Buques-cárcel: dura apuesta colombiana para aislar a los megacapos del crimen
Jesús Antonio Blanquicet
Delegados de los ministerios de Justicia y Defensa pusieron al Inpec en la tarea de pensar un modelo de reclusión en buques ubicados en altamar para romper el poder criminal que mantienen, a pesar de estar detrás de las rejas, decenas de los más peligrosos capos del país. La instrucción llevó a un grupo de funcionarios del Inpec a concentrarse durante los días siguientes en revisar el componente jurídico y la viabilidad de una medida que supondría trasladar fuera de las cárceles tradicionales a internos considerados de alta peligrosidad.


También se trazó cómo sería la vigilancia de estos capos de alto perfil. El Inpec estaría encargado de la custodia de los reclusos que sean trasladados a altamar, mientras que la Armada asumiría la seguridad de la embarcación y el componente marítimo de la operación.
¿Cómo funcionarían?
Antecedentes

Extorsiones
La extorsión dejó de concentrarse en llamadas desde cárceles o exigencias de estructuras armadas en zonas rurales. Comerciantes, empresarios, ganaderos y pequeños negocios enfrentan organizaciones que combinan amenazas, citaciones y ataques para exigir dinero.