«La patria no se vende”: la calle demolió los proyectos extranjerizantes

Masivo rechazo a las políticas de Milei

Álvaro Verzi Rangel

La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, culpó al escándalo del exportavoz presidencila Manuel Adorni y al último Mundial de fútbol por la derrota del oficialismo en su mentado proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que el jueves se derrumbó en el Congreso tras el masivo rechazo popular. “Esta ley vino un poco endiablada. Fue difícil la comunicación de este proyecto porque en el medio estuvo el Mundial”, dijo como excusa.

Se sobreentiende que se refirió a lo ocurrido luego del partido de la selección albicelestel contra la de Inglaterra, cuando los jugadores argentinos desplegaron una bandera improvisada con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.

Este viernes, miles de personas caminaron tres horas bajo lluvia por el medio de la ciudad Buenos Aires para mostrar su descontento ante el retiro del Estado de los barrios populares. Pidieron el retorno del programa Volver al Trabajo, que dio origen a la marcha hace 10 años, y repudiaron la falta de políticas para paliar las deudas de las familias.Por "paz, pan y trabajo", pero también contra las deudas de las familias que Milei ignora: una multitud reclamó en el Día de San Cayetano

Apenas horas después de una feroz represión policial tras la derrota del Gobierno en el Senado, un mar de personas volvió a copar las calles del microcentro porteño por el día de San Cayetano. Con repudio al ajuste de Javier Milei y a la eliminación de programas sociales clave, distintas organizaciones sociales, políticas y gremios marcharon 18 kilómetros desde el bario de Liniers hasta la cnéntrica Plaza de Mayo para pedir nuevamente por «paz, pan, tierra, techo y trabajo».

Lo que sucedió en el Congreso dejó como resultado dos hechos que el Gobierno no imaginaba y que hubiera querido evitar. Aunque el proyecto tuvo media sanción, dos capítulos claves -el de extranjerización de las tierras y el de manejo del fuego- fueron eliminados previamente del debate. La decisión del oficialimo de bajar por voluntad propia ambas iniciativas coronó todo un proceso en el que la soberanía, la propiedad de la tierra y las riquezas naturales de la Argentina fueron ganando una fuerte pregnancia social.

Se convirtieron -estelas de la bomba con espoleta retardada que significó la bandera sobre Malvinas en el partido del Mundial de Fútbol con Inglaterra- en ejes de la conversación pública. Hay un clima de exigencia, de poca paciencia hacia la dirigencia política. También hay hastío ante la percepción de que subsisten privilegios, reflejo de una desconexión de ciertas elites en medio de una crisis que empeora y angustia, señala Tiempo Argentino.

Los opositores «son todos terroristas»

Tras la frustración por no haber conseguido aprobar los capítulos clave del proyecto, el Ministerio de Seguridad, denunció penalmente a los manifestantes que protagonizaron incidentes este jueves frente al Congreso durante la protesta contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que se debatía en el Senado, pordelitos que podrían implicar penas de hasta 30 años de prisión.

Marcha Contra la ley de Tierras
La represión frente al Congreso se extendió durante cuatro horas.

El Presidente lanzó un violento comentario sobre quienes se oponen a su gobierno y dijo que en la Argentina hay “terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores”. En su permanente discurso persecutorio contra quienes cuestionan el modelo impuesto por su gobierno, el presidente Javier Milei acusó de “terroristas” a estudiantes, docentes e investigadores, y en su diatriba recurrió a la misma arenga macartista utilizada por el dictador fallecido Jorge Rafael Videla durante su último alegato ante la Justicia.

Durante la entrevista por el canal LN+, el mandatario hizo una amañada lectura de la realidad política y cultural de la Argentina, poniendo en el blanco de sus críticas a la izquierda, el fetiche al que suele acusar como generador de todos los males.  hizo una interpretación caprichosa de la influencia del fundador del Partido Comunista italiano, Antonio Gramsci. “La estrategia de Gramsci de tomar los medios de comunicación, la cultura y el Estado pasó a una etapa 2.0, y es que se le meten como estudiantes, como profesores, como investigadores. Eso lo hizo Cristina Fernández de Kirchner”, afirmó Milei.

“Entonces –agregó Milei sobrepasando los límites de su propia lógica-, usted tiene terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores, terroristas disfrazados de investigadores.”

Defensa de la tierra y la soberanía

Represión
Desde la Comisión Provincial por la Memoria confirmaron que las víctimas por la represión en el Congreso “fueron más de 1.500”

El corte transversal de los pronunciamientos en defensa de la tierra y de la soberanía iba más allá de cualquier grieta o antagonismo de facción: la intención de modificar el tope de 15% a 25% para la adquisición de tierras rurales por parte de personas físicas o jurídicas del extranjero, como también la búsqueda de eliminar la prohibición (por varias décadas) de hacer loteos en tierras previamente quemadas para crear desarrollos inmobiliarios fueron seguidos con atención por los argentinos. Y en particular el tema de la extranjerización.

Va resurgiendo una sensibilidad popular que se siente representada por los valores de la soberanía, de la defensa de la nación, del orgullo por la Argentina. Una encuesta de la consultora Vozna de hace diez días (muestra de 2391 casos, mayores de 16 años, realizada online por el método CAWI) arrojó que la sensación mayoritaria que produjo la bandera de Malvinas en el Mundial fue de “orgullo y patriotismo” (80,4 por ciento). Ese hecho reinstaló en la opinión pública el tema de la soberanía argentina, y por consiguiente atravesó el proyecto de venta de tierras a extranjeros que impulsó el gobierno de Javier Milei.

A contramano de la historia,  el gobierno de Javier Milei, peón del gran poder económico y especialmente agente de Donald Trump, del capital financiero y de magnates extractivistas, quiso acelerar a fondo con uno de los proyectos más entreguistas de la historia, justo en el momento en el que el sentimiento por Malvinas alcanzaba uno de sus picos máximos desde 1982.  Duro golpe para un gobierno que reivindica a Margaret Thatcher, es amigo de Donald Trump y trajo de visita en los últimos días a Kristalina Georgieva, la titular del Fondo Monetario Internacional, para mostrarle cómo le regalará el yacimiento petrolífero de Vaca Muerta para poder pagar la deuda y que así pueda continuar el saqueo del país.

La selección de fútbol parece haber logrado más que la central obrera CGT . Mientras, el gobierno y el mandatario libertario caen en las encuestas mientras crece el malestar social. Hay un cambio de ánimo político, hubo una masiva movilización con gran moral que resistió la represión. Lo que empezó con la bandera por Malvinas en el Mundial, culminó con las masivas marchas que se hicieron el jueves, frente al Congreso Nacional en la capital, pero también en Mendoza, Córdoba, Neuquén, Rosario y cientos de puntos del país en los que verdaderas multitudes coparon las calles.

“La Patria no se vende” fue la consigna que, para Patricia Bullrich, la jefa del oficialismo en el Congreso, volteó el proyecto. Y luego le echó la culpa a Manuel Adorni, el exjefe de Gabinete que protagonizó el escándalo sobre irregularidades en su patrimonio y que debido a la resistencia del Gobierno por permitir una interpelación en el Congreso, puso en jaque la imagen del presidente Milei. Las «fuerzas del cielo» (de las que se ufana  Milei), a pura lluvia y gases, no pudieron apagar esa rabia que crece. Miles llenaron las plazas de todo el país, no solo en Buenos Aires..

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

 

 

 

 

Director de Investigación sobre Actitudes Globales en el Centro de Investigación Pew.