Bukele quedó atrapado en su propia paradoja de “mano dura»
Camilo Gómez Forero
El de Escobar es solo uno de los 575 casos de personas que han muerto bajo custodia del Estado en El Salvador sin ninguna condena, según documenta la organización Socorro Jurídico Humanitario, que dirige Ingrid. Desde que se inició el régimen de excepción, bajo el modelo de seguridad de “mano dura” de Nayib Bukele, se ha encarcelado a más de 93.000 personas. Distintas ONG han advertido que miles de estas eran inocentes y que, además de ser privadas de la libertad, han sufrido abusos que en ocasiones han conducido a la muerte.

A juicio de Escobar, esta declación es la prueba de que la justicia salvadoreña no pudo establecer culpabilidades sobre personas y de que busca vaciar las cárceles de quienes eran inocentes.
¿Por qué ahora?
No hay una sola causa. Escobar comenta que el próximo 26 de octubre, tres organizaciones de derechos humanos, entre ellas la suya y Cristosal, llevarán a Panamá, país que acogerá el 197 Período de Sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el tema de las muertes bajo custodia en El Salvador. El Estado salvadoreño fue convocado, aunque ella admite que podría no presentarse, como ya ocurrió antes.

A su vez, complementa la activista, las elecciones de medio término en EE. UU. en noviembre, en las que los demócratas parten como amplios favoritos, pueden cambiar el poder que Bukele “creía tener”. Una eventual mayoría demócrata en el Capitolio estadounidense reactivaría el escrutinio legislativo sobre el deterioro democrático y las violaciones a los derechos humanos en El Salvador.
En línea con esto, como señaló la abogada Bertha María Deleón, Bukele ofrece un beneficio donde corresponde una reparación.
