.
Mélenchon ya dio la sorpresa en el 2022, cuando quedó tercero, solo 1,20 puntos porcentuales por detrás de Le Pen (21,95% él, 23,15% ella) en la primera vuelta. Visto su empuje actual y la división entre las fuerzas moderadas de centro, derecha e izquierda, el líder de LFI se halla muy bien colocado para quedar segundo esta vez y situar a los votantes ante el dilema de escoger entre él o la e
Por su lado, Le Pen, líder del Reagrupamiento Nacional (RN), calificó el proyecto de gobierno de Mélenchon de “desmantelamiento de Francia”. Según sondeos, Le Pen alcanzaría la presidencia y Mélenchon sería su rival en el balotaje. Los franceses deben escoger en abril y mayo al sucesor del presidente centroderechista, Emmanuel Macron.
“Trump fue derrotado [en las legislativas de medio mandato] en Estados Unidos, y Bolsonaro fue derrotado [en la presidencial] en Brasil. ¡Viva Lula! Es nuestro turno de cambiar la historia”, dijo Mélenchon ante miles de simpatizantes en Le Bourget, al norte de París. Entre eslóganes y llamados a la victoria, los militantes de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) participaron con entusiasmo en una sala abarrotada.
Mientras tanto, cientos de miles de personas manifiestan en Francia desde hace semanas para reclamar un mayor poder adquisitivo y mejoras educativas, y el veterano político de 75 años prometió ayer una subida del salario mínimo si llega al poder, entre otras medidas sociales.
“Trump fue derrotado [en las legislativas de medio mandato] en Estados Unidos, y Bolsonaro fue derrotado [en la presidencial] en Brasil. ¡Viva Lula! Es nuestro turno de cambiar la historia”, dijo Mélenchon ante miles de simpatizantes en Le Bourget, al norte de París. Entre eslóganes y llamados a la victoria, los militantes de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) participaron con entusiasmo en una sala abarrotada.
Mientras tanto, cientos de miles de personas manifiestan en Francia desde hace semanas para reclamar un mayor poder adquisitivo y mejoras educativas, y el veterano político de 75 años prometió ayer una subida del salario mínimo si llega al poder, entre otras medidas sociales.
De su lado, Le Pen, que emprendió ayer un enfrentamiento cruzado en las redes sociales a propósito del programa electoral de La Francia Insumisa (LFI) de Mélenchon, apuntó a temas de inmigración, seguridad, economía y el modelo de país. Le Pen acusó a Mélenchon de llevar hasta sus últimas consecuencias la política de “deconstrucción” que, a su juicio, inició el presidente Emmanuel Macron desde su llegada al poder en 2017.
En un extenso mensaje publicado en X, Le Pen consideró las medidas del programa de LFI “peligrosas”, entre ellas la ampliación del derecho de suelo -que permite adquirir la nacionalidad por nacimiento en determinadas condiciones-, la regularización de inmigrantes en situación irregular, el derecho de voto de los extranjeros en elecciones locales y la gratuidad de los estudios y las ayudas a la vivienda para estudiantes extranjeros.
También criticó la propuesta de cerrar los centros de internamiento de extranjeros pendientes de expulsión, desmantelar las brigadas anticriminalidad de la policía y desarmar a las policías municipales, así como la reducción progresiva de la energía nuclear.